Diario de Castilla y León

Creado:

Actualizado:

EL PRIMER cortafuegos contra la adversidad va a ser callarse la boca. Que los malos ignoren donde hacen daño, que los a los titulares de los lleve el viento como a las pavesas. Dicho sea de otro modo. Donde tenemos el ojo puesto no arde ni con el rayo. Aunque algunas veces hubo que doblar el brazo a algún neófito, con más gorra que oficio. Ese recuerdo a una circunstancia real, cuyos protagonistas en el pueblo se acuerdan a la perfección, me sirve para reivindicar como para los serranos, los pinariegos, el monte se vive, se transpira y es mucho más que lo verde que se ve por las ventanas. Se podría estudiar en cualquier centro de formación de personal de extinción de incendios forestales el despliegue que se realizó hace unos pocos días entrePalacios de la Sierra y Moncalvillo de la Demanda. Sí, en las afueras de Pinares. Pero eso daba igual. Mujeres, hombres, anciano y cualquiera que pudiera sostener una rama de pinocha para sofocar las llamas salieron zumbando a rodear el fuego. No a aplicar ningún plan de no sé qué. A rodearlo. Padres, madres, hijos, hijas, nietos y nietas. Suena la campana y la sierra se moviliza. En ese pueblo, pero el que está a treinta kilómetros te aparece con lo que tiene. Con una bomba vieja o lo que sea y cien personas a doblar el lomo. Y luego resulta que el hora y media han rodeado el fuego, lo han sofocado dejan el final a las autoridades. No me cabe ninguna duda de que si lo ven mal, no se mueve ninguno y al fuego, primero lo alejan del pueblo y luego lo sofocan. Estos no salen en el Telediario porque se les queme el monte.

Pasado este episodio, la cuestión vuelve a a ser la misma que hemos comentado otras veces. Los pueblos piden descargar los montes de maleza que es combustible y volver a las tradiciones, pero por mucha historia forestal que uno atesore, lo que se ha quemado, por ejemplo, en el Bierzo, escapa a cualquier medida. No he llegado a ver esos incendios como sí tuve cerca otros en la frontera con Galicia, pero en mi última visita a la capital berciana vi a los vecinos con mascarillas como en el covid. Horas después me di cuenta de por qué. El Bierzo sabe que este año les ha tocado la mala suerte de los incendios, pero nada ni nadie nos asegura, crucemos los dedos, que esa situación no vaya a afectar a Palencia o Segovia. En ese sentido, lo que me parece más responsable es optimizar los mecanismos, recursos, personal y cualquier tipo de medios para dar una respuesta instantánea a los incendios. El concepto aquí sería el de automatismo, pero vista la cantidad de cargos públicos que beben de cada carga del avión de Icona (si es que se llama así) da para poco tanto esfuerzo de los héroes de las cuadrillas apagafuegos. Si sentaran a los de las brigadas con los paisanos de los montes centenarios comunales, lo mismo se les ocurre alguna idea que no dé calambre. En el pueblo les recetan mucho más que dos letanías.

tracking