MAJUELOS SINGULARES (VALLADOLID)
La vuelta al mundo en 400 vinos
Esta vinoteca abierta hace una década por Julio Díez y Anabel Ordax es un espacio vivo que organiza catas semanales

Esta vinoteca abierta hace una década por Julio Díez y Anabel Ordax es un espacio vivo que organiza catas semanales
Todos hemos tirado de imaginación a la hora de querer sorprender con una buena botella de vino cuando nos han invitado a cenar en casa de un amigo. Las etiquetas y las zonas vinícolas son tantas que cuesta lanzarse con alguna referencia especial. Es difícil decidirse entre los vinos consagrados y aquellos proyectos emergentes, menos conocidos, pero con un toque de rebeldía y locura en la historia que guarda. Las vinotecas son lugares especiales donde se crea cultura del vino. Uno de esos espacios donde repites para ver cuál es la última novedad que ha llegado a la tienda o degustar alguna añada especial de alguna variedad especial. Majuelos Singulares es uno de esos locales donde aconsejan con criterio y honestidad al cliente. Este establecimiento vallisoletano se ha convertido con el tiempo en un punto de referencia para todos los que quieran dejarse llevar y disfrutar, simple y llanamente, del vino, independientemente de su nivel de conocimiento.
Espacio con alma
El local se ubica en un edificio histórico, en la Casa de los Fernández Muras (calle San Ignacio, 9) de la capital del Pisuerga, cerca de la Iglesia de San Benito. Su propio nombre, Majuelos Singulares, resume la esencia que concentra. Comenzó a finales de 2013 como una distribuidora de vinos elaborados por pequeñas bodegas. Vinos que son reflejo del alma y del terroir de donde proceden, elaborados –en la mayoría de los casos- con variedades autóctonas y/o minoritarias, basados en la calidad y precios competitivos. En 2015 Julio Diez abrió la tienda física junto a su mujer, Anabel Ordax. “Somos la mejor alternativa para aquellos que desean probar vinos originales. Asimismo, asesoramos cartas para restaurantes que pretenden diferenciarse del resto sin mermar la calidad y sin que ello suponga un coste adicional”, explica Julio. Era responsable comercial de la bodega Cámbrico (DOP Sierra de Salamanca) cuando decidió comenzar con la distribución. “Llevaba las ventas a nivel nacional y enoturismo. Fui conociendo pequeñas bodegas de otras zonas que en aquel momento era difícil encontrar en Valladolid y me lancé”, comenta. Su décimo aniversario se celebró por todo lo alto en el Patio Herreriano con más de 30 productores. “El balance de estos años ha sido bueno. Los gustos no han cambiado mucho en este tiempo. Simplemente la gente se lanza más a probar cosas distintas, tintos más ligeros o blancos especiales”, apostilla. En la actualidad, es posible encontrar en la vinoteca más de 400 referencias de gran parte de las zonas vinícolas de España, Europa y Nuevo Mundo. Su repertorio es tan amplio como la pasión que transmiten a la hora de viajar por los terroirs que invaden sus estanterías. Lo mismo estás disfrutando de una selección de tintos de estilo bordelés que toca deleitarse con una gama de vinos de la DO Bierzo o viajas hasta Jerez para conocer los vinos de pasto y vinos generosos. Algunas de sus bodegas más reconocidas de Castilla y León son Valderiz y Territorio Luthier (Ribera del Duero), Adhuc Tempus (Ribera del Duero y Rueda), Vidal Soblechero (Rueda), Quinta Esencia (Toro), Cámbrico (Sierra de Salamanca), Luna Beberide y Pago de los Abuelos (Bierzo), Las Pedreras (Cebreros), Cote (V.T. CyL), Malaparte y García Serrano (Segovia)... Además, llevan tiempo trabajando con importadoras especializadas en vinos de pequeños productores, que complementan a la perfección su catálogo. Estén pendientes de sus redes sociales porque cada semana organizan una cata con ibéricos, de Señorío de Montaneda (D.O.P. Dehesa de Extremadura). También existe la posibilidad de solicitar una cata privada para grupos en función de los gustos y necesidades del cliente. Así es Majuelos Singulares, un espacio que ha sabido ganarse el cariño de la clientela.