Diario de Castilla y León

OBSERVATORIO DE EMANCIPACIÓN 2025

El calvario de la vivienda deja a los jóvenes de Castilla y León en casa de sus padres

La emancipación alcanza la tasa más baja en la Comunidad desde 2007, con un 11,4%

El precio del alquiler se dispara un 12,2% en Valladolid, sólo por detrás de Segovia (12,7)

El presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León, Enrique Cabero; la presidenta del Consejo de la Juventud de España, Sara Villodre, y la presidenta de este organismo en Castilla y León, Ainoa Acebes

El presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León, Enrique Cabero; la presidenta del Consejo de la Juventud de España, Sara Villodre, y la presidenta de este organismo en Castilla y León, Ainoa AcebesICAL

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Trabajan más y están mejor formados, pero aún así los jóvenes de Castilla y León no pueden vivir sin sus padres. De hecho, sólo uno de cada diez (11,4%) consigue alejarse del núcleo familiar, una proporción que supone el registro más bajo en la región desde, al menos, el año 2007. Es por ello que desde el Consejo Económico Social (CES) urgen una "estrategia integral de emancipación juvenil" al suponer "la base para el éxito en el cumplimiento y desarrollo de otras políticas".

Esas palabras las pronunció Enrique Cabero en la presentación del 'Observatorio de Emancipación de Castilla y León en 2025', elaborado un año más entre el Consejo de Juventud de España y el de la Comunidad. Fueron sus dos presidentas, Sara Villodre (ámbito nacional) y Ainoa Acebes (ámbito autonómico), quienes pusieron el énfasis en cómo la vivienda se está convirtiendo en el "mayor obstáculo" para que las personas de entre 16 y 19 años puedan independizarse, perjudicadas por los diferentes contextos económicos y sociales acontecidos desde 2008. "Hay muchas personas que no han conocido una realidad distinta de la crisis", reflejó al respecto el presidente del CES.

En lo que respecta a la emancipación, el dato actual que se presenta en España es del 14,5%, lo que sitúa a Castilla y León por debajo de esa cifra, con el 11,4% indicado anteriormente -cuarta peor tasa del conjunto nacional- y que supone una caída de 2,2 puntos porcentuales respecto al año anterior. Por edades, según desgranó Ainoa Acebes, el rango más perjudicado se encuentra entre los 25 y 29 años, con una tasa del 27,8% y 30.503 personas, mientras que de los 16 a los 24 años se sitúa en el 2,6%, lo que supone 5.164 individuos. "Esto significa que incluso entre quienes están más cerca de cumplir 30 años, menos de tres de cada 10 jóvenes están emancipados", explicó la máxima representante del CJCyL. Como reflejo de esas palabras, la edad de emancipación en España ya se encuentra en los 30,2 años.

Además de la edad, las diferencias también se visualizan por sexo. De esta forma, el índice de emancipación de los hombres jóvenes se fija en un 12,4% (20.758), mientras que entre las mujeres es del 10,3% (14.909). Además, entre ambos géneros hay una destacada variación de un año a otro del análisis realizado, ya que mientras en la población masculina crece la independización un 1,8%, en la femenina cae 6,7 puntos porcentuales. "Por tanto, no estamos simplemente ante una tasa baja, estamos ante una tasa que sigue descendiendo y que refleja hasta qué punto independizarse continúa siendo una posibilidad muy limitada para la juventud", añadió Acebes.

"La vivienda es el factor principal que agrava la desigualdad y el empobrecimiento de la gente joven en España", afirmó por su parte la presidenta del CJE. Una cuestión que es consecuencia, por ejemplo, del coste del alquiler o de la compraventa. En el primer caso, el 'Observatorio de Emancipación de Castilla y León en 2025' refleja que una persona joven destinaba el 68,3% de su salario neto al pago en solitario de una renta, fijada de media en 744 euros. "El propio Observatorio calcula que para no superar el 30% de los ingresos, una persona joven podía asumir un alquiler máximo de 327 euros mensuales. Así que igual hay que ir pensando qué estamos haciendo mal", señaló Acebes.

La estadística presentada en la sede del Consejo Económico Social también refleja un agravio comparativo según las distintas provincias de Castilla y León. En Segovia se vislumbra la peor situación, donde una persona joven tendría que destinar el 91% del salario para vivir en solitario, mientras que en Salamanca se cifra en un 69,%; en Burgos, un 69%; en Soria, un 62,4%; en Valladolid un 60,2%; en León, Palencia y Ávila, un 57,3%; y en Zamora, un 52,1%. Distintas cifras que se calculan en base al coste de acceso de alquiler, con Segovia y Valladolid a la cabeza por una potente subida superior al 12% para llegar a los 992 y 736 euros, respectivamente. Las siguen Burgos (11,9% y 752 euros), Soria (10,4% y 680€), Palencia (9,9% y 624), Zamora (9,2% y 568€), Ávila y León (ambas con un 8,3% y 624€), y Salamanca (8,0% y 760€). Eso sí, todas las provincias se encuentran por debajo del promedio nacional, fijado en 1.176 euros, que es el 98,7% del salario de una persona joven.

Con todo ello, más de dos de cada diez personas jóvenes emancipadas en Castilla y León residían en 2025 en viviendas de alquiler, ya fuera a precio de mercado o por debajo de esta cifra. De este grupo, el 17,4% compartía vivienda, una modalidad que aumentó casi diez puntos porcentuales con respecto al año anterior.

"Estos datos explican por qué vivir en solitario resulta prácticamente inaccesible para una parte importante de la juventud", justificó al respecto la presidenta del CJCyL, que a continuación desgranó el "retraso de la emancipación residencial" de la población joven de Castilla y León a partir de la falta de oportunidades para adquirir una vivienda. Fuera con cuota hipotecaria o con ello, los datos constatan que el 50,9% de las personas de entre 16 y 29 años que estaban independizadas en 2025 lo habían hecho en régimen de propiedad. El resto, el 26,8%, vivían en hogares de cesión gratuita.

"El problema de la compra no es solamente poder pagar posteriormente una hipoteca. Existe una barrera previa enorme. Conseguir reunir el ahorro necesario para poder acceder a ella", apuntó Ainoa Acebes, que detalló que la entrada inicial para adquirir una vivienda en Castilla y León se sitúa sobre los 37.011 euros, equivalente a 2,8 veces el salario anual de una persona joven. Y si uno quiso adquirir directamente a comprar la vivienda sin ninguna ayuda de por medio tuvo que destinar 9,4 veces su salario anual al situarse en 123.370 euros el precio medio, un 11% más del año anterior.

Todo ello ocurre en un contexto de crecimiento respecto a los que trabajan o estudian, o ambas (36,8%). Los datos del Observatorio de Emancipación reflejan que en 2025 había 134.469 personas jóvenes ocupadas en Castilla y León, con una tasa de empleo entre los 19 y los 20 años fijada en el 42,3%, mientras que entre los 25 y los 29 era del 71,9%. Sin embargo, la tasa de paro juvenil fue del 18,9%, aumentando 1,6 puntos respecto al año anterior y situándose por encima del promedio nacional, que fue del 17,2%.

De hecho, la población joven de la Comunidad también destaca por la sobrecualificación. En 2025, el 48,2% cumplía con esta condición, lo que no significa que ello se traduzca en oportunidades laborales acordes a su cualificación.

"Esto demuestra que no podemos hablar de emancipación sin hablar de empleo, pero tampoco podemos limitarnos a saber si una persona joven trabaja o no. Tenemos que conocer en qué condiciones trabaja y si el empleo le permite realmente desarrollar una vida independiente", expresó al respecto la presidenta del CJCyL. Palabras que refrendó con las condiciones laborables a las que se ven sometidas los jóvenes de la Comunidad, con un 61,6% de la población asalariada con contrato indefinido, mientras que el 38,4% tenía un contrato temporal, apartado este último del que el 31,8% desconocía la duración de su contrato.

"Esto introduce una incertidumbre importante, porque emanciparse supone asumir gastos de manera continuada y es muy difícil planificar una vivienda o un proyecto de vida independiente cuando no existe una estabilidad sobre los ingresos que vas a tener los próximos meses", recalcó Acebes.

Por todo ello, desde el Consejo de Juventud de Castilla y León abogaron por trabajar en cuatro líneas "prioritarias" de actuación: lograr una vivienda asequible para los jóvenes, con la ampliación del parque público de vivienda, con alquiler asequible y movilización de vivienda vacía, también en el medio rural; facilitar el acceso a la compra, con medidas que faciliten la adquisición de la primera vivienda a quienes tienen ingresos suficientes para asumir una cuota; conseguir empleo joven de calidad y acorde con la formación, con la reducción de la temporalidad y salarios suficientes; y por último, refrendando las palabras de Enrique Cabero, lograr una estrategia específica de emancipación juvenil. "Vivienda, empleo, salarios y reto demográfico están directamente relacionados", concluyó Acebes.

tracking