EL TIEMPO
Arranca una semana de alerta en Castilla y León por un cóctel de tormentas y calor intenso
Tras activar la Junta el viernes el riesgo alto de incendios con el operativo especial, Aemet advierte de la combinación de subida de temperaturas, tormentas y ambiente seco

Un episodio de tormenta en Valladolid, en una imagen de archivo.
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirman que la estabilidad habitual de estas fechas dará paso a un escenario complejo en las nueve provincias de Castilla y León. Las mañanas soleadas se transformarán en nubes de evolución que descargarán chubascos de fuerte intensidad a partir de los mediodías. Además, las provincias de Ávila, Burgos, León, Palencia, Segovia, Soria y Valladolid estarán hoy en aviso amarillo (riesgo) por tormentas.
Esta inestabilidad se manifestará con especial fuerza en el interior, donde se afrontará una semana formada por una sensación térmica más propia del verano que de la primavera. Por este motivo, la Aemet avisa del riesgo de que estas tormentas descarguen granizo con cierta intensidad y probabilidad de rachas de viento muy fuertes. A ello se suma que la combinación de altas temperaturas, baja humedad y tormentas secas crea un escenario de alto riesgo de incendios forestales, según los expertos.
Por provincias, Ávila mantendrá temperaturas mínimas de 13 °C y máximas que progresarán desde los 27°C de comienzo semana hasta alcanzar los 30°C el viernes. Las probabilidades de lluvia oscilarán entre el 75% y el 100%, con la particularidad de que mañana y el miércoles la radiación alcanzará un nivel de riesgo extremo con un indicador de 10 puntos.
Castilla y León
La Aemet pone en alerta 8 provincias de Castilla y León por tormentas y granizo
Diario de Castilla y León | El Mundo
En León, los termómetros registrarán una evolución similar al marcar una mínima de 13 °C y picos de hasta 31 °C a mitad de la semana. Los chubascos afectarán a la provincia de manera notable el miércoles con un 95% de probabilidad, antes de que el mercurio experimente un ligero alivio el viernes al situarse en el entorno de los 29 °C.
Soria destaca por la presencia de rachas de vientos significativas que hoy alcanzarán los 25 kilómetros por hora, en un entorno con máximas fijadas en los 31 °C y un riesgo de precipitaciones que repuntará hasta el 95% al cierre de la semana.
Valladolid, por su parte, encadenará varias jornadas de calor sofocante, con valores estables que se moverán entre los 31 °C y los 33 °C, todo ello acompañado de una probabilidad de precipitaciones muy elevada, que se situará en el 90% a partir del miércoles y que alcanzará el 100% entre las 12:00 y las 18:00 horas de hoy, según reflejan las previsiones de la Aemet.
Zamora experimentará dinámicas muy parejas con mínimas que no bajarán de los 15 °C y máximas que tocarán techo en los 33 °C, una situación que se complicará por la presencia de vientos de hasta 30 kilómetros por hora durante los primeros compases de la semana.
En Palencia, la inestabilidad se concentrará en franjas horarias concretas, con un 95% de probabilidad de precipitación entre el mediodía y las 18:00 horas y un riesgo que descenderá al 65% hacia las 20:00 horas de mañana. Los termómetros palentinos escalarán hasta los 34 °C el miércoles, en combinación con una humedad mínima que bajará hasta el 29% antes de la tormenta nocturna, para estabilizarse después en máximas de 32 °C y 33 °C tanto el jueves como el viernes, con un riesgo de lluvia que alcanzará el 90% y el 85%, respectivamente.
Los datos para Burgos, Salamanca y Segovia apuntan a un inicio de periodo con cielos limpios y una radiación muy alta de nivel, aunque la tendencia posterior forzará la aparición de nubosidad de evolución vespertina y tormentas dispersas en sintonía con el resto de la Comunidad
Este panorama de calor y fuerte inestabilidad coincide en el tiempo con la activación el pasado viernes del plan de la Junta para atajar los incendios forestales en su época de mayor peligro. El plan especial de protección civil despliega medidas de carácter extraordinario que prohíben el uso de barbacoas en espacios abiertos, la utilización de maquinaria agrícola pesada como cosechadoras y el empleo de herramientas que generen chispas como sopletes o radiales en entornos vulnerables. La necesidad de contar con este dispositivo se justifica por la actividad registrada desde principios de año, un periodo en el que Castilla y León ha sufrido 633 incendios forestales de los que 526 se quedaron en conatos a fecha de 31 de mayo.