UNIVERSIDADES
Las universidades de Castilla y León abren el curso con récord de nuevos alumnos
La implantación de nuevos grados en las instituciones educativas públicas de la Comunidad favorece que los estudiantes de nuevo ingreso rocen los 17.000, más del 67% concentrados en la USAL y la UVA

Alumnos en el Campus Miguel de Unamuno de la Universidad de Salamanca.
La irrupción de septiembre es para muchos niños y jóvenes sinónimo de vuelta a la rutina y a las clases. También para las decenas de miles de universitarios de las cuatro universidades públicas de Castilla y León, y que este año serán muchos más gracias a que todas las instituciones han firmado de cara al curso 2026-2027 una cifra récord de estudiantes de nuevo ingreso.
Las cifras son contundentes. Cada vez son más los alumnos que eligen cursar sus estudios de grado en alguna de las universidades públicas de Castilla y León (Burgos, León, Salamanca y Valladolid), hasta el punto de que en el recién estrenado curso académico son casi 17.000 los que se han decantado por la Comunidad. Se trata, en concreto, de 16.958 alumnos de nuevo ingreso entre las cuatro instituciones educativas, con un más que notable aumento con respecto a las cifras del curso anterior.
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En todo caso, y por muy positiva que resulte esta cifra, lo cierto es que no es más que la consolidación de la tendencia que se viene dando en la Comunidad durante los últimos nueve cursos académicos. Desde el ciclo 2018-2019, el dato de matrículas de nuevo ingreso se ha ido incrementando progresivamente en el conjunto de Castilla y León, si bien es cierto que, de manera individual, algunas de las universidades han registrado algún altibajo a lo largo de este tiempo.
Otra cuestión a destacar es también que, a pesar de ese aumento sostenido de las nuevas matrículas a lo largo de los últimos cursos, el salto cuantitativo que se ha producido en el que acaba de comenzar con respecto al anterior es muy notable. No en vano, los 16.958 nuevos alumnos de grado suponen 1.407 más que en el curso 2025-2026, cuando se contabilizaron 15.551, y lo que en términos absolutos se traduce en un incremento del 9,05%.
Por lo tanto, y si bien se trata de una tendencia que viene de prácticamente una década atrás, lo cierto es que lo ocurrido este curso académico tiene algo de excepcional. Y aunque no es fácil hallar una causa concreta, todo apunta a que la creación de nuevos grados puede haber tenido algo que ver. Al fin y al cabo, las plazas de Medicina creadas en Burgos y León, las de Farmacia en Valladolid y las de Veterinaria en Salamanca son sin duda factores a tener en cuenta en estos resultados.
Así lo certifica, de hecho, la directora general de Universidades e Investigación de la Consejería de Industria, Universidades, Comercio y Empleo, Blanca Ares, quien en declaraciones a este periódico apunta que «este incremento de alumnos de nuevo ingreso se debe a la impartición de nuevos estudios, especialmente con Medicina, Farmacia y Veterinaria, que eran titulaciones muy demandadas y que se ha visto que efectivamente han tenido muy buena acogida».
En todo caso, Ares apostilla también que otro factor protagonista en el incremento de alumnos de nuevo ingreso ha sido «el anuncio del presidente Mañueco de establecer la gratuidad de la primera matrícula de primero de grado. Llevamos desde julio con las bases publicadas y es una medida que venía en el pacto, una medida de programa del presidente, y también hemos notado que ha habido un acercamiento, en muchos casos, a las universidades directamente preguntando por este tema y, probablemente, motivando una matriculación que, en otros casos, las familias hubieran analizado otras opciones».
En cualquiera caso estas cifras correspondientes al presente curso académico, facilitadas a este periódico a través de la Consejería de Industria, Universidades, Comercio y Empleo de la Junta de Castilla y León, dirigida por Juan Carlos Suárez-Quiñones, son provisionales, puesto que los periodos de matrícula extraordinaria se extienden hasta mediados del mes de octubre y, por tanto, puede haber todavía «alguna variación ligera».
También proviene de la Consejería de Industria, Universidades, Comercio y Empleo el dato de alumnos de nuevo ingreso del pasado curso 2025-2026; mientras que los del resto de años son los que figuran en el Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España.
A este respecto, la directora general de Universidades e Investigación avanza que desde la Consejería tendrá que «repetir internamente el análisis con titulaciones definitivas en el mes de noviembre», como sucede todos los años. «En el mes de noviembre vamos a tener también ya datos de grado en total, datos de privadas y datos de máster y doctorado, porque en muchos casos todavía las matrículas no han terminado», explica Ares.
No obstante, sí traslada lo que define como «una primera valoración con unos datos de nuevo ingreso para la apertura de curso, que es muy positiva». «Nos encontramos muy satisfechos con el incremento, en torno al 9%. El año pasado este incremento, en total, entre públicas y privadas, fue en torno al 3% de nuevo ingreso, aunque sí que es verdad que en el total de alumnos en las universidades subió hasta el 5%».
Relata, en todo caso, que Castilla y León viene acumulando en los últimos años «incrementos en torno al cuatro, cinco o seis por ciento y eso en un contexto de demografía complicada y de numerosas aperturas de nuevas universidades y de otros sistemas, pensamos que refleja la fortaleza del sistema universitario de Castilla y León, que es un sistema ya consolidado y potente».
Además de los datos del conjunto de las universidades públicas de Castilla y León, también existe un análisis de los resultados de cada una de las cuatro instituciones. Es por ello que se puede comprobar que si bien existe una evolución muy positiva en lo relativo a los estudiantes de nuevo ingreso, las universidades de Salamanca y Valladolid son las que acaparan el mayor número de estas nuevas matrículas, puesto que entre ambas suman el 67% del total, el equivalente a 11.390.
En este sentido, es la Universidad de Salamanca (USAL) la que destaca por encima del resto con 5.941 primeras matrículas provisionales, mientras que la Universidad de Valladolid (UVA) se queda relativamente cerca con 5.449 estudiantes de nuevo ingreso, datos todos ellos provisionales. Por su parte, en un plano inferior aparecen la Universidad de Burgos (UBU), con 2.909 alumnos de nuevo ingreso; y la Universidad de León (ULE), con 2.659.
ESFUERZO COMPARTIDO
Precisamente, y acerca de las universidades públicas de Castilla y León, Ares asegura que se trata de instituciones que «están reconocidas y tienen cierto prestigio de cara al exterior», lo cual vuelve a estar vinculado a la capacidad de captación de alumnos que se decantan por estudiar en ellas.
En todo caso, la directora general de Universidades e Investigación pone de manifiesto que este nivel de prestigio y reconocimiento «es un resultado de un esfuerzo compartido entre universidades y entre la Junta». «El mérito no es ni solo de la administración regional ni tampoco solo de las universidades», expone, a lo que agrega que «las universidades han ido mejorando en los últimos años la posición en rankings, cosa que es muy importante, pero también han mejorado en instalaciones».
«Se han se han realizado importantes inversiones en todas las universidades y en todos sus campus gracias al apoyo de la Junta y de su apuesta por invertir en todos los campus territoriales, y eso también sabemos que es un criterio que marca la diferencia», asegura Ares. «Las familias hoy en día suelen ir a ver o se informan muy bien de qué instalaciones tiene la universidad, qué infraestructuras ofrece, y que, por lo tanto, no solo tengamos títulos o que las universidades pongan en marcha títulos atractivos y modernos, sino que, además, cuenten con instalaciones y con infraestructuras potentes en todo el territorio».
«Pensamos que también eso es un indicativo de la calidad y un valor diferencial de nuestro sistema. Pero, sin duda, es fruto del esfuerzo coordinado y colaborativo entre todas las partes», remacha la directora general de Universidades.
En cuanto a los objetivos que se marca en este sentido la Administración autonómica de cara al futuro, Ares remarca que no se conforman. «No hay que olvidar que estamos en un contexto demográfico complejo en España y que hay nuevas universidades que surgen en nuestro entorno, la atracción también que tienen núcleos como Madrid o Barcelona, y que, aún así, seguimos siendo atractivos», advierte, a lo que añade que «si solo mantenemos la tendencia, es todo un logro, y si la seguimos incrementando y superando como hasta ahora, estaremos muy orgullosos y muy satisfechos».
«También creemos», añade Blanca Ares, «que el sistema educativo preuniversitario también es relevante a la hora de la percepción que se genera en las familias sobre la educación en Castilla y León. Creemos que es una fortaleza y pensamos que así seguirá siendo. Esperemos que los próximos años se mantenga e incluso se supere», concluye.