Diario de Castilla y León

SANIDAD

Las farmacias de los hospitales articulan un encuentro para coordinarse tras el caso del HUBU

Los equipos de farmacia hospitalarios buscan conocer las causas que provocaban las muertes de Burgos. Un aviso oficial en 2012 alertó del riego de confusión al dosificar el medicamento

Accesos del hospital universitario de Burgos.

Accesos del hospital universitario de Burgos.Tomás Alonso

Valladolid. Burgos

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Coordinarse y conocer al detalle lo sucedido en el Hospital de Burgos (HUBU). Eso es lo que buscan los departamentos de farmacia de todos los hospitales de Castilla en la reunión que mantendrán, de forma telemática, para coordinar los protocolos que llevan a cabo, según señalan las fuentes sanitarias a este periódico.

Pero, sobre todo, para saber y que desde el HUBU se les den todas las explicaciones sobre la sobredosis, seis veces más de lo pautado, del tratamiento oncológico con el fármacao Cabazitaxel, que provocaba la muerte de dos pacientes de cáncer el 18 de diciembre del pasado año y afectaba a otros tres enfermos, uno de ellos sigue en la UCI, otro ingresado en planta y el tercero ya está en su casa, todos ello con cáncer de próstata metastático.

Explicaciones que, a decir de las mismas fuentes, siguen sin recibir, ante el hermetismo que mantiene el gerente del HUBU, Carlos Cartón. Continúa sin aclarar qué fallaba para que se le administrara seis veces por encima de la pautada y se limita al «error humano». Un error por el que se siguen sin asumir responsabilidad alguna, tampoco en el departamento de farmacia.

Eso es lo que se busca en este encuentro, articular una coordinación entre los distintos departamentos de farmacia de los hospitales y, en segundo lugar, conocer al detalle los sucedido en el hospital burgalés con el fallo en la quimioterapia.

Un fallo en el tratamiento pautado a los cinco pacientes, que provoca que se estén revisando todas las fichas de todo este tipo de tratamientos oncológicos, los conocidos como oncofármacos, para evitar nuevos errores, en palabras de las fuentes a las que ha tenido acceso este periódico.

Hasta el momento, según indican las mismas fuentes, no se reportaba incidencia alguna en los más de 400 tratamientos de este tipo que se tienen pautados en los diferentes hospitales de la Comunidad.

Fármaco en alerta

En ese sentido, cobra total validez la advertencia oficial emitida en 2012 sobre el riesgo de errores en la preparación de cabazitaxel, el medicamento que se les inoculó a los pacientes fallecidos en el hospital burgalés en una concentración seis veces mayor a la prescrita. El documento, emitido por un organismo dependiente del Ministerio de Sanidad y dirigido a profesionales sanitarios, destacaba precisamente el riesgo de sobredosificación catorce años antes del caso que ha costado dos vidas y ha afectado gravemente a otros tres pacientes

Fue el el Instituto para el Uso Seguro de los Medicamentos (ISMP‑España) el que puso en alerta a los profesionales sanitarios de que antes de administrarse, el medicamento cabazitaxel debe diluirse en dos pasos. Primero, hay que mezclar todo el contenido del vial de disolvente con el concentrado, a sabiendas de que en ambos recipientes hay más cantidad de la que indica. Este exceso no se mencionaba claramente en la ficha técnica ni en el etiquetado cuando el ISMP levantó la voz de alarma, lo que derivó en errores.

Es decir, que hay precedentes en otros hospitales de una sobredosificación con el cabazitaxel. Así ocurrió en un hospital, según cita el ISMP, donde el personal asumió que debía añadir solo 4,5 mL de disolvente. El resultado fue una mezcla más concentrada de lo debido y el paciente recibió un 15,6% más de la dosis que le correspondía. En el caso del hospital de Burgos, la dosis que recibieron los cinco pacientes a los que se les inyectó este lote fue un 600% mayor de la adecuada. Otros países en Europa replicaron estos avisos y sus respectivas agencias del medicamento instaron a revisar sistemas automatizados y hojas de trabajo para asegurar el uso completo del disolvente a la hora de preparar las dosis de cabazitaxel.

Este fármaco es de uso común en el tratamiento del cáncer de próstata, dolencia que sufrían todas las víctimas de este error sanitario, por lo que en el centro hospitalario burgalés se debía ser consciente de que se habían producido casos con anterioridad en otros hospitales en los que un error de dosificación había superado las barreras de control y se había trasladado a los pacientes.

Pese a la polémica en torno a la ocultación de este caso de sobredosificación en pacientes oncológicos, el gerente del hospital universitario de Burgos, Carlos Cartón, mantiene la confianza de la Gerencia Regional de Salud, como ayer reafirmó de nuevo en Roa de Duero Alejandro Vázquez. El consejero de Sanidad dio por buenas las actuaciones seguidas desde el centro hospitalario burgalés una vez detectado el error en la administración del medicamento y recalcó que «en primer lugar, se informó a las familias y a los afectados y a los pacientes» y a continuación «se abrió una investigación por parte de la Inspección Sanitaria de la Gerencia de Área, investigación que ha quedado en suspenso en el momento que la Fiscalía ha decidido entrar a investigar». A mayores, Vázquez resalta que «se ha puesto en marcha de oficio el expediente de responsabilidad patrimonial por parte de la Gerencia Regional, para compensar, en lo posible, las consecuencias del incidente». Argumenta que este trámite «no viene a sustituir ninguna otra cosa, sino simplemente es poner en marcha de oficio y antes de que se den otros trámites este procedimiento de reclamación patrimonial».

Reproches a Vázquez

Quien ha expresado su falta de confianza en el consejero de Sanidad ha sido el secretario autonómico del PSOE, Carlos Martínez, quien le reclama responsabilidades políticas por la falta de información durante un mes sobre fallecimiento de dos pacientes oncológicos en el HUBU. El candidato del PSOECyL a la Presidecia de la Junta trasladó ayer su pésame y condolencias a las familias de los fallecidos y deseó la pronta recuperación de los afectados al tiempo que criticó que el consejero «no dio la cara» hasta más de un mes después de conocer este hecho, lo que supone que «hay algo que falla». «Si lo sabía y lo ocultó, mal, y sino lo sabía, también mal, porque un responsable debe tener conocimiento exhaustivo de lo que gestiona», dijo.

En este sentido, apeló a la necesidad de «transparencia para generar certidumbre y confianza en la sanidad pública y en los sanitarios». «Se debe poner esa dosis de transparencia y rendición de cuentas desde el punto de vista de la responsabilidad política», razonó, como recoge Ical.

El líder socialista sentenció que es preciso «luz y taquígrafo con todo» en este suceso, para «esclarecer» qué sucedió a través de la investigación abierta y se produzca la asunción de responsabilidades. Martínez explicó que ningún profesional está libre de cometer un error, quitando la «infalibilidad» de Alfonso Fernández Mañueco y su consejero Juan Carlos Suárez-Quiñonez, pero agregó que eso no es compatible «con la falta de datos y la ocultación de un hecho gravísimo durante un mes».

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