SANIDAD
El gerente del HUBU ya conocía las muertes de los enfermos de cáncer al tomar posesión y se le obligó a abrir una investigación
Los fallecidos tenían 71 y 73 años, mientras el ingresado en la UCI 67, 62 el dado de alta y 74 el que permanece en planta. Todos ellos con cáncer de próstata metastático

El gerente del Hospital Universitario de Burgos, Carlos Cartón, en la rueda de prensa del pasado martes día 13
Nuevo capítulo en el caso de la muerte de dos enfermos de cáncer en el Hospital de Burgos (HUBU) tras recibir una dosis de tratamiento seis veces superior a la pautada. Dos muertes que el gerente del HUBU, Carlos Cartón, ya conocía el día que tomaba posesión, el 19 de diciembre, y al que se le obligaba a abrir una investigación interna por el fallecimiento de los dos enfermos oncológicos de 71 y 73 años, por un fallo en el tratamiento que también afectaba a otros tres, uno de 67 años ingresado en la UCI, otro de 74 años que permanece en planta, y un quinto de 62 años ya dado de alto. Todos ellos con cáncer de próstata metastático en la última línea de tratamiento.
Los enfermos ingresaban en Urgencias del HUBU y fallecían el 18 de diciembre, un día antes de la toma de posesión de Cartón como gerente, algo que recordaba el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo. "Tomó posesión un día después de que se detectaran estas circunstancias", respondía Carriedo en la rueda de prensa tras el último Consejo de Gobierno a las peticiones de dimisión.
Lo que omite el portavoz de la Junta es que Carlos Cartón era el director médico del hospital burgalés. Es decir, no se encontraba con el problema al llegar a la Gerencia, a la que accedía tras el vacío que quedaba por la jubilación de la anterior gerente y tras esperar por vacaciones y bajas paternales, él era el director médico del HUBU. Quien también estaba recién nombrada cuando se produjeron las muertes de los pacientes de cáncer era la jefa de Farmacia del hospital.
El gerente, pese a que ya sabía de los fallecidos y los otros enfermos afectados por el fallo en el tratamiento oncológico, lo cuenta cuando toma posesión. Y es, en ese momento, cuando desde la Consejería se le ordena abrir una investigación interna, según detallan las fuentes consultadas por este periódico. No salió de él, ni del hospital el iniciar la investigación.
La única preocupación del gerente Carlos Cartón era ocultarlo. Y la mejor muestra es el silencio y el hermetismo instalado en el hospital, después de la rueda de prensa de la tarde del martes 13, en la que Cartón demostraba poco tacto y determinación poniendo precio a las muertes, con indemnizaciones que "por responsabilidad patrimonial" estimaba en 50.000 euros para cada una de ellas.
Es insólito que el máximo responsable de la Gerencia del hospital de Burgos esté negociando el precio de las muertes, lo que por otra parte viene a significar que lo que hay es una negligencia, si están asumiendo ya que van a pagar. De hecho, Carlos Fernández Carriedo confirmaba este jueves que desde el Hospital de Burgos y desde la Junta "se asumirá de oficio la responsabilidad que pudiera corresponder", en lo que se refiere a las indemnizaciones a los pacientes afectados y a las familias de los fallecidos.
Negligencia que es justo lo que está investigando ya la Fiscalía de Burgos. Un caso de homicidio por negligencia profesional, es lo que investiga el Ministerio Público. Precisamente, que el caso se encuentre ya en manos de la Fiscalía frena la investigación interna, ordenada por la Consejería de Sanidad, que no por el gerente, sin que se haya concluido nada aún.
Ahora todo está en manos del fiscal, quien podrá solicitar todos los datos que Sanidad tenga hasta ahora de la investigación que se ordenaba desde la Consejería, para así determinar lo sucedidos y si es o no un caso de homicidio por negligencia profesional, que es lo que se está investigado. Porque desde la Gerencia del HUBU no se ha dicho aún dónde está el problema y se limitan al "error humano", del que hablaba Cartón.
Estado de los otros tres pacientes
Los dos fallecidos y los otros tres pacientes que recibieron la sobredosis tan elevada del tratamiento del fármaco Cabazitaxel, indicado para el tratamiento de pacientes adultos con cáncer de próstata metastático como era el caso.
El enfermo ingresado en la UCI, según detallan las fuentes consultadas por este periódico, se encuentra grave, al igual que los otros, en que permanece en planta y el dado de alto. Hasta tal punto, a decir de las mismas fuentes, que no se les va a poder dar el tratamiento y se está planteando una terapia sobre médula ósea. Todo, por lo que ha causado la dosis tan alta de tratamiento recibida, seis veces más que la pautada.
Sobre los pacientes, Carlos Fernández Carriedo mostraba las condolencias del Ejecutivo autonómico por las dos personas fallecidas y deseaba una pronta recuperación de los otros tres enfermos, sobre todo del que se encuentra en la UCI. "Es un suceso que aunque se deba a un error humano, causa un tremendo dolor a las familias y a las víctimas", afirmaba, para acto seguido asegurar: "El hospital ha pedido disculpas que nosotros asumimos y hacemos extensivas".