ARQUEOLOGÍA
La ‘copa de Berlanga’ revela un viaje romano desde el Muro de Adriano hasta Soria
Un estudio sitúa en el siglo II esta pieza única, posiblemente traída por un soldado celtíbero, y confirma su importancia para entender la vida militar

La ‘copa de Berlanga’, localizada de forma casual y ahora desentrañada.
Berlanga de Duero (Soria) sigue enriqueciendo su patrimonio y su historia. El hallazgo arqueológico de la denominada ‘copa de Berlanga’ suma un nuevo capítulo en lo que constituye además una de las noticias del año en el conocimiento sobre la antigüedad. Una investigación permite situarla en el siglo II y mostrar una de las singularidades del mundo romano: viene desde el Muro de Adriano, en lo que hoy es el Reino Unido, y posiblemente llegó a tierras sorianas como recuerdo de un soldado de la Celtiberia que anduvo por las Islas Británicas. Una ‘misión internacional’ milenaria que ahora tiene datos, hechos y materia.
Roberto De Pablo Martínez (Instituto CAETRA), Susana De Luis Mariño (Museo Arqueológico Nacional), Jesús García Sánchez (Instituto de Arqueología de Mérida, IAM-CSIC), Ignacio Montero Ruiz (Instituto de Historia, IH-CSIC) y Pablo Aparicio Resco (3D Stoa - Patrimonio y Tecnología) firman un estudio en el que presentan los pormenores de la copa, su descripción y su importancia para ampliar la compresión de la vida militar en el imperio romano. De hecho la copa de Berlanga protagoniza ya una publicación de la Universidad de Cambridge a través de la Cambridge University Press. Sólo hay cinco equiparables en el mundo y esta tiene detalles que la hacen única.
Además, los científicos presentan los resultados obtenidos tras la prospección de su lugar de hallazgo realizada con el apoyo del Ayuntamiento de Berlanga de Duero y la Diputación de Soria, instituciones que en 2026 invertirán en una nueva campaña de prospección geofísica y excavación para avanzar en el conocimiento del yacimiento.
Este tipo de copas, debido a su calidad artesanal y a los materiales utilizados, fueron objetos de prestigio. La mayoría de investigadores coinciden en interpretarlas como souvenir o recuerdos del Muro, entendidos estos como piezas de una élite militar que habrían sido adquiridos o recibidos como regalo o condecoración tras haber servido en esta frontera.
Atendiendo a esta interpretación, ‘la copa de Berlanga’ habría viajado junto a su dueño hasta el lugar de origen del mismo: la antigua Celtiberia. Los autores repasan las evidencias arqueológicas sobre la presencia de celtiberos en el Muro de Adriano y también de otros hispanos que sirvieron en esta frontera.
Precisamente, en el siglo XIX se localizó un fragmento de otra copa de este tipo entre Zamora y León, que pudo haber vivido una suerte similar a la de Berlanga: el conocido como ‘Fragmento Hildeburgh’ que recibió su denominación por su comprador. Se conserva en el Victoria & Albert Museum (Londres), mientras que la ‘copa de Berlanga’ es la única de este tipo que se custodia en España, concretamente en el Museo Numantino de Soria capital.
La investigación realizada incluye también el estudio de la composición del metal y de los esmaltes con los que se fabricó. Ha permitido demostrar la autenticidad de la pieza, afinar la cronología al siglo II d.C. y determinar que las minas del metal empleado fueron, probablemente, las situadas en Gales o Durham.
La copa de Berlanga posee una decoración esquemática que representa el propio Muro, a través de un friso jalonado con torretas. Sobre ellas, se han grabado los nombres de varios campamentos. Es la única de todas las ‘copas del Muro de Adriano’ que cita los situados en el área Este: Cilurnum, Onno, Vindobala y Condercum.
‘La copa de Berlanga’ fue localizada como hallazgo casual en el espacio conocido como La Cerrada de Arroyo. Con el objetivo de obtener información sobre su contexto arqueológico, el equipo firmante del estudio realizó una prospección en 2025. Gracias a ella se pudieron recuperar materiales arqueológicos de la misma cronología que la copa y se llevó a cabo una prospección geofísica con georradar. Esta última ha permitido, por primera vez, certificar la presencia de estructuras arqueológicas soterradas y relacionarlas con el contexto del hallazgo de la copa. El equipo que ha realizado la investigación plantea la necesidad de continuar investigando en este lugar para conocer mejor este yacimiento arqueológico que ha proporcionado una pieza única como es ‘la copa de Berlanga’.