Rugen los BMWs de Cortes

Reunión de la Mesa de las Cortes y de la Junta de Portavoces
Sus señorías de las Cortes, hartos de no saber que hacer después de un veraneo de dos meses sin hacer nada, han emprendido la vuelta a Castilla y León en cinco BMWs y otros Audis. Les parece poco el gasto que nos supone el cada vez más inservible hemiciclo que aprovechando que el diésel está enriqueciendo a Repsol y otras hierbas, y celosos con el aburridísimo circuito de Ayuso, han puesto a rugir los motores. No se sabe todavía quién ha sido la lumbrera que ha convencido a los miembros de la Mesa, y los sillones, de que lo de hacer girar el chirigutio por el territorio era una feliz idea, con final feliz. Empezando por el presidente, el segoviano Francisco Vázquez, al que en esta ocasión le han vendido material averiado. Es un intento tan tardío como repetido y más que usado. Y para dar más la nota no se les ocurre mejor idea que no usar la equidistante fórmula de la inicial para estrenar el esperpento. Han caído en la trampa del complejo y se han ido a León, a ver si con ello alientan un poco más el leonesismo, que anda un tanto de capa caída tras el fiasco de las expectativas de las pasadas autonómicas y la caída en votos en capital y alfoz, que es de donde se nutren, fundamentalmente. Unos fenómenos estos de la Mesa de las Cortes, que cada vez que mean piensan. Se empieza por orden alfabético. Y ese orden lo encabeza Ávila. A que a la segunda van a Soria de lo previsibles que son. Es cierto que es también un aliciente para que el jefe del principal partido de la oposición, Carlos Martínez, pise la Cortes, aunque sea en un holograma en las tierras altas numantinas. Pise las Cortes algo más que Madrid. Alguien le tiene que dar coordenadas de cual es su lugar de trabajo. Que pregunte a la del PP, Leticia García, que está al pie del cañón a diario desde las ocho de la mañana. Lo de las ocho tampoco es al pie de la letra. No es cuestión de torturar al gachó. Y que se agarre porque en León vienen curvas. A ver si las va a coger rectas como lo de Tudanca.