Barbón, pone la suya a remojar

Adrian Lastra y Adrián Barbón, en una imagen de archivo.
El sanchismo, o mejor dicho sus estertores, está creando un país tan absurdo, en aras de su propia supervivencia, que un guaje menor de edad no podrá entrar a los toros, ese atroz espectáculo de sangre, banderillas y estoque, pero sí asesinar impunemente, como ha ocurrido recientemente en Valladolid con las bandas latinas inexistentes para el delegado del Gobierno, Nicanor Sen, que vive un universo paralelo al policial. La ocurrencia, procede de Adrián Barbón el asturiano, que ya ha puesto su barba a remojar tras ver las de Montero y Aragón pelar. A Barbón, que es un cúmulo de líos y escándalos, además de mineros muertos en tiempos sin minas, le van a hacer las ingles brasileñas en las autonómicas venideras. Es crítico, pero poco. Palanganero de Adriana Lastra, la que fue lugarteniente de Sánchez en sus albores, hoy delegada del Gobierno en Asturias. Son tan sumamente críticos que no piden ni anticipo electoral, como Page, ni congreso extraordinario como Diez el alcalde de León. Esencialmente porque si hay adelanto electoral Lastra, muy mejor amiga de conspiraciones de Tudanca, pero también del zamorano Antidio Fagúndez, se queda sin poltrona y billetes. Porque esta es de la ralea de Tudanca, que jamás ha pegado un palo al agua, acostumbrada a vivir del momio de la política. Pues eso, que si eres menor de edad en Asturias a los toros no podrás ir, pero podrán liarse a machetazos con el de la banda rival latina inexistente. Esas que son un invento de la policía a decir de los emisarios autonómicos del Gobierno. Esa vieja máxima comunista de negar la realidad a ver si desaparece del imaginario colectivo. Y con esta y otras ocurrencias piensa salvar el cargo Barbón, mientras Asturias se desangra hasta tal extremo que Indra medita largarse a otro sitio con su factoría de carros de combate. Vivir en la estupidez comunista constate sólo trae ruina y miseria. La miseria para Asturias y la ruina para Barbón, menudo barbo. ¡Olé!