MENSAJES CRUZADOS
No nos enteramos de la fiesta
NO SE trata de que los españoles seamos quijotes, se trata de que estamos ensimismados atendiendo los asuntos que afectan a otros países y no atendemos a lo que es nuestro como debería atenderse. Ahora parece ser que el Ministerio de Asuntos Exteriores va a donar, nada menos que 400.000 euros -así lo ha anunciado el eufórico ministro- a Bolivia para que financie un plan que, se supone, irá dirigido a proteger a las alpacas y los humedales donde viven. Eso, en principio, quiere decir que somos nosotros quienes con nuestros impuestos pretendemos solucionar los asuntos de otros países sin atender nuestros asuntos como es debido. Pues un refrán castellano y muy sabio hubiera recordado aquello de que «los unos por los otros la casa sin barrer», es decir, que nuestro compromiso con nuestro propio país se ha alterado de tal modo que teniendo tantas y tantas necesidades pendientes, destinamos el fruto de nuestros incomparables impuestos a asumir responsabilidades que nada tienen que ver con nuestros cercanos intereses. Y, mientras tanto, la situación de España y de muchos de los problemas que se nos han desbordado y desquiciado han de seguir esperando a que terminemos de solucionar los problemas que afectan a países que no pagan la cantidad de impuestos que nosotros pagamos. Y no es que comprenda que en ocasiones han de ser atendidos determinados asuntos, pero admito que así lo entienden y lo seguirán entendiendo muchos de nuestros conciudadanos. Ya que primero deberíamos de arreglar el tejado que se arruina con nuestras propias goteras para arreglar el de los demás. Porque los últimos años nos hemos ocupado de participar en demasiados asuntos que no son de nuestra incumbencia y así nos ha ido a los españoles… Nuestro gobierno ha de centrarse, de una vez por todas, en los frentes que tenemos abiertos en nuestro propio país y cuando todos ellos estén resueltos podremos ayudar a remendar algunos de esos otros que nos quedan tan lejos y que, en todo caso, algún día podremos ayudar a solucionarlos si es que los españoles decidimos hacerlo. Ya que todos esos detalles dadivosos y complejos no han estado presentes en ninguno de los programas electorales presentados por los partidos que nos gobiernan en la actualidad.
España es hoy por hoy un país endeudado y comprometido con los compromisos que directamente nos afectan y ese interesante asunto de los humedales de Bolivia y de su medio ambiente ha de postergarse a que en España se terminen de apagar los fuegos y las consecuencias de los fuegos que los últimos años nos acucian. Los españoles somos redentores de asuntos ajenos a nosotros, pero ya se han llevado millones de euros sin que en realidad sepamos sin han servido para algo.