Antolin dispara los pedidos un 90% en una situación de mercado «muy exigente»
La multinacional burgalesa registra una pérdida consolidada neta de 26,7 millones de euros en los nueve primeros meses

Sede del Grupo Antolin.
A pesar de que el mercado de la automoción es "muy exigente", Antolin va encontrando caminos hacia la recuperación y la consolidación. Así se desprende de los resultados del tercer trimestre publicados por la multinacional burgalesa, en los que destaca que la cartera de pedidos ha crecido un 90% en los nueve primeros meses de 2025, por lo que "muestra signos claros de recuperación", según explica Antolin a través de una nota de prensa. Un dato que "compensa los retrasos y algunas cancelaciones experimentadas durante 2024. Los nuevos pedidos, algunos de los cuales provienen de fabricantes globales que no se encuentran entre los principales clientes de Antolin, contribuyen a diversificar la base de clientes de la compañía y presentan, además, una rentabilidad mayor".
En este sentido, en el tercer trimestre, la cifra de negocio descendió un 15,7%, hasta 859,1 millones de euros. En términos comparables, con el mismo perímetro de consolidación y a tipos de cambio constantes, los ingresos disminuyeron un 4% interanual en el trimestre.
En el caso de Europa, la facturación cayó un 5% en el trimestre, mientras en Norteamérica ha habido signos de recuperación, con un aumento del 6% trimestral de las ventas comparables. El rendimiento en Asia se vio afectado por "un entorno complejo y de reequilibrio de las cuotas de mercado, que benefició a los fabricantes de automóviles locales frente a los internacionales". Esta tendencia ha llevado a algunos fabricantes internacionales a replantear su estrategia en China, lo que ha provocado retrasos en la producción. Así, los ingresos en la región cayeron un 17% en el trimestre en términos comparables.
La compañía burgalesa informa que ha consolidado su margen Ebitda durante los nueve primeros meses del año, "pese a la persistencia de la debilidad de la demanda de los fabricantes de vehículos a nivel internacional, que ha lastrado las ventas de la compañía en Asia y Europa".
Entre enero y septiembre, la multinacional burgalesa registró un margen Ebitda del 8,4%, "en línea con el del mismo periodo del año anterior, gracias a las medidas de contención de costes y eficiencia puestas en marcha por la compañía, que compensaron la caída de las ventas". El margen del 'run-rate' Ebitda, ajustado para tener en cuenta costes extraordinarios y sinergias del Plan de Transformación, se situó en el 9,2%, comparado con el 8,9% registrado en el mismo período del año anterior.
“Aunque el entorno de mercado sigue siendo muy exigente, Antolin ha adoptado medidas clave para ajustar su estructura y prepararse para el crecimiento futuro. La fuerte entrada de pedidos en los nueve primeros meses apunta a una recuperación de las ventas y a una mayor diversificación de la cartera”, señaló Cristina Blanco, CEO de Antolin.
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La cifra de negocio cayó un 11,6% en los nueve primeros meses, hasta los 2.806 millones de euros, un descenso que se reduce hasta el 4% en términos comparables (incluyendo el cambio de perímetro de la compañía y el efecto del tipo de cambio). Esta tendencia se explica principalmente por un entorno más exigente en China, que impactó en las ventas en Asia, y la parada de producción de algunos clientes. Antolin registró una pérdida consolidada neta de 26,7 millones de euros en los nueve primeros meses.
Respecto a las previsiones para lo que queda de año, hasta el mes de septiembre, la evolución de la compañía ha estado en línea con las previsiones y Antolin ha mantenido su previsión para el conjunto del año de alcanzar una facturación de entre 3.700 y 3.800 millones de euros.
En 2025, Antolin ha tomado medidas determinantes para fortalecer aún más su balance. La compañía obtuvo un préstamo sindicado con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) y cinco de sus principales entidades financieras, diseñado para facilitar el acceso a la financiación a empresas expuestas a los aranceles estadounidenses. La compañía ha completado prácticamente un plan de desinversión de activos, con 140 millones de euros de los 150 millones previstos, y prevé completar el programa a finales de año.