CULTIVOS ALTERNATIVOS
Los truficultores esperan una buena campaña en la que ayuden los precios
Las abundantes lluvias de la primavera han permitido el crecimiento del producto, pese a la escasez de agua en otoño, que han suplido con el riego

Recogiendo trufas en una finca de la provincia.
Los truficultores tienen esperanzas en esta campaña, que se inicia hoy 1 de diciembre aunque arrancó el 15 de noviembre para las plantaciones, porque creen que va a haber una mayor producción que el año pasado, gracias a las abundantes lluvias de la primavera. El 'pero' le ha llegado a la trufa de Soria este otoño, sin rastro de precipitaciones, de modo que aquellos que hayan podido regar lograrán una buena temporada, y los que no, acusarán la falta de agua de septiembre y octubre.
«Afortunadamente, el riego es muy amplio porque muchos de los truficultores profesionales tienen sus explotaciones modernizadas, de modo que esperamos una campaña «buena en calidad y en cantidad», según constata el presidente de la Asociación de Recolectores y Cultivadores de la Trufa de Soria (Atrusoria), José Manuel Pérez, quien confía en superar las producciones de campañas anteriores. Para hablar de precios prefiere esperar a mediados de diciembre, cuando ya se habrá movido algo más el mercado.
Sostiene que la de este año ha venido un poco adelantada, porque ya se está recogiendo trufa, aunque esto está más relacionado con la prevención del leiodes, un escarabajo que solo se alimenta de este producto, de modo que se extrae antes de tiempo la trufa de la tierra para evitar su expansión porque a estas alturas está un poco inmadura todavía. «El año pasado uno de nuestros socios perdió dos tercios de la cosecha por esta plaga», asegura.
Raquel Sanz Vitón lleva más de una década como truficultora y este año por fin ha conseguido la certificación de ecológico para su finca. Todo un espaldarazo para un sector en crecimiento, porque se centra en un mercado más exclusivo. Es de las que está convencida de que va a ser una buena campaña con mayor producción que las anteriores, debido a una primavera muy lluviosa, y sorteando con el riego de su explotación el otoño tan seco y de elevadas temperaturas.
Constata que ya se ven trufas «bastante majas», aunque cree que todavía le queda un poco para alcanzar la maduración óptima. No obstante, las bajas temperaturas de los últimos días, y que además continuarán esta semana, ayudan mucho para que siga el proceso. «También las lluvias contribuyen a que evolucione bien», sostiene Raquel.
Cree que este año por fin van a acompañar los precios después de unas campañas donde estaban por los suelos, pese a que se espera producción no sólo en territorio nacional, sino también en Francia, otro de los países cultivadores de trufa.
Ella de momento solo ha comenzado a vender para industria, porque espera un par de semanas para contactar con sus clientes a quien lleva años garantizandoles una muy buena maduración. Aún así, sostiene que el mercado de la trufa es poco fiel porque cambia en función de los precios. «Al cambiar todas las semanas, una te pueden comprar a ti ya la siguiente, nada».
Por eso ve en la lonja de la trufa de Abejar, que arranca hoy 1 de diciembre, una gran iniciativa, sobre todo para los truficultores que empiezan porque les garantiza unos precios y les permite profesionalizarse en el sector por los canales oficiales. «Hay muchas plantaciones jóvenes que van a despegar en los próximos años y la lonja es un buen medio para tomar contacto con proveedores y distribuidores debidamente identificados».
En esto mismo coincide José Manuel Pérez, quien asegura que Atrusoria, que ya cuenta con 65 socios, siempre ha apoyado y defendido la lonja para que Soria se convierta en un punto de venta para mayoristas. En este sentido, considera que tras unos primeros años de rodaje, poco a poco la lonja, que este año afronta su tercera edición, irá aumentando el volumen de venta conforme se vayan incorporando los productores nuevos y alcanzará un peso importante entre el sector.
En la temporada pasada la lonja de la trufa de Abejar movilizó 430 kilos de producto en su segundo año y logró la venta de 280 kilos frente a los 110 de la primera temporada del proyecto, con una facturación que superó los 127.000 euros. En las quince sesiones celebradas en la localidad pinariega se subastaron 230 lotes que pusieron a disposición 31 recolectores de Castilla y León, pero también de Castilla-La Mancha. Se animaron 18 compradores de España y Francia, todas empresas dedicadas a la comercialización de trufa a nivel nacional.
El pasado año se anunció como 'día de mercado' todos los miércoles de la campaña. Este año la novedad es que va a haber dos días de lonja: los lunes y los jueves.
Pero al mismo tiempo, Atrusoria trabaja en el mercado minorista, en acercar la trufa al cliente a través de mercados, e irán este año en Berlanga, Oncala, Ólvega o Garray. Y repetirán con el Trufax de Medinaceli, que se celebrará el 21 y 22 de febrero: «Tenemos que llegar al consumidor porque es la mejor manera de promover el desarrollo del propio producto».