PERSONAJES ÚNICOS / Felipe Bravo Oviedo
El catedrático de la gestión forestal
Este profesor de la UVa en Palencia recibe el Premio Consejo Social a la Trayectoria Universitaria por su trabajo en la modelización de ecosistemas forestales

Felipe Bravo Oviedo, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de la Universidad de Valladolid en Palencia.
Dentro de la gran cantidad de investigadores que existen en nuestra comunidad, existen perfiles que destacan por su gran compromiso en sus áreas de estudio, aportando contribuciones que adquieren reconocimiento internacional. Este es el caso de Felipe Bravo Oviedo, profesor de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias del Campus de la Universidad de Valladolid (UVa) en Palencia, que ha recibido el Premio Consejo Social a la Trayectoria Universitaria 2026 por su trabajo en materia de producción vegetal, concretamente en el ámbito de la modelización de ecosistemas forestales y la gestión adaptativa al cambio climático.
Fue tras cursar el grado de Ingeniería de Montes por la Universidad de Lleida, cuando cursaba su doctorado en la UVa, que le ofrecieron trabajar con masas puras de pinos silvestres entre Burgos y Álava mediante el desarrollo de modelos de simulación para conocer la evolución previsible de los montes, como respuesta en aquel momento a diferentes alternativas de gestión. Esta oportunidad determinó su dedicación en materia de silvicultura cuantitativa mediante el desarrollo de modelos y la simulación de dinámica en sistemas forestales. Un área de trabajo a la cual ha dedicado buena parte de su trabajo, especialmente en materia de adaptación de los bosques al cambio climático y el desarrollo de herramientas para una gestión sostenible de los recursos naturales.
«Los primeros pasos fueron un poco, vamos a decir, costosos porque, aunque contaba con ayuda de mi director de tesis, aquí estábamos empezando a investigar en este ámbito. Muchos recursos que hoy damos por resueltos en aquel momento no existían y había que hacer los estudios un poco de forma «heroica» porque no teníamos los medios localmente para desarrollar los trabajos. Afortunadamente, eso ya pasó y ahora la gente que se incorpora en nuestro entorno tiene los medios para desarrollar su trabajo perfectamente, equivalentes a cualquier otro lugar», asegura el catedrático de Producción Vegetal.
Tras realizar una estancia postdoctoral de un año en la Oregon State University, se incorporó al equipo de la Escuela Técnica Superior de Ingenierías Agrarias de Palencia como profesor de ordenación de montes y planificación forestal. Un trabajo que compagina con su posición como director del Instituto Universitario de Investigación en Gestión Forestal Sostenible (iuFOR) donde también realiza su actividad como investigador.
A lo largo de su trayectoria ha participado y dirigido numerosos proyectos nacionales e internacionales dentro de las ciencias forestales. Como parte de este ámbito de estudio, en los últimos años ha ido pasando «de trabajar de bosques puros a masas mixtas con varias especies, enfocándome en estructuras de bosques con varias edades» y la silvicultura de precisión, es decir, información detallada de cada árbol dentro de los bosques.
«Estamos desarrollando herramientas de medición que permiten ver la evolución de los bosques en función no solo de acciones de gestión, como hacíamos hace treinta años, sino también en función de cómo el cambio en el clima va modificando las previsiones en cuanto a dinámica, crecimiento, supervivencia de los bosques, etc.», añade.
Dentro de esta línea, buscan realizar mediciones detalladas de todos los árboles mediante el uso de herramientas láser con drones, o a mano con unos aparatos que van dando pulsos láseres sobre los árboles y con el tiempo que tarda en volver al aparato podemos reconstruir su forma, su tamaño y su posición. Así buscan que «ese método de estudio no dependa de un tiempo excesivo en el laboratorio, sino que sea lo más automatizado posible, ya que esta técnica permite obtener mucha más información de una forma más eficiente».
Dichas tareas se integran en su participación en el proyecto europeo SingleTree, dentro del cual el investigador y su equipo están colaborando con centros de Suiza, Noruega, Suecia, Finlandia.
Como parte de este equipo de investigación, el grupo palentino se está centrando en el estudio de ese método para «predecir la calidad de la madera» en dos áreas de estudio. En una ya han llevado a cabo los trabajos de campo y en otra lo van a hacer este otoño. Este proceso consiste en emplear sistemas láser con un dron en toda la extensión del terreno para poder tener información acerca de «cómo son los árboles, qué tamaño tienen, cómo cambia el tronco de tamaño conforme aumenta la altura y dónde están las ramas».
«Algunos de estos árboles se han cortado en el marco de un aprovechamiento sostenible que desarrollaba la Junta de Castilla y León, y parte de estos árboles los hemos trasladado a un aserradero para poder conocer la calidad de la madera de cada árbol individualmente». Actualmente, están en proceso de poder conectar la calidad de los productos con las mediciones láser y comprobar su efectividad.
«La idea es que, con este aparato, las personas que van a seleccionar qué árboles se van a cortar puedan conocer o tener una estimación, antes de cortar el árbol, de qué calidad de la madera pueden esperar de uno o del otro», incide.
Este proyecto se suma así a su larga trayectoria de Bravo Oviedo, que le ha permitido recibir el Premio del Consejo Social de la Universidad de Valladolid a la Trayectoria Universitaria 2026, un galardón que recibe con agradecimiento y sorpresa. «Lo primero que me produjo fue sorpresa. Solo hay un profesor al año que recibe este galardón y me sorprendió que fuera yo. Estoy muy contento y muy agradecido por haberlo recibido y, también, muy satisfecho con el trabajo realizado. Que se reconozca la trayectoria en investigación en un campo claramente minoritario, como es la ingeniería forestal, es un gran orgullo para mí y todo mi equipo de investigación».