Diario de Castilla y León

VALLADOLID

Vehículos más complejos y eficientes

El Centro I+D+i del Grupo Renault lanza ocho herramientas como parte del macroproyecto RTS Toolbox con el que quieren acelerar y facilitar el desarrollo de sus coches

Integrantes del Centro I+D+i del Grupo Renault de Valladolid que han trabajado en el proyecto Reader

Integrantes del Centro I+D+i del Grupo Renault de Valladolid que han trabajado en el proyecto ReaderPHOTOGENIC

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María Bausela

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Hasta hace unos años un avión Boeing 747 era considerado como el producto más complejo que había en la Tierra, «puesto que era el que tenía la mejor y mayor tecnología que existía en el momento, pero eso ha dejado de ser una realidad hace tiempo», apunta el Director Centro I+D+i del Grupo Renault en Valladolid, César Lorenzo. Así, la mejor tecnología ha pasado del aire al asfalto para llevar al mundo del automóvil los mejores avances y ofrecer vehículos más eficientes. «Los sistemas son cada vez más sofisticados. Han ido complicándose con el paso de los años hasta llegar al momento actual, en el que hay más de 40 centralitas electrónicas en los vehículos, lo cual aumenta su complejidad exponencialmente hasta el punto en el que un coche cuenta ya con 15 veces más líneas de código que un avión comercial».

En este contexto el centro vallisoletano se ha marcado como objetivo el desarrollo de esta tecnología con el lanzamiento de una serie de proyectos que ya están exportando fuera de España. «Nuestra misión principal es el desarrollo de los vehículos, pero también acompañar todas las evoluciones de sus sistemas para entregar a los clientes productos con la mayor calidad posible». Desde el que fue el primer centro de Renault de este tipo instalado fuera de Francia, creado hace ya más de 50 años, trabajan para agilizar y facilitar las labores que realizan desde la ingeniería en materia de estos sistemas «que son cada vez más complejos». Para ello, han desarrollado un macroproyecto denominado RTS Toolbox, el cual opera como «una especie de tienda de aplicaciones» al plantear el desarrollo de un conjunto de herramientas innovadoras destinadas para ser usadas internamente por la compañía, permitiendo «transformar la ingeniería que realizamos», expone el responsable de este proyecto, Ignacio Royuela.

Fue durante la realización de sus labores del día a día en la planta que detectaron una serie de necesidades a la hora del desarrollo de la tecnología que integran en los vehículos, la cual requiere procesos exhaustivos de validación para los cuales, en muchas ocasiones, no es suficiente con lo que se puede percibir a simple vista, sino que es necesario implementar nuevas tecnologías que faciliten la obtención de mayores cantidades de información de forma inmediata.

Vista esta falta de útiles a su disposición con los que poder suplir esta necesidad, decidieron ser ellos mismos, desde su sede en Valladolid, quienes crearan herramientas que les acompañen en sus labores durante el desarrollo de los sistemas de sus vehículos.Así dieron lugar a la puesta en marcha de ocho aplicaciones y sistemas que buscan cumplir tres objetivos principales. En primer lugar, «acelerar la introducción de nuevas funcionalidades en nuestros productos, para que podamos entregarlas cuanto antes en nuestros modelos». A esto se suma «maximizar la eficiencia de la ingeniería mediante la automatización de procesos, permitiendo ganar tiempo para enfocarnos en lo que de verdad importa, la experiencia final del usuario; y permitir exportar toda esta ingeniería que desarrollamos a todos los modelos de Renault de España y de cualquier parte del mundo». Así, el conjunto herramientas que han creado como parte del macroproyecto RTS Toolbox se integra por ReCheck, ReDivers, ReFlashist, ReIval, ReView, ReDevo, ReConnect y Reader.

En primer lugar, ReCheck y ReDivers son dos aplicaciones centradas en garantizar que el software que crean en desde el Centro I+D+i es «exactamente el mismo» que el que luego se va a implementar en los coches. Mientras que ReFlashist les permite actualizar automáticamente el software de todas las flotas de vehículos con las que cuentan desde la compañía. En el caso de ReIval, este es un sistema diseñado para ser incluido en las plataformas de integración electrónica. Estas se componen de toda la electrónica del vehículo que es montada en una mesa y conectada entre sí para verificar su buen funcionamiento. «Este tipo de validaciones hasta ahora se hacían por una persona, pero gracias a este nuevo sistema que hemos desarrollado, y estamos exportando al resto del mundo, vamos a poder automatizar el proceso y hacer validaciones más rápido, porque podemos utilizar estos medios las 24 horas del día, mientras que una persona cuenta con horas limitadas». De esta manera, pueden recoger los datos del funcionamiento de los componentes de cada coche como las luces, la marcha atrás o los intermitentes para asegurarse de que su funcionamiento es correcto antes de que se monte en el vehículo.

Por su parte, ReView, entra en funcionamiento debido a que la evolución del software es continua, «generando una cantidad enorme de datos que tenemos que asegurar que está bien trazada». Así, la labor de esta aplicación es permitir «automatizar esta gestión de los datos para ser más ágiles y más eficientes», incide Royuela. ReDevo se centra en el área del hardware, en concreto del cableado, para «automatizar la validación de los más de 100 mazos de cables diferentes que incorporan en cada vehículo en función de la configuración que solicita el cliente». Y ReConnect es un sistema desarrollado para su uso en las fábricas de Renault. Este facilita el ensamblado de la parte electrónica al verificar automáticamente que todos los conectores de las piezas electrónicas están bien conectados.

Esta colección de herramientas se ve completada por un proyecto que ya está teniendo un gran impacto, este es Reader (Renault Analysis Data Efficient Run). «Un coche se compone de muchos calculadores, muchos cerebros, que están tomando decisiones e intercambiando información para que el vehículo funcione conforme a lo que tiene que hacer. Debido a este gran intercambio se generan datos que marean, porque existen 20.000 parámetros que registramos en un coche, en función de la temperatura, la velocidad, la ubicación… Toda esa información se genera y varía con una frecuencia de milisegundos, es por ello que extraer los datos relevantes de forma rápida es fundamental para poder desarrollar los productos lo mejor posible», añade Juan Antonio Cárcel, Responsable de la iniciativa Reader.

Vista la complicación para realizar esa validación del buen funcionamiento de los vehículos mientras realizan pruebas de circulación, plantearon la creación mediante este proyecto de un sistema que capte esa información de manera instantánea, incluyendo la situación interna del vehículo y el contexto por el que circula, y permita su acceso de forma remota.

Así, no dependen solo de ese testimonio del conductor, como sucedía hasta ahora, y pueden percibir que se ha producido un incidente antes de que lo note el propio conductor. «Cuando arrancamos este proyecto empezamos por mirar en el mercado y, aunque sí existen empresas que ofrecen una grabación de los datos, no hay nada al nivel de lo que nosotros necesitábamos para realmente tener una solución integral al análisis de la información. Por ello, decidimos desarrollar nosotros esa tecnología y hemos conseguido adelantarnos al mercado creando la herramienta en tiempo récord no solo desde la parte del software, sino también del hardware».

El sistema se compone de una ‘recorder box’ o ‘caja de grabación’ en la cual recogen todos los datos de las conexiones que hay entre los calculadores y la información que están intercambiando entre ellos. Así abarcan todos los cambios que se producen en el interior del sistema. Además, Reader también cuenta con las imágenes captadas por tres cámaras que cubren el entorno del vehículo. Para ello, una de las cámaras apunta al tablero de bordo sobre el volante, otra al panel central de multimedia ubicado en el medio del coche, y la última captura la carretera «para poder tener todos los datos de contexto del vehículo». Estos datos se completan con la descripción de lo que percibe el conductor en el momento en el que se produce el incidente.

La mezcla de toda la información del interior y el exterior del coche se almacena de forma automática en la nube para proceder a su tratamiento y «poder saber cuáles son los momentos en los que es interesante analizar lo que ha sucedido», remarca Cárcel. Dichos datos son organizados por prioridad y por equipo que tiene que observar la información recabada, «de esta manera podemos continuar trabajando en la validación del funcionamiento del vehículo aunque el coche ya no esté rodando, y observar de forma gráfica los intercambios de comunicación en el contexto en el que están sucediendo. Esto acelera el trabajo muchísimo, porque no tienes que dedicarte a buscar el dato y compartirlo con el conductor, solamente te tienes que focalizar en analizar qué es lo que ha sucedido».

De esta manera Reader ya está permitiendo al equipo del Centro I+D+i de Valladolid detectar los incidentes que se producen en sus coches durante las fases de validación y testeo del sistema, causando una mejora de la eficiencia del 50%. Algo por lo que «ya ha despertado interés en el grupo y se están lanzando fuera, empleándose en modelos de España, Turquía, Marruecos o Francia», explica César Lorenzo.

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