RADIOGRAFÍA DE LA SINIESTRALIDAD VIAL EN CYL
Freno a la sangría de las carreteras: las muertes bajan un 70% en 20 años en Castilla y León
Los accidentes de tráfico se cobran 3.766 vidas en la Comunidad en dos décadas, pero se reducen los fallecimientos al pasar de 357 a 108 anuales
Ya van 22 muertes de tráfico en 2026 en Castilla y León

Accidente moral en Toro (Zamora) con un fallecido y cuatro heridas
Más de 3.766 vidas perdidas en el asfalto. Cientos de llamadas que nadie querría recibir suenan cada año en Castilla y León y ponen del revés de la realidad de quienes las reciben.
Las 108 muertes en siniestros viales de la Comunidad en 2025 y las 22 en lo que va de año dejan multitud de familias rotas y tres carreteras como el agujero negro de la Comunidad: entre las tres concentran 17 de las 108 muertes del último año: la Nacional 122, la Autovía Ruta de la Plata (A-66), que conecta Gijón con Sevilla y atraviesa el oeste castellano y leonés; y la CL-605, que une los municipios de Segovia, Arévalo, Fuentesaúco y Zamora.
Sin embargo, y aunque cada muerte pesa como una losa, la sangría del asfalto se frena en la Comunidad y los fallecidos en accidente de tráfico en Castilla y León bajan un 70% en 20 años.
Burgos
Muere un menor de nueve años tras un choque frontal en Burgos
Diario de Castilla y León | El Mundo
La siniestralidad vial que muestran los datos refleja un descenso muy acusado en estas décadas al pasar de las 357 muertes que hubo que lamentar por esta causa en 2004 al poco más de centenar en el último año, según los datos facilitados por la DGT a este periódico.
Las causas de esta contención son múltiples y abarcan desde una mayor concienciación de la sociedad ante conducir bebido [pese a que aún sigue siendo una asignatura pendiente]; a la mejora de los automóviles; las infraestructuras y los avances en las emergencias sanitarias, desde la coordinación, el material, el conocimiento y los protocolos de los equipos sanitarios, bomberos y guardia civil.
La delegada en Castilla y León de Stop Accidentes, María Eugenia Rayo, reconoce que «la gente se conciencia un poco más sobre beber y la peligrosidad de la carretera, a base de lo que ve y lo que oye, que muere gente mayor, gente joven, atropellos...», señala y lamenta que no haya prosperado en el Senado una rebaja de la tasa de alcohol permitida. «Teníamos confianza en rebajarla, pero no ha podido ser», apunta.
Con todo, ya son al menos 3.766 muertes en accidentes de tráfico en los últimos 22 años, contando con la veintena de decesos de este mismo 2026.
La alarmante situación de Burgos
Destaca en negativo la provincia burgalesa por las seis víctimas mortales registradas hasta marzo de este año en sus carreteras, más las dos víctimas mortales más recientes con las que la provincia inauguró el mes de abril. Un niño perdió la vida este miércoles en un siniestro en la N-629, en el término municipal burgalés de Medina de Pomar, tras una colisión frontal entre dos turismos, que dejó además varios heridos. Apenas una hora antes, en la N-I sentido Burgos, a la altura de Quintanapalla, una mujer murió al chocar un camión articulado de gran tamaño y una furgoneta.
Le siguen en la distancia Valladolid, León y Palencia, al haber perdido la vida tres personas en cada una de estas provincias. El resto dejan dos muertes, salvo Ávila y Salamanca donde se registra un fallecimiento en el asfalto.
Castilla y León se convierte en la segunda Comunidad, igualada con Cataluña y sólo por detrás de Andalucía, con más fallecidos por accidentes de tráfico en el primer trimestre de 2026.
Aunque el cómputo global en la serie histórica muestra un gran descenso si la vista se echa décadas atrás, si sólo se analiza del 1 de enero al 30 de marzo de 2025 y 2026 los fallecimientos habrían aumentado en lo que va de año al pasar de 16 a 22 en el mismo periodo del anterior. Habrá que esperar a ver cómo evoluciona el resto de 2026 para certificar la bajada del último ejercicio o si la tendencia de estos tres meses se mantiene.
«Nadie quiere tener un percance, pero es verdad que hay quien no controla la velocidad, el alcohol o las distracciones y se convierte en un peligro», indica María Eugenia Rayo.
La delegada de Stop Accidentes en Castilla y León ejemplifica cómo puede cambiar todo en un segundo. «Íbamos por la carretera del pinar en Valladolid y un vehículo invadió nuestro carril. No me dio tiempo ni a pestañear. Iba a 62 kilómetros por hora, el otro a mucho más, vi una luz y se empotró contra nosotros».
Su marido «murió en el acto», ella pasó seis meses de ingreso hospitalario y arrastra las secuelas de las que su bastón da pistas. «Toda la vida juntos, 45 años de matrimonio y tengo que aceptar que no va a volver. Hay que seguir viviendo porque no queda más remedio, pero yo estoy aquí poniendo voz a los que ya no pueden tenerla», explica María Eugenia, que realiza dos llamamientos. Uno pasa por evitar distracciones fatales: «No hay que mirar los móviles ni el WhatsApp al volante. Hay que ir muy concentrado porque lo que está en juego es la vida de quienes van en la carretera».
Su segunda petición va dirigida a quienes legislan: «Habría que endurecer las penas. No puede ser que tras un homicidio no grave no haya ido a la cárcel mientras mi marido se fue. No tengo rencor, allá cada uno con su conciencia. Lo que queda claro es que matar en España con un coche sale barato».
Carreteras más letales el último año
Los accidentes de tráfico mortales del último año dibujan un mapa con tres carreteras como las más letales de Castilla y León al acaparar 17 de las 108 muertes. La Autovía Ruta de la Plata (A-66), que cruza el oeste de la Comunidad, fue el escenario de siete muertes: cinco en Salamanca y una en León y otra en Zamora.
Mientras que en la N-122, en esa nacional que espera ser sustituida por la ansiada Autovía del Duero para coser de este a oeste la Comunidad, fallecieron cinco personas en accidente vial, dos en Valladolid, otras tantas en Zamora y una en Soria.
Otras cinco personas perecieron en la CL-605, que atraviesa Segovia, Arévalo (Ávila) y Zamora.
Las siguientes con más víctimas mortales, con tres en cada una, son la Autovía del Noroeste (A-6), la Autovía de Pinares (A-601), la BU-570, la CL-631 y la P-405.
Tramos más peligrosos
Automovilistas Europeos Asociados ha elaborado un informe sobre los 295 tramos de carretera más peligrosos y en el indeseado ‘top 10’ aparece uno de León. En concreto, en novena posición está el punto kilométrico 118 de la N-621 de un ranking que encabezan dos puntos de la N-632 de Asturias, uno de Aragón (N-330), otro de Cataluña (N-260) y cierra los cinco primeros la N-4a en Andalucía (en Jaén). Hay que bajar hasta el puesto 14 para encontrar otra vía castellana y leonesa: la N-525 en Zamora. La N-601 de Valladolid ocupa el 52 y 53 lugar de peligrosidad en la comparativa española.