POLÍTICA
Las Cortes de Castilla y León siguen de vacaciones y dejan en el aire leyes como la de violencia de género
El período extraordinario de julio se cierra dejando colgadas además la tramitación de la norma de provisión de sanitarios de difícil cobertura y las enmiendas a la ley contra la despoblación

Ültimo pleno de las Cortes de este período de sesiones, celebrado el pasado 26 de junio.
De vacaciones. Ni servicios mínimos, ni período extraordinario de sesiones, las Cortes de Castilla y León continúan de asueto y de vacaciones. Y poco o nada parece importarles el dejar sobre la mesa una serie de leyes, entre ellas la de violencia de género, que habían colado en ese tiempo extraordinario que la Mesa de la Cámara, presidida por Carlos Pollán, habilitada el pasado 30 de junio para «la primera quincena de julio», tal y como rezaba la comunicación remitida por las propias Cortes ese 30 de junio.
La realidad de ese tiempo extra de trabajo no era tal y lo hechos vienen a evidenciar que el Parlamento autonómico continuaba de vacaciones y estos quince días de julio extra no eran más que un tratar de cubrir el expediente y hacer ver como se continúa con la actividad cuando lo que siguen son las vacaciones.
«La Mesa de las Cortes de Castilla y León, en su reunión de hoy día 30 de junio, ha acordado que se abra un periodo extraordinario de sesiones durante la primera quincena del mes de julio para la celebración de sesiones en las que se tramiten determinados asuntos parlamentarios». Así arranca la comunicación del órgano de gobierno de la Cámara autonómica, que aún se mantiene colgada en la página web, en la que se detallaba qué era lo que se pretendía llevar a cabo en estos 15 días de julio que se cerraban ayer. Un glosario de intenciones que se quedaba en eso, en intenciones sin ejecutar no ya en su totalidad, ni siquiera en un 50%.
Hasta siete cuestiones se reflejaban en ese acuerdo que, vistos los resultados, no pasa de ser esa mera declaración de intenciones. Y es que sólo dos de estas siete tareas, para las que se habilitaba el período extraordinario de sesiones en los primeros quince días de julio, se llevaban a cabo. El resto se quedan para el siguiente período ordinario de sesiones, a partir de la primera semana de septiembre y ya se verá cuándo.
Sobre el tintero o colgadas de la brocha se quedaban otras tres proposiciones de ley, además de la tramitación del Proyecto de Ley de atención integral a la víctimas de violencia de género, tan demandada por el PSOE de Castilla y León sin que nada haya hecho porque entrara en este tiempo extra, al menos que se sepa.
En estos quince días sólo se celebraban «la sesión extraordinaria para el debate y votación en la Comisión de Economía y Hacienda de las propuestas de resolución presentadas por los grupos parlamentarios derivadas de informes de fiscalización del Consejo de Cuentas de Castilla y León. Y la de la Comisión de Educación «para sustanciar la comparecencia de la consejera de Educación solicitada por el grupo parlamentario socialista para informar sobre la valoración de las sentencias de la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, relativas a la anulación del Decreto por el que se aprueba el reglamento de la carrera profesional horizontal para el personal docente de las enseñanzas no universitarias, y de la jornada lectiva establecida para una parte de los docentes pertenecientes al Cuerpo de Profesores de Formación Profesional respectivamente, e información de las decisiones que va a adoptar la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León respecto a las misma». Comparecencia de la consejera Rocío Lucas que tenía lugar el pasado viernes día 11.
El resto, al cajón del olvido de las vacaciones de las Cortes autonómicas. Ahí es donde se quedaban todas las leyes que estaba previsto entraran en este período de trabajo extra que, a la vista está, no ha sido tal. Entre ellas esa ley de violencia de género, que los socialistas siempre que tienen ocasión reprochan a la Junta su tardanza en la tramitación.
A ella se le añaden, la Proposición de Ley de modificación de la norma de creación del Servicio Público de Empleo de Castilla y León, la de medidas extraordinarias para impulsar la provisión estable y permanente de puestos sanitarios de difícil cobertura y garantizar la asistencia sanitaria en el Servicio de Salud de Castilla y León, ahí es nada con lo que se habla la reunión la Comisión de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio para las enmiendas presentadas a la Proposición de Ley de Medidas contra la Despoblación de Castilla y León.
Lo que tampoco tenía lugar era la celebración de una sesión extraordinaria de la Comisión de Movilidad y Transformación Digital. Aquella en la que estaba prevista la primera comparecencia del delegado del Corredor Atlántico para Castilla yLeón, Luis Fuentes, después de prácticamente dos años –tomaba posesión el 3 de noviembre de 2023– en el cargo.
Bien es cierto que, en este caso, la comparecencia de Fuentes, que se agendaba primero para el miércoles 9 de julio y se posponía por motivos de agenda de Fuentes al este lunes 14 de julio, justo el mismo día que concluía esta prórroga del tiempo de sesiones, se suspendía definitivamente por la baja del delegado del Corredor Atlántico.
Dos de siete. Ese es el balance que deja este tiempo a mayores que fijan sus señorías en las Cortes para la primera quincena de julio, con el beneplácito de todos los grupos. Un balance que deja bien a las claras que más bien poco, por no decir nada, es lo que se aprovechaba este alargamiento del tiempo de sesiones en un parlamento en el que las vacaciones veraniegas se instalaban prácticamente tras la celebración del pleno del 25 y 26 de junio, el último de este período de sesiones.
Lo demás, y el algodón de lo hecho no engaña, no es más que tratar de cubrir el expediente y hacer ver como que la actividad legislativa se mantiene en las Cortes más allá de ese 26 de junio, cuando se baja el telón del tiempo ordinario de sesiones.
Prácticamente nula actividad en estos quince días. Una tónica que, por otra parte, viene siendo habitual año tras año cuando la Mesa de lasCortes habilita la quincena de julio para justificar que se continúa trabajando. Los hechos son tozudos y dejan ese balance de dos de siete.
Ni siquiera la comparecencia del delegado del Corredor Atlántico en Castilla y León, de no haber estado de baja Luis Fuentes, habría servido para dar por productivos estos quince días de tiempo extra de una actividad parlamentaria que no ha sido tal porque las Cortes lo que han seguido es de vacaciones.