Diario de Castilla y León

SUCESOS

Alertan de una «oleada de robos» en el campo de Valladolid, Ávila y Segovia

Asaja denuncia más de medio centenar de hurtos y exige una operación especial de la Guardia Civil para atajar estos robos

L Piden una reunión con el delegado del Gobierno para «adoptar medidas de urgencia»

Robo en Castilla y León denunciado por Asaja

Robo en Castilla y León denunciado por AsajaASAJA

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Valladolid

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Asaja alerta de «una oleada de robos» que sacuden el campo de Castilla y León, concretamente de las provincias de Valladolid, Ávila y Segovia. En los últimos tiempos, según la organización agraria, ha habido un aumento de hurtos a agricultores y ganaderos. Una cifra que asciende a «más de 50 robos» en el último mes y medio. El principio del nuevo años no ha empezado de la mejor forma posible para los agricultores de estas zonas que «tiene miedo» de encontrarse a los responsables mientras intentan trabajar. Las zonas más afectadas por estos hurtos son «el sur de Valladolid, en la zona de regadíos, también hacia Peñafiel, Medina del Campo, hacia Arévalo, Ávila y Segovia», detalla el presidente de Asaja Valladolid, Juan Ramón Alonso.

El líder de la organización agraria lamenta que estos actos se repiten «donde hay perforaciones y donde hay activos». Los principales objetivos de los ladrones, siempre según Asaja, son los pozos de riego con material como «baterías, cobre, bombas o equipos electrónicos». «Unos robos, que de media entre el material sustraído y el destrozo realizado, no bajan de los 4.000 euros», calculan.

«Para robar mil euros de cable de cobre producen unos daños de 5.000 o 6.000 euros y crean una inseguridad muy importante en el medio rural», alerta Alonso de la situación que están atravesando agricultores y ganaderos de esta zona de la Comunidad. Aunque el material sustraído, en términos económicos, sea grande, el coste de lo que provoca es mucho mayor. Esto se debe a la necesidad de comprar nuevos material para reponer lo robado y el tiempo que pueden estar sin producir o sin trabajar porque no tienen los medios para ello o los tienen inutilizados. Así, tal y como sostiene el presidente de Asaja Valladolid, entidad que alerta de estos robos, los daños se pueden multiplicar por cinco o por seis.

Toda esta situación ha generado un estado de alerta e inseguridad en el sur de Valladolid, Ávila y Segovia: «Puede pasar que un día, en la caseta de la parcela donde trabajo, me encuentro a la gente que está robando. Esto es lo que hay, este es un problema que tenemos cada vez más».

Equipo roca

Ante esta oleada de robos en el campo, Asaja pide que se dote al Equipo Roca (unidad de la Guardia Civil que investiga los robos que se producen en el campo, en el ámbito agrícola y ganadero) de más y mejores medios para poder hacer frente a estos sucesos. «Funciona bastante bien, lo que pasa es que tienen muy pocos efectivos», explica Alonso de cómo ven a esta parte de la Benemérita. A mayores, reclaman una operación especial del Equipo Roca y de la Guardia Cviil para poner fin a estos robos de «individuos y bandas organizadas que en una noche pueden cometer entre tres y cuatro delitos», apuntan en una nota de prensa.

Ante esta situación, desde Asaja Valladolid reclaman una reunión con el delegado del Gobierno, Nicanor Sen, para trasladarle su malestar y su preocupación por los últimos robos y «adoptar medidas de urgencia». A mayores, también le solicitarán mejoras para que el Equipo Roc pueda dar con los autores de los robos. «Vamos a pedir aumentar el número de efectivos del Grupo Roca, más material de tecnología punta como pueden ser drones, como pueden ser visores, como pueden ser más telefonía móvil y, sobretodo que cambie la ley, que se legislen leyes mucho más restrictivas», enfatizó sobre sus exigencias al Gobierno. Pese a la situación, Alonso defiende la labor que desempeña el Grupo Roca: «Está muy bien preparado, muy capacitado, pero no tienen a penas medios».

Juan Ramón Alonso incidió en declaraciones a este periódico que solicitarán un cambio en las leyes para que sean más «estrictas y mucho más duras». «Se detienen muchas veces a estas bandas y salen a la calle al poco rato de entrar», señala el responsable de la organización agraria que lamenta que en ocasiones hay falta de pruebas o las penas son menores si el robo es inferior a los 400 euros.

Desde las organizaciones agrarias se les señala a sus socios que denuncien todo este tipo de actuaciones, aunque no todos lo hacen por la falta de resultados: «Mucha gente no lo denuncia, otros sí. La consigna es denunciar, pero muchas veces ni se denuncia porque la gente está cansada», explica Alonso. «No se consigue nada porque con estas leyes que tenemos no se les mete en la cárcel ni se les reclama nada de nada. Son bandas organizadas, son gente que conocen todos sus trucos legales y no se consigue nada con ellos, ni con las denuncias. Ni aunque les detengan», defiende el responsable de Asaja Valladolid. El hecho de conseguir «nada» o muy poco cuando se denuncian estos robos en el campo, lleva a los afectados a «hartarse»: «Tengo que ir a presentar la denuncia, ir de aquí para allá. Entonces mucha gente no denuncia y muchos de los robos no constan», indica, a pesar que desde las organizaciones agrarias sí se recomienda que denuncien los robos.

Por su parte, la Delegación del Gobierno en Castilla y León se señala a este periódico indica que, por el momento, no ha recibido «ninguna oferta de petición de reunión». Cuando llegue la solicitud, «se tramitará como todas»: «No podemos agendarla si no se ha solicitado», sentencian.

«Me han desmantelado»

Estos robos se traducen en ansiedad, malestar y pérdidas económicas para los ganaderos y agricultores afectados. Esta última oleada que señala Asaja ha afectado a muchas personas en el campo, una de ellas es Benjamín, un ganadero que tiene su explotación en Viloria. Este último suceso ha sido la gota que ha colmado el vaso y ha decidido «malvender» sus naves.

«Tengo 77 años y ya la tengo vendida, la semana que viene firmaré. Al final la malvendes, la dejas medio regalada para deshacerme y quitarme de disgustos», relata con penar por tener que deshacerse de sus naves.

Benjamín lamenta haber sufrido muchos robos a lo largo de su vida, pero este ha llegado a los 20.000 euros: «Me han quitado las cuatro bombas de los pozos, todo el cableado del alumbrado y se han atrevido hasta con el transformador de la corriente». «Me lo han desmantelado por completo, es vergonzoso». En esta ocasión, sí ha denunciado, pero no confía en que pueda recibir lo sustraído:«Me he dedicado a maquinaria siempre y en el taller me han robado también, pero denuncias y te da exactamente igual».

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