TRIBUNALES
Pacta diez años de cárcel el acusado de matar a su compañero de piso en Burgos
Óscar S. U. acuchilló mortalmente a Luis Alberto F. T. en una vivienda de la calle Ruiz de Alarcón tras discutir por un perro en diciembre de 2024

El acusado de apuñalar a su compañero de piso en Burgos durante el juicio.
Óscar S.U., acusado de matar a cuchilladas a su compañero de piso Luis Alberto F.T. el 5 de diciembre de 2024, ha pactado una pena de cárcel de 10 años después de que la Fiscalía y la defensa llegaran a un acuerdo de conformidad ratificado esta mañana en la Audiencia Provincial en una vista en la que han comparecido Fiscalía, defensa y el acusado. Además, deberá indemnizar a la madre con 96.000 euros y con 30.000 euros a cada de las hermanas de la víctima.
El acuerdo entre las partes desactivaba la celebración del juicio por el procedimiento del jurado, como estaba previsto en este caso, así como que las partes no recurrirán el fallo pactado.
Los hechos se remontan a la madrugada del 5 de diciembre de 2004. En torno a las 0.50 horas de ese día, el acusado, la víctima y otra persona estaban en el 1ºB del número 56 de la calle Ruiz Alarcón, vivienda en la que el acusado llevaba varios días durmiendo. En un momento dado, un cachorro de perro orinó junto a Óscar S. U., que reaccionó dando una patada al animal, ante el que Luis Alberto F. T. se levantó de la butaca en la que estaba sentado y le dio un puñetazo a Óscar en la cara.
Este cogió un cuchillo de cocina de 11 centímetros de hoja que había en el salón y le lanzó varias acometidas. La víctima se defendió, lo que le provocó heridas en las manos y en el antebrazo, pero no pudo evitar que le impactaran varias puñaladas en el torso, con al menos dos heridas en el tórax y otra en el esternón. Una de las cuchilladas le alcanzó el corazón.
El agresor abandonó la vivienda y fue la tercera persona que estaba en el piso la que avisó al 1-1-2. Cuando los efectivos de la Policía Nacional y la Policía Local, que acudió a la zona con dos dotaciones, llegaron al lugar encontraron al joven que había avisado al 1-1-2 que estaba intentando taponar la herida que tenía el agredido en la parte izquierda del tórax. Los agentes que acudieron al lugar intentaron mantener con vida al hombre agredido hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Emergencias Sanitarias había enviado al lugar una UVI móvil y una ambulancia con soporte vital básico, y los servicios sanitarios estuvieron durante más de una hora tratando de estabilizar y mantener con vida al agredido, para trasladarlo a continuación al Hospital Universitario de Burgos (HUBU), donde posteriormente, a las 2.38 horas, falleció, a pesar de los esfuerzos de los servicios sanitarios.
Mientras los servicios de emergencias habían trasladado al agredido al HUBU, los agentes de la Policía Nacional y la Policía Local desplegaban un dispositivo para localizar al agresor, del que ya tenían datos por ser un individuo con numerosos antecedentes policiales, y que había huido de la vivienda.
El dispositivo policial no tardó en dar sus frutos cuando minutos después esta persona era localizada deambulando por una calle cerca del lugar. En concreto, era una dotación de la Policía Local la que localizaba y detenía, a las 2 de la madrugada, al agresor en la calle Tirso de Molina. En la detención le incautaron el cuchillo con el que había agredido a la víctima. Además, los agentes le intervinieron las llaves de un vehículo estacionado en las inmediaciones del domicilio donde se produjo la agresión mortal y que el pasado 2 de noviembre fue denunciado como sustraído.
Durante la vista celebrada en la Audiencia Provincial, la Fiscalía señaló que se había entrevistado con los familiares de la víctima para informales sobre el acuerdo de conformidad. A continuación, interrogó al acusado sobre el pacto alcanzado entre las partes. A preguntas del fiscal, Óscar S.U. admitió que ese día de diciembre de 2024 estaba en la vivienda de Ruiz de Alarcón, que hubo un problema con un cachorro y que como consecuencia de ello le propinó un puñetazo en la cara. A preguntas también del fiscal, el acusado reconoció que cogió un cuchillo y que agredió a la víctima. Hubo un momento de las preguntas del fiscal en el que las respuestas del acusado estuvieron a punto de dar al traste, ya que cuando le preguntó si era consciente de que al acuchillar a la víctima podía provocar su muerte, el acusado contestó que no pensaba que podía matarlo. A lo que el fiscal planteó que no se daban las condiciones para una conformidad.
A preguntas de la presidenta del tribunal sobre si no descartaba que eso pudiera pasar, el acusado respondió que no lo descartaba, lo que hizo que se recondujera la situación.