Zamora, Aranda y Salamanca, únicos ayuntamientos que aprueban en transparencia en Castilla y León
Un informe de Dyntra revela grandes carencias en la información pública que ofrecen la mayoría de los ayuntamientos

Portal del Ayuntamiento de Zamora, número uno en transparencia en Castilla y León.
El derecho a saber cómo se gestiona el dinero público o qué decisiones se toman en los despachos municipales sigue siendo una carrera llena de obstáculos en Castilla y León. El último índice de transparencia elaborado por la plataforma Dyntra, que audita la información que los ayuntamientos de más de 5.000 habitantes publican en sus páginas web, dibuja un mapa de escasas luces y extensas sombras. Zamora vuelve a liderar el ranking con la mejor nota, Aranda de Duero roza el notable y Salamanca aprueba con holgura. El resto de los municipios suspende en rendición de cuentas.
De media, el cumplimiento de los grandes y medianos municipios de Castilla y León se queda en un pobre 21,73%. El dato es similar al de autonomías como Extremadura (21,82%) pero se sitúa a una distancia sideral del 51,11% que promedian los ayuntamientos de la Comunidad de Madrid.
El ranking de Dyntra es uno de los principales indicadores para medir lo que en el argot se conoce como publicidad activa, es decir, aquella información que una administración proporciona por iniciativa propia (sin esperar a que se la pidan) y en abierto a través de sus portales institucionales, lo que supone someter su gestión al escrutinio público.
En Castilla y León, sólo tres ayuntamientos publican al menos la mitad de los 184 indicadores analizados. El de Zamora se mantiene como referente absoluto, con un cumplimiento del 73,37% (135 indicadores publicados de los 184). Sus puntos fuertes residen en la transparencia institucional y en el área de urbanismo y obras públicas, donde roza el sobresaliente.
Le sigue de cerca Aranda de Duero, que alcanza el 67,39%. Este consistorio burgalés destaca en la divulgación de información sobre participación y colaboración ciudadana.
El trío de aprobados lo cierra Salamanca, con un 54,89%, logrando meterse en el grupo de cabeza gracias a una gestión equilibrada de sus portales de información.
A partir de ahí, la tabla cae por debajo del 50%. En total, son 54 los ayuntamientos con suspenso.
En el cuarto puesto aparecen, empatados, Valladolid y Ponferrada con un 44,02%. Para la capital vallisoletana, el dato tiene un sabor amargo: supone un retroceso notable frente a ediciones pasadas donde llegó a registrar picos de transparencia del 72%.
En el lado opuesto, Ponferrada firma una tendencia ascendente, subiendo doce puntos desde el 32,1% que obtuvo en el anterior registro.
El resto de capitales de provincia muestran resultados discretos: Segovia se queda en el 42,93%, Palencia en el 40,76% y Burgos en el 39,67%.
La distancia que separa a los ayuntamientos más aplicados de aquellos que apenas vuelcan información en sus webs es abultada. Entre el liderazgo de Zamora y la última posición, ocupada por el municipio leonés de Valverde de la Virgen (5,43%), hay una brecha de casi 68 puntos porcentuales.
En el tramo medio de la tabla, las puntuaciones comienzan a resentirse. Ávila marca un cumplimiento del 35,87%, seguida por Miranda de Ebro (32,07%) y Arroyo de la Encomienda, que alcanza el 31,52%. León, una de las capitales que más terreno ha perdido, se sitúa en el 30,43%, por encima de Ciudad Rodrigo (26,63%) y del grupo formado por Santa Marta de Tormes, Medina del Campo y Benavente, los tres con un idéntico 26,09% de cumplimiento.
Soria, la peor capital
Por debajo de la barrera del cuarto de los indicadores publicados aparece Soria, con un 25%, que es la capital peor puntuada de la Comunidad. A continuación, Arenas de San Pedro (22,28%), Tudela de Duero (21,2%) y Laguna del Duero (20,65%).
Con apenas uno de cada cinco indicadores cumplidos se encuentran Zaratán (20,11%), Medina de Pomar (19,57%), Béjar (19,57%) y Briviesca (18,48%).
La lista continúa descendiendo con Toro, Tordesillas y Santovenia de Pisuerga, que comparten un cumplimiento del 17,93%, por delante de Mojados (17,39%) y la pareja formada por Simancas y San Andrés de Rabanedo (16,85%).
En los puestos de cola, la opacidad técnica es la nota dominante. Villamayor, Peñaranda de Bracamonte y Guijuelo registran un 15,76%, mientras que Íscar, Valencia de Don Juan y El Espinar se quedan en el 15,22%. Les siguen Cuéllar y Boecillo (14,13%), y un grupo con el 13,59% integrado por Villaquilambre, Peñafiel y Las Navas del Marqués. El ranking se encamina al final con Astorga (13,04%), La Bañeza (12,5%), Venta de Baños (11,41%) y Aguilar de Campoo (11,41%).
Por último, las posiciones de mayor riesgo en transparencia las ocupan Cigales, Carbajosa de la Sagrada y Almazán, empatados con un 10,87%, seguidos por el Real Sitio de San Ildefonso y Arévalo (10,33%). Cierran la clasificación regional Villamuriel de Cerrato (9,24%), Aldeamayor de San Martín (8,7%), Guardo y el Burgo de Osma (7,61%), Bembibre (6,52%) y, en último lugar, el ayuntamiento leonés de Valverde de la Virgen, con un cumplimiento de apenas el 5,43%.
Este «diagnóstico técnico», como lo definen desde Dyntra, no debe leerse como una crítica a la gestión política, sino como una alerta sobre la calidad de la información que el ciudadano puede encontrar de forma directa. El informe subraya que la mejora de las notas no depende solo de crear nuevos apartados, sino de asegurar que la información esté actualizada, sea localizable en «pocos clics», esté fechada y sea verificable por cualquier ciudadano. Muchos ayuntamientos fallan no porque el dato no exista, sino porque resulta casi imposible de encontrar en la maraña de sus portales.
Open Data y contrataciones: agujeros negros
Lo que premia Dyntra es la voluntad de divulgar 'motu proprio' información pública, de ponerla al servicio del ciudadano, y eso abarca tanto qué contenidos se publican como en qué formato.
Los indicadores se agrupan en seis áreas del llamado índice DAM (Dyntra Ayuntamientos y Municipios) y se observa que la región arrastra dos asignaturas pendientes: los datos abiertos y la transparencia en las contrataciones.
El área del ‘open data’ es, en la mayoría de los ayuntamientos, terreno inexplorado. Salvo Salamanca y Burgos, que logran el 100% de cumplimiento en este bloque al ofrecer información en formatos reutilizables y contar con plataformas específicas, el resto de la región obtiene, casi de forma unánime, un 0%. Incluso el líder regional, Zamora, cae en este punto con un cumplimiento nulo en datos abiertos.
La contratación de servicios es el otro talón de Aquiles. Es el bloque con peor desempeño en casi todas las entidades locales evaluadas. Ayuntamientos con puntuaciones globales superiores a la media, como Valladolid, apenas publican el 7,41% de los indicadores relativos a licitaciones, adjudicaciones y seguimiento de la contratación pública. Existe una falta generalizada de información sobre las relaciones con proveedores y el detalle de los contratos menores.
Entre los 184 indicadores, hay al alguno que no lo cumple ninguno de los 57 ayuntamientos de Castilla y León analizados. Es el caso de tres puntos sobre gestión urbanística: la inversión en infraestructuras por habitante, el porcentaje de ingresos derivados del urbanismo respecto al presupuesto total de ingresos y el porcentaje de gastos derivados del urbanismo respecto al presupuesto total de gastos.
Otros indicadores críticos son los relacionados con la contratación pública: son incumplimientos generalizados la publicación de las cuantías y las operaciones con los proveedores y adjudicatarios más importantes.
En el lado opuesto se sitúa el área de ‘urbanismo y obras públicas’. Es la materia donde los ayuntamientos de Castilla y León se muestran más diligentes. La mayoría cumple con la publicación del PGOU y sus planos detallados. En este apartado, municipios
Mejorar la nota en este ranking no requiere de grandes inversiones tecnológicas, sino de un cambio en la cultura operativa de los consistorios. Y de un mínimo de recursos para estructurar y volcar la información pública (una disponibilidad más difícil entre los pequeños pueblos, de ahí que con frecuencia logren puntuaciones más escasas).
Ayuntamiento de Madrid
Dyntra recalca que su objetivo es favorecer el acceso ciudadano mediante indicadores comparables. En el conjunto de España, ha evaluado a un total de 658 municipios españoles bajo el mismo marco de los 184 indicadores. El Ayuntamiento de Madrid encabeza el ranking con un 91.85%, seguido de Santa Eulària des Riu (90,76%) y Las Rozas de Madrid (88,59%), siendo estos los únicos que superan la barrera del 88%. A pesar de estos casos de éxito, la transparencia es una asignatura pendiente para la mayoría, ya que sólo 123 ayuntamientos logran superar el 50% de los indicadores analizados, mientras que la gran mayoría (531 entidades) se sitúa por debajo de ese umbral.
Para avanzar en este ranking nacional, los informes técnicos sugieren que los ayuntamientos deben pasar de una publicación pasiva de documentos estáticos a una publicación activa de datos abiertos, agendas institucionales y seguimiento detallado de contratos, áreas donde la mayoría de los municipios de la comunidad -incluidos los líderes- presentan deficiencias críticas.
Otro punto de mejora inmediata es la gestión de las solicitudes de acceso a la información. El ranking valora que los ayuntamientos publiquen activamente cuántas peticiones reciben de los vecinos y cómo se resuelven, algo que todavía es una rareza en los portales de transparencia de la comunidad.
Para la mayoría de los ayuntamientos de Castilla y León, el camino hacia el buen gobierno abierto pasa por entender que el portal de transparencia no debe ser un almacén de archivos PDF estáticos, sino una herramienta de rendición de cuentas viva y, sobre todo, útil para quien la consulta. Por ahora, la transparencia en la región sigue siendo un privilegio de unos pocos oasis en un mapa con grandes sombras de opacidad.