TRIBUNALES
«Un acelerante de combustión» quemó a la víctima de Matamala en Soria tras fallecer
Las pruebas indican que la mujer ya había muerto antes del incendio de la vivienda

El juicio por asesinato en la Audiencia Provincial de Soria, con jurado popular.
La mujer fallecida en su vivienda de Matamala de Almazán en la Nochebuena de 2022 murió por traumatismo craneoencefálico, provocado por fuertes golpes en la cabeza, con lesiones previas en la cara, pero no llegó a inhalar humo, lo que indica que ya era cadáver antes del incendio en la casa. Un fuego presuntamente provocado por el acusado para enmascarar el crimen, según sostiene la acusación, que pide para él 27 años de cárcel por un delito de asesinato y otro de daños.
El informe forense expuesto ayer en la segunda sesión del juicio con jurado popular que se celebra en la Audiencia Provincial de Soria señaló que en su ropa había «acelerante de la combustión», lo que hizo que la mayoría de sus prendas aparecieran quemadas, sobre todo la zona del pantalón, «prácticamente desaparecido», concretaron las médico forense. El fuego afectó a sus extremidades inferiores y superiores. La Guardia Civil ya apuntó el día anterior que hallaron un tronco incandescente sobre la mujer, que no presentaba quemaduras en la parte posterior de su cuerpo.
Explicaron las forenses que la autopsia evidenció que no había «negro de humo en sus vísceras», únicamente en la lengua, de lo que se desprende que ya existía respiración cuando estaba postrada en el sofá de la vivienda, donde el primero que la vio muerta fue el acusado, quien alertó al servicio de emergencias 112 de un incendio, asegurando que no podía entrar en la casa y cuando lo logró ya estaba fallecida. La Policía Judicial ya expuso en la primera sesión de la vista oral que existía «planificación» y todo un escenario preparado por el procesado, que en la llamada realizada indicó «con rotundidad» que había «una chica dentro» y que la había dejado hacía «una hora o así», según se pudo escuchar en la grabación retransmitida en la sala el primer día de la vista oral.
Momentos duros en el juicio también ayer cuando se expusieron en la pantalla las imágenes de la autopsia. «El que no se vea con fuerza para mirar que no mire», recomendó la magistrada al jurado popular, seis hombres y tres mujeres -más dos suplentes-, que tendrán que decidir sobre la inocencia o culpabilidad del encausado. Éste permaneció con la cabeza baja durante la exposición sin querer visualizar las imágenes de la que fuera su pareja.