La Junta promueve que la Celtiberia sea Patrimonio Mundial de la Unesco
El proyecto deberá involucrar a las comunidades de Aragón, La Rioja y Castilla-La Mancha
Responde a un mandato de las Cortes sobre Numancia, pero amplía el territorio y en Castilla y León incluye a Soria y Burgos

Yacimiento celtíbero
Numancia es un símbolo de España y de Europa. La heroica ciudad celtíbera ubicada en Soria no solo representa la resistencia, sino también valores como la libertad, la solidaridad o el sacrificio, entre otros, y es también una seña de identidad. Durante años se ha intentado que se convierta en Patrimonio Mundial de la Unesco, pero esa larga batalla, como les pasó a los numantinos, tampoco parece que vaya a acabar en victoria. Ahora, la Junta de Castilla y León propone un cambio en el planteamiento y apuesta por poner en marcha una candidatura más amplia: la Celtiberia.
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El proyecto, necesariamente, deberá involucrar a otras comunidades autónomas y ya se han establecido contactos preliminares para ver la disposición de otros territorios a sumarse a la iniciativa destinada a unir en la defensa de la Celtiberia como Patrimonio Mundial de la Unesco a Castilla y León, Aragón, La Rioja y Castilla-La Mancha.
En las Cortes de Castilla y León, en junio de 2023, a propuesta de Soria Ya, se consiguió la unanimidad de todos los grupos parlamentarios para instar a la Junta a presentar la candidatura de Numancia para su reconocimiento en la Unesco.
El consejero de Cultura, Gonzalo Santonja, tuvo desde el primer momento un nombre en la cabeza para encargar la tarea, aprovechando además su jubilación como jefe del Servicio Territorial de Cultura en Soria. A principios de 2024, nombró a Carlos de la Casa como comisionado de Patrimonio Cultural de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural en Soria y además le hizo el encargo de promover la candidatura de Numancia, tal y como confirmó el consejero a este periódico.
De la Casa aceptó el reto a pesar de no ver demasiadas posibilidades en el proyecto. Su experiencia como director general de Patrimonio en Castilla y León, que le permitió seguir procesos de declaración de Patrimonio de la Humanidad en la comunidad autónoma, le lleva al escepticismo en relación a las posibilidades de Numancia.
Según explica a este periódico el comisionado de Cultura en Soria, hoy en día es difícil que se declare patrimonio mundial a un enclave concreto. La tendencia es buscar territorios o recorridos. El Camino de Santiago es un ejemplo. Por este motivo, Carlos de la Casa ha ampliado la propuesta de candidatura de Numancia para ser patrimonio mundial al territorio de la Celtiberia.
No es una meta sencilla, pero entronca dentro de las últimas tendencias de las declaraciones de la Unesco y tendría una mayor fuerza al unir a varias comunidades autónomas. Ha habido ya conversaciones con los técnicos de la Junta de Castilla y León para plantear el trabajo, pero además se han producido contactos con otras autonomías con el objetivo de sondear las posibilidades.
Carlos de la Casa ha contactado con antiguos técnicos de la Diputación General de Aragón y con dos ex directores generales de Patrimonio de la comunidad vecina. La idea ha sido bien acogida.
Además, se ha buscado apoyo entre quienes llevan años estudiando la cultura celtibérica, como el caso de Javier Hernández Ruiz, que firma sus escritos como Hernán Ruiz. Es uno de los fundadores de la Asociación de Amigos de la Celtiberia, impulsora de la Guía Turística de la Celtiberia.
La involucración de Hernán Ruiz, que recientemente ha publicado el libro Relatos de la Celtiberia, supone además la implicación de una asociación en el proyecto, lo que hace que no solo haya participación política, sino que cuenta con la sociedad civil. Profesor de la Universidad de Zaragoza está vinculado a Soria, ya que nació en Molinos de Duero.
Otro experto en la Celtiberia que acoge con agrado el proyecto defendido por Carlos de la Casa es Francisco Burillo Mozota. El zaragozano, catedrático de Prehistoria en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de Zaragoza en Teruel, es toda una autoridad en estudios celtibéricos, con numerosas publicaciones, y pionero en aplicar la arqueología espacial a la Celtiberia.
Estos son algunos de los contactos que se han establecido para el trabajo previo. Ahora será la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León la que deberá elaborar un documento con la propuesta e implicar al resto de comunidades autónomas.
El territorio celtíbero abarca siete provincias donde hay yacimientos arqueológicos. Son Soria y Burgos en Castilla y León; Zaragoza y Teruel en Aragón; Guadalajara y Cuenca en Castilla-La Mancha; y la uniprovincial La Rioja.
Entre todas ellas suman tres decenas de yacimientos relevantes. En Soria destaca, por supuesto, Numancia, pero también Tiermes, Uxama, Ciadueña y Segontia Lanka, pero no son los únicos. En Burgos, sobresale Clunia, ciudad romana construida sobre un asentamiento celtíbero o cerca de él.
En Zaragoza hay media docena de yacimientos celtíberos importnates y en Teruel cuatro más. En La Rioja, la ciudad de Contrebia Leukade es la muestra más sobresaliente de los celtíberos, como en muchos de los casos, mezclada con las aportaciones posteriores de los romanos.
En Castilla-La Mancha el mayor número de yacimientos está en Guadalajara, con media docena, mientras que Cuenca aporta un par de ellos significativos.
A los yacimientos hay que sumar los museos, el Numantino de Soria es el más relevante, pero hay otros repartidos por las provincias del territorio celtíbero que también formarían parte del atractivo para la creación de una candidatura de Celtiberia como aspirante a ser Patrimonio Mundial de la Unesco.
Además de Soria, las instalaciones que cuentan con espacios destinados a la cultura celtíbera son el Centro de Estudios Turiasonenses, el Museo Municipal de Calatayud, el Arqueológico de Borja, el municipal de Molina de Aragón y los museos provinciales de Zaragoza y Teruel, todos ellos en Aragón. En Castilla-La Mancha, el Museo de Cuenca también destina espacio a materiales obtenidos en yacimientos celtíberos.
El territorio de la Celtiberia cuenta, por tanto, con instalaciones para explicar a los visitantes la cultura de los celtíberos, pero si se consiguiera la declaración de la Unesco podría haber una incremento de las dotaciones culturales relacionadas con esta parte de la historia de España.
Ya hay iniciativas que buscan la atracción de turismo con el reclamo de la Celtiberia, como sucede en Soria, pero las posibilidades de éxito en este terreno se multiplicarían si se consiguiera el reconocimiento de la Unesco.
La Junta de Castilla y León está en el inicio del proceso, que además es largo. Una vez que las comunidades autónomas se hayan puesto de acuerdo, deberán presentar un borrador de propuesta a la Lista Indicativa Española ante el Ministerio de Cultura.
Tras un primer filtro en el Ministerio, las comunidades autónomas deberán llevar la propuesta al Consejo de Patrimonio Histórico para su evaluación. Luego, el Ministerio debe proponer al Comité de Patrimonio Mundial que se incluya en la Lista Indicativa Global, donde la candidatura deber permanecer al menos un año.
Después, las comunidades autónomas tienen que presentar un borrador de candidatura al Ministerio que, tras un proceso de supervisión, lo eleva al Centro de Patrimonio Mundial, que puede hacer observaciones de carácter formal, antes de convertir en definitiva la candidatura. Esta será examinada por el organismo consultivo de la Unesco que corresponda, que será el encargado de hacer una propuesta de decisión para su examen en el Comité de Patrimonio Mundial, que tiene la decisión final de aceptar, rechazar la candidatura (ya no se podría volver a presentar), o devolverla al Estado para que amplíe el expediente o lo reformule.