TRIBUNALES
Condenado en Segovia a 12 años de prisión por agredir sexualmente a una menor de 13
También se le impusieron siete años de libertad vigilada
Sala del Tribunal Superior de Justicia (TSJCYL) en Burgos.
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) confirmó la condena a un hombre de 12 años de prisión por agredir sexualmente, de forma continuada, a una menor de 13 años. La sentencia, apelada por el acusado, le condenó también a la accesoria de inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena; inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento por tiempo de 10 años y para cualquier profesión, oficio o actividad, retribuidos o no, que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad por tiempo superior en 15 años al de la duración de la pena privativa de libertad, informa Ical.
Asimismo, se le atribuyó la prohibición de aproximarse a la víctima, su domicilio o lugar de estudios a una distancia inferior a un kilómetro por tiempo de diez años; la prohibición de comunicarse por cualquier medio o procedimiento con ella; a la medida de libertad vigilada por tiempo de siete años, que se ejecutará con posterioridad a la pena privativa de libertad; así como al pago de las costas del procedimiento, incluidas las de la acusación particular.
De igual modo, le condenó a indemnizar a la perjudicada en la suma de 25.000 euros, más los intereses derivados de la mora procesal; y acordó que una vez que el penado cumpla la mitad de la condena de prisión impuesta, se sustituirá la ejecución del resto de la pena por su expulsión del territorio español, no pudiendo regresar a España en un plazo de siete años contados desde la fecha de su expulsión.
Segovia
Condenan a 6 años de cárcel a un hombre en Segovia por agresión sexual a una joven
Diario de Castilla y León | El Mundo
Agresión
El acusado, de nacionalidad nicaragüense y que se encuentra en situación irregular en España, contactó a través de la red social Instagram en el mes de marzo de 2023 con la víctima, que en aquel momento tenía 12 años, ganándose su confianza con mentiras, diciéndole que se llamaba Carlos Ramón y que tenía nacionalidad mexicana; que estudiaba arquitectura en la IE University porque era superdotado y le habían avanzado varios cursos, que estaba protegido por la policía ya que a su padre le habían matado una banda de narcotraficantes, por lo que siempre llevaba mascarilla y gorra para evitar ser reconocido.
Además, le dijo que tenía 17 años, aunque en otra ocasión le confesó la edad de 19 años, cuando en realidad tenía 23. Un día del mes de julio de 2023, cuando la menor tenía 13 años, el acusado quedó con ella para verse personalmente en la puerta del entonces domicilio del acusado, y luego por la noche en el parque del Cementerio. Continuaron viéndose en días posteriores hasta que, en agosto de 2023, el acusado, con ánimo libidinoso, besó a la víctima.
Desde esa fecha, y hasta el 21 de abril de 2024, el chico quedó con la víctima en cinco o seis ocasiones en el referido domicilio asegurándose que no le vieran en su compañía, puesto que no llegaban ni se iban juntos del mismo. Allí, a sabiendas de la edad de la joven y de sus circunstancias personales, mantuvo relaciones sexuales con ella, siempre a oscuras para evitar que le viera la cara la menor, y la penetró vaginalmente en todas estas ocasiones sin que constara que llegara a eyacular en el interior de la vagina.
En todas esas ocasiones la penetración se realizó sin preservativo, ya que el acusado convencía a la menor haciendo gala de que él controlaba, para finalmente tener esas relaciones sexuales en la forma y modo que quería, a pesar de las reticencias de la menor a que no usara preservativo por miedo a quedarse embarazada o a padecer una enfermedad de transmisión sexual. Estas reticencias las venció diciéndole que se iba a hacer unos análisis y elaboró un informe médico falso que le hizo llegar a la niña en el que se reflejaba que no padecía ninguna enfermedad de transmisión sexual.