Castilla y León se mira orgullosa en el espejo de Zamora y su Fromago

III edición de la Feria Internacional del Queso 'Fromago Cheese Experience'
Fromago o como una idea desde la sencillez y la simplicidad se puede convertir en un potencial económico y de imagen sin precedentes. Zamora es la capital del queso por unos días con la iniciativa impulsada en sus orígenes por el que fuera presidente de la Diputación, Francisco Requejo. Fromago es el fruto de aquella convicción. Y ahora es la realidad imparable de otro presidente de la institución provincial, Javier Faúndez, que no se anduvo con complejos, ni remilgos ni con sectarismo para tomar el relevo y darle el impulso suficiente para que este fin de semana Fromago sea ya la mayor feria de quesos del mundo.
Somos grandes productores de quesos en España y en el mundo. En concreto de queso de oveja una verdadera potencia, con Zamora a la cabeza. Hay espacio para el futuro y para la esperanza. Hay grandes industrias queseras, en nuestro territorio, que además de generar buenas dosis de empleo y dinamismo económico contribuyen a uno de nuestros retos latentes, la supervivencia del medio rural a través del campo y la agricultura. Porque el medio rural sólo se entiende, se comprende y se interpreta con argumentos de futuro desde el sector primario.
Zamora y su Fromago es otro de los numerosos elementos que tiene Castilla y León para sacudir y sacudirse los complejos y el victimismo que anida en quienes sólo ven llegar el apocalipsis cada día. A ver si a costa de ese apocalipsis ellos pueden sacar la cabeza.
Fromago es el ejemplo que desde la riqueza natural, sin inventar ni imaginar reinos inalcanzables se puede construir un futuro de cierta solidez. Castilla y León necesita más Fromagos. Castilla y León necesita más Requejos con vocación y convicciones. Castilla y León necesita más Faúndez cargados de empeño, de empuje, de optimismo, de realismo y de dedicación. Castilla y León puede mirarse orgullosa en el espejo de Zamora y su Fromago que este fin de semana será la meca mundial del queso y por la que pasarán decenas de miles de personas atraídas no por una feria, sino por una idea que se sustenta en un modelo industrial y de producción imposible de deslocalizar y decidida con su territorio. Un modelo de empresa familiares, algunas de tamaño gigantesco, que no deja de crecer según van pasando las distintas generaciones. Igual que Fromago ha crecido con la generación de Faúndez y su capacidad para aunar instituciones, organismos y empresas en torno a una idea nacida de la simplicidad, como diría Plutarco.