Diario de Castilla y León

Creado:

Actualizado:

Hace un par de años el humorista Leo Harlem, que había recalado en Soria con su espectáculo, dijo en una entrevista con este periódico que «la España vaciada la vais a echar de menos como se os llene». La broma no deja de tener su parte de verdad. Estamos en vísperas de un lleno total en la provincia con motivo del eclipse de sol. Reconocida como uno de los mejores lugares para apreciar el fenómeno astronómico, por su situación en la línea de sombra, la duración y la calidad de los cielos, sin contaminación lumínica, la ocupación de todo tipo de alojamientos turísticos es total y con unos precios considerables. Llegará gente de todo el mundo para ver el eclipse en Soria, de todos los países de Europa y de otros continentes, sobre todo de América. Los extranjeros han sido los más previsores y los que se han asegurado plaza con mayor antelación, mientas muchos españoles se han quedado a verlas venir. Aparte de los que han conseguido alojamiento, llegarán muchos más que dormirán como puedan o se irán en cuanto termine el eclipse. Serán un lleno fugaz de la España vaciada, quizá demasiado breve como para que dé tiempo a echarla de menos. Está muy bien que llegue mucha gente a la provincia para ver el sol, es una promoción estupenda, pero ante la incertidumbre del número de visitantes hay cierta preocupación por los peligros que representan las aglomeraciones de personas, sobre todo en una época en la que el riesgo de incendios es alto y muchas personas se concentrarán en entornos naturales. El mayor rédito para Soria es la promoción, aunque también dejará beneficios en la hostelería, seguro, y tal vez en el comercio. Quizá sea un revulsivo como destino starlight, pero lo del eclipse no se puede repetir. En cualquier caso, si fuera programable, habría que esperar al balance de este año para ver si merece la pena o no repetir. Porque no todo vale para llenar la España vaciada y siempre se puede poner alguna puerta al campo, como medida de protección ante desmanes. Un ejemplo es el festival Motorbeach que difícilmente volverá a celebrarse en Vinuesa después de que muriera una joven en esta última edición y dejara un rosario de sucesos y detenciones además de los grandes destrozos que quedaron en el entorno del pantano de la Cuerda del Pozo. Tan mal acabó la cosa que se ha dado portazo a otro festival, con organizadores internacionales, que pretendía celebrarse en el mismo lugar con motivo del eclipse. Quizá sirva de experiencia para que quede claro que no sirve cualquier cosa para atraer gente a la provincia y menos para cuatro días si el coste es mayor que el beneficio. Porque la Soria vaciada debe llenarse sin dar demasiados motivos para echarla de menos.

tracking