Diario de Castilla y León
Carlos Fernández Carriedo  y Florentino Pérez

Carlos Fernández Carriedo y Florentino Pérez

Creado:

Actualizado:

Si me hubieran preguntado quién pensaría que jamás daría la rueda de prensa de Florentino, sin dudarlo hubiera aseverado que Florentino y Carriedo. Y añadiría un tercero, Mañueco. Si me hubieran preguntado dos candidatos a dar la rueda de prensa de Florentino, sin ningún género de duda hubiera asegurado que Luis Enrique y Óscar Puente. Y si me apuran, hasta el alcalde de León. El fútbol se ha convertido en un secuencia indescifrable, como la política y su vértigo. Florentino sólo se diferencia en una cosa de Tchouameni, además de en el color de la piel: el centrocampista francés sólo se lió a hostias con uno. Bueno, y que Tchouameni no se va a dar de baja de la suscripción de ABC. Aunque tampoco consta que esté suscrito. ¿Ustedes se imaginan a Carriedo saliendo a la comparecencia de los jueves, tras el consejo de gobierno, con un Kalashnikov AK-47, con doble cargador y otros cuantos asidos al chaleco y la cinta de Rambo en la frente?Yo tampoco. Pues tal que así de grotesca resultó la desoladora escena de Florentino, creador del negocio del fútbol moderno, disparando a diestro y Segurola. Es para que nos hagamos una idea de la trascendencia icónica y cósmica que tuvo la famosa comparecencia. Si no es la mejor rueda de prensa de la historia, al menos sí la de nuestras vidas. Y todo porque Florentino, asediado por el caos y la desidia de un vestuario en desguace, decidió hacer de Florentino. Fue el mismo, sin pelos en la gatera, que ha trascendido de las cacofonías gastronómicas que hemos escuchado poniendo pingando a todo hijo del vestuario. Florentino tiene el trabajo más duro del mundo: Regir el mayor imperio que haya conocido nuestra civilización, donde el sol no se pone en nuestras Champions, y además lidiar con una ralea de egos que caben en unas botas con tacos de aluminio, pero apenas entran en el Bernabéu ni con el césped retráctil recogido y la cubierta descapotada. Ave, Florentino, los que van a informar te saludan.

tracking