Mejorando la cadena de valor
María González Corral, consejera del Gobierno de Castilla y León ha decidido ocuparse un poco más de que nuestros agricultores y ganaderos puedan seguirnos ofreciendo productos de calidad, y por esa razón intentará, desde la administración autonómica, que las ventas directas y sin intermediarios comiencen a ser el ansiado resorte que nos beneficie a todos. En primer lugar a los agricultores y a los ganaderos, porque les ayudaría a comercializar mucho mejor todo lo que producen, y a los consumidores finales porque podríamos seguir disponiendo de esos alimentos contrastados a precios razonables. También, para que los artífices y custodios de nuestro sector primario, en estas nueve provincias, puedan seguir mejorando la calidad de sus producciones, sabiendo que van a servirles para disponer de unos modos de vida alejados de los enormes sobresaltos a los que durante los últimos años se habían acostumbrado, y a que los grandes centros comercializadores no sean los que se llevan el grueso del beneficio y los que marcan los raquíticos precios que, en ocasiones, ni siquiera les daban para vivir.
De entrada es una buena noticia que pone en valor a un sector que hasta ahora estaba relegado en un abismo insondable que había contribuido a que muchos de los descendientes de nuestros ganaderos y de nuestros agricultores hubiesen tenido que abandonar definitivamente un sector económico tan necesario para ensanchar los límites de nuestra comunidad. Quizás este apoyo desde la administración autonómica sirva para que algunos de los que se fueron regresen y para que pueda seguir ofreciéndose el relevo de una tradición.
La Consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha impulsado una nueva apuesta con la que pretende favorecer a quienes han sido efectivos continuadores de un ejercicio profesional que sigue apostando por nuestra tierra y que sigue dotando a la España vaciada de motivos y de resortes suficientes como para que el camino desandado vuelva a retomarse con mucho más impulso. Porque, en este caso concreto, la venta directa y la no intermediación serán cómplices, para que dejen de postergarse determinados ejercicios profesionales que habían estrechado y que habían devaluado los límites naturales de nuestros territorios; ya que en Castilla y León seguimos contando con productos de auténtica y contrastada calidad. Pues representamos una comunidad autónoma que tradicionalmente auspició unos resortes económicos que pusieron sobre la mesa –nunca mejor dicho– manjares que escasean en otras latitudes, y así se ha conseguido que desde la dedicación intensa, desde la experiencia e incluso desde la investigación se sigan haciendo las cosas como deben hacerse.