El jolgorio de Cortes que no cesa

CORTES DE CASTILLA Y LEÓN.-ICAL
Cuando la cosa no mejora en días, como con el hantavirus ese, tiende a empeorar. Pues la dolencia de las Cortes de Vázquez y León tiene peor pinta que el ojo de la yegua cuando a la yegua se le pone mal el ojo. No es que tengan mucha tarea sus señorías, con sueldos de cien mil euros, estos días, más allá de andar metiendo el cuezo por los pasillos a ver qué se menea, mientras Mañueco urde el pacto de gobierno directamente con Bambú sin pasar ni hacer parada en el grupo parlamentario de VOX. Pues con lo poco que tienen que hacer no son capaces de acertar ni a la primera ni a la segunda con el pleno que servirá para reubicar caídos por la patria y la política orgánica en la hornacina de senadores autonómicos de la Cámara Alta. Hasta tres fechas distintas endosaron desde la secretaría general del parlamento hasta acertar con el día de marras, que será allá por el 10 de julio, o así. Serán letrados, y algunos mayores, pero no saben ni a tocino si les untan. Por no hablar del anterior y sus andanzas y tropelías, que sigue por ahí, tan ufano, en la tribuna de invitados cuando hay pleno de postín, pasando el rato, en vez de estar cumpliendo con la labor por la que se lleva un pastizal que sale del sudor de los contribuyentes. Mala pinta tiene esto. Se han acostumbrado a vaguear todos y ahora no hay quien les haga doblar el riñón ni para acertar. Hay que fichar a Mourinho, pero no para el Madrid, para las Cortes a ver si los mete en vereda de una puta vez. Por cierto, ¿se va a animar Paco Vázquez a acabar con la indecencia de que la Mesa de Cortes sea el único organismo público de Europa que no hace púbicas sus decisiones? Ni siquiera a los propios procuradores, que se rigen por ellas. Este es el grado de la transparencia que reza en las Cortes nuestras de cada día. Y todo con el amparo de sus sucesivos letrados mayores, odiadores profesionales de la transparencia. El Ivancito de Los Santos Inocentes se sentiría más a gusto en Cortes que de caza con Paco El Bajo.