EL RUBICÓN
De promesa en promesa
PROMESAS, promesas y más promesas. Eso es lo que está trayendo, como por otra parte era previsible, la campaña electoral del 15-M. Las de unos, los del PP, que llevan casi 40 años gobernando esta vasta Comunidad que es Castilla y León, ya saben esa de nueve provincias, una Comunidad... de mentira, y que al parecer hasta ahora, hasta esta campaña del 15-M,no se habían dado cuenta que eran tan necesarias.
Las de los otros, las del de las tierras altas de Soria, el de nombre Carlos y apellidos Martínez Mínguez, que como parece que se le agotan las ideas, y eso que aún queda una semana de campaña electoral, se va a sus tierras altas a decirles lo que les va hacer. Lo que viene siendo un plan solito para él y sus sorianos. Al resto de provincias, a esas de su Castilla y León y Segovia y Salamanca y Burgos y Valladolid... pues ya se verá y, sino, que les den. Él, a lo suyo, a seguir siendo alcalde de Soria. Pues nada, que siga, que más dura será la caída. Aunque el de las tierras altas siempre tendrá el asidero de su querida Alcaldía soriana, esa que no suelta ni a rastras.
Y después están las de los otros, los de la derecha extrema, ya saben esa que se sitúa aún más a la derecha del PP, y mira que los ‘populares’ hacen intentos por copiarles y seguirles. Estos, los de la derecha extrema pasan de promesas. A ellos les vale con que venga Santiago Abascal con su caballo a arremeter contra Pedro Sánchez, Europa y criminalizar a los inmigrantes. Después les dice a los jóvenes que hagan su trabajo y que convenzan a gente de su entorno más próximo para votarles, con tres o cuatro cada uno vale, y santas pascuas. Si es que ya lo decía la faraona cuando la pillaron los de Hacienda, «si cada español diera una peseta...». Al faraón de la derecha extrema, no lo olviden la que está más aún a la derecha que el PP, que ya es decir, le vale con tres o cuatro. Y ojo con preguntar algo que no le guste al líder supremo de la derecha extrema. ¿Qué es eso de querer hablar de la crisis de VOX en Murcia o en Madrid tras la expulsión de Antelo y Ortega Smith? No hombre, no. Hay que hablar de lo malo que es Sánchez, de lo delincuente y mala que es la inmigración y de lo perversa que es la Unión Europa, pese a que allí sienten sus bien pagadas posaderas eurodiputados de su partido. Claro que al Antelo y al Smith habría que recordarles que hasta no hace tanto estaban felices en ese VOX del que ahora reniegan, pero sólo porque les acaban de dar la patada. ¿Y qué es del todavía señor del mausoleo de esas Cortes, que se asientan en la avenida Salamanca de Valladolid? Ya saben el que arruinó al Ademar León, ese de nombre Carlos y apellido Pollán, pues tan feliz subido a lomos del caballo de Santiago Abascal. Al fin y al cabo eso es lo que mejor se le da, figurar.
Y así transcurre la campaña electoral en Castilla y León, de promesa en promesa hasta el veredicto final.