DISTRACCIÓN DE LA MENTE
Médicos y derechos laborales
LOS GRANDES avances sociales que se han producido a lo largo de los últimos siglos han sido realmente extraordinarios. Sus precedentes fueron los gremios y los cuerpos intermedios. Un punto y aparte en la mejora de las condiciones laborales fueron las leyes sobre protección social que en la Alemania de Otto von Bismark tuvieron su reflejo normativo. En España, durante la época de la restauración se dieron los primeros pasos en los derechos laborales y en todo aquello que, de alguna manera, giraba alrededor de ellos. La Constitución Española de 1978 en su artículo 35.1 establece que todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo. Su contenido más específico se regula en el Estatuto de los Trabajadores. Para los empleados públicos se recoge en las leyes de función pública.
La Ministra de Sanidad quiere aprobar un Estatuto Marco para los médicos de nuestro país e imponer las normas básicas de organización y funcionamiento del personal médico de los hospitales y centros de salud. Los sindicatos médicos se han opuesto a las propuestas ministeriales y, fruto del descontento y de la confrontación, se están convocando huelgas periódicas que no van a parar hasta que se vean colmadas las legítimas reivindicaciones de sus derechos laborales. ¿Quiénes son los que sufren las disfunciones que generan estas huelgas? Los sufridos ciudadanos que ven y perciben con impotencia como algunos gobernantes no son capaces de resolver con sensatez las justas peticiones de los médicos ¿Tan difícil es entender que el personal médico no puede trabajar de manera ininterrumpida durante un número de horas totalmente desproporcionado? ¿Tan complicado es comprender que los médicos son seres humanos que tiene derecho al descanso, de atender y conciliar su vida profesional con la familiar y de evitar caer en la ruina física o psíquica? ¿Quién se preocupa de los que cuidan de cada paciente enfermo? El personal sanitario en general y el personal médico en particular debe ser tratado con dignidad y justicia. De lo contrario, el retroceso de dos de los pilares del Estado Social, los derechos laborales y los derechos sanitarios, nos harán recordar épocas pasadas.