LA SOLANA
La marihuana soriana que necesita aval público
En la localidad soriana de Garray hay unos magníficos invernaderos, con tecnología puntera, que a lo largo de los años han proporcionado momentos de ilusión seguidos de sentimientos de frustración. Lo que nació para producir rosas de calidad que vender en los mercados nacional e internacional se ha convertido ahora en una plantación de marihuana para uso medicinal. Con las rosas hubo momentos de gloria, con éxito en los mercados y con buenas expectativas de crecimiento. Era un proyecto alentador sobre todo por el uso intensivo de mano de obra, superando los trescientos trabajadores en sus mejores momentos. Hasta que llegaron los problemas de una financiación que no se encontró y que acabo por hundir el proyecto y llevó a la empresa a su liquidación como conclusión del proceso concursal. Tras serios problemas para encontrar a quien se quedara con los invernaderos, las instalaciones acabaron en manos estadounidenses cuyo objetivo fue siempre plantar marihuana para uso medicinal. Ha sido también una dura travesía con serias vías de agua abiertas en el proyecto, hasta que finalmente se ha logrado producir con los permisos correspondientes, que lógicamente no se consiguen fácilmente, y con un cliente alemán en la cartera. Hay medio centenar de personas trabajando pero han vuelto los problemas de financiación. El barco no siempre se ha pilotado correctamente pero ahora parece contar con manos más expertas. Falta dinero, lo que no habla muy bien de las previsiones y capacidad del inversor americano, y ahora se busca el aval de la Junta de Castilla yLeón para poder obtener un préstamo de dos millones de euros. Hay disposición por parte de la Junta, al menos eso es lo que dice la empresa, pero no hay nada resuelto. Es dinero público el que se pide que se ponga en juego y ahí la rigurosidad debe la principal premisa, por lo que Ondara, la empresa, debe aportar planes de viabilidad claros. A su favor tiene que el invernadero ha sido situado como referente tecnológico del sector agro por el director de Cesefor, Pablo Sabín, que sabe bastante de esas cosas, y en contra los errores que se han cometido. Ahora queda por ver si un proyecto que ilusionó en Soria por el cultivo de rosas en la provincia, que pocos hubieran imaginado factible pero que se hizo realidad, y que ahora se ha centrado en un producto tan sorprendente por novedoso como la marihuana es capaz de seguir desarrollándose y generar el empleo prometido. Las administraciones apoyan a otras muchas empresas y es posible que Ondara merezca también la pena, pero habrá que tener cuidado con el dinero público y tomar medidas para que no se vuelvan a generar ilusiones que luego se transformen en frustraciones.