TIERRA ADENTRO
Bajo el palio de un azul crepuscular
LARGO EL TITULAR. A la vez poético. Y es que en Fitur, la madre de las ferias del turismo, los metros cuadrados de exposición y los cúbicos de aire hilvanaban hilaturas de colores que son versos encadenados y sueltos sobre las moquetas de los pabellones. Bajo el palio de un azul crepuscular. Así fue como nos vieron los visitantes en el premiado stand de la Junta, que somos todos. Buena idea la de eclipsar al personal con la culta masa madre de todos nuestros cielos, el de Salamanca. Mensajes, lemas, pancartas, diseños, fotos, vídeos, actores, corales y contactos comerciales entre días de globitos y ricos helados. Ay, cómo echo en falta aquellos pines con la musiquita de “nueve provincias una comunidad” de la era Lucas. Soy un sentimental. Bien a todo, pero olvidamos a José Vicente, que es quien tiene en su poder los trozos de cielo que hubiesen venido como meteorito al cielo. Y me alegro por toda la familia Starlight y por los pioneros del astroturismo en esta región, cuyo listado actualizado creo que lanzaremos antes de que salga el sol de agosto. Estos días Fitur se ha alzado con la bandera blanca. IFEMA sabe que es su salón más rentable. Dicen que cerca de 500 millones se quedan en Madrid. A su buchaca entra el metraje que religiosamente pagan todos los expositores. Miles. Incluidos nosotros, que somos buenos clientes. Pero no hay que dejar de insistir en más espacio para poder contar lo que tenemos. En fin, tendrá que ser así. Servidor cree que no. Y no se trata solo de convertir la estancia en panorámicas, sesiones de cine, documentales y demás mampostería de imágenes desconcertadas. Aunque es lo que hay. Nada que objetar. Sigo insistiendo en que no acabamos de encontrar la fórmula por la que se nos valore por lo que somos. Y no va de patrioterismo chovinista. Tenemos más y hay que decirlo sin humildad. En estos tiempos Fitur es un símbolo de paz en el planeta. Paradoja. Sanedrín de países unidos y en paz. Servidor lleva más de treinta ediciones pisando moqueta informando y en los últimos tiempos analizando nuestra presencia. Y ya sé que no es fácil desplegar nuestro mapa de Castilla y León. Tierra de tierras. Región cuarentona y, sin embargo, milenaria. Comunidad que cuenta en su haber con nueve provincias, el Bierzo y unas sesenta comarcas con una clara estampa identitaria. No sigo porque os veo con el móvil comprobando si es verdad que somos la región de mayor masa forestal, la más biodiversa, la que colecciona todo tipo de estampitas con el aval de la Unesco y por tanto solar de pajareros, senderistas, ecoturistas y peregrinos. Y astroturistas. Por cierto, nieva. Y nuestras estaciones de esquí que, nadie conoce, están abiertas. Preguntad en Puebla de Lillo, Vinuesa, Béjar, Laciana, entre otros. Parece que el deshielo vendrá tardío bajo un cielo azul. Crepuscular y que el sol saldrá en agosto.