Diario de Castilla y León

Creado:

Actualizado:

La última pasarela peatonal sobre el río Arlanzón construida en la ciudad de Burgos se levanta a la altura del barrio de Capiscol, al lado del puente mixto para tráfico y peatones que salva la playa fluvial de Fuente El Prior y que es el segundo más reciente sobre el cauce. El proyecto fue iniciado por el alcalde popular Javier Lacalle y se arrastró a lo largo de tres mandatos municipales para ser inaugurada en verano de 2020, en plena pandemia, por el socialista Daniel de la Rosa. Nunca se tardó tanto en cruzar el río o eso pensábamos. En el año 2018, otro puente sobre el Arlanzón dio problemas y se retrasó inexplicablemente. Fue el viaducto que atraviesa el río a la altura de la localidad de Buniel, en el alfoz de Burgos, en la línea de alta velocidad de Madrid a Burgos pasando por Valladolid. Hubo de demolerlo y levantarlo otra vez y aquí volvió a entrar en juego uno de los organismos públicos más fosilizados y lentos que uno se pueda encontrar: la Confederación Hidrográfica del Duero, la CHD. La reconstrucción del puente de Frandovínez no discurrió con la celeridad esperada e incluso, las obras tuvieron un parón en verano por culpa de un desencuentro administrativo entre ADIF y la Confederación que tuvo a la empresa que ejecuta las obras mano sobre mano durante semanas. Peleas de funcionarios, supongo. El caso es que cada vez que se espera una respuesta rápida, la CHD arrastra los pies y hace perder el tiempo a otras administraciones. La ciudad de Burgos comunicó de manera informal a la CHD que pretendía instalar una pasarela provisional peatonal para salvar el río a la altura del paseo de La Quinta durante la celebración del día del Parral para facilitar el acceso peatonal a esta fiesta a la que acuden miles y miles de burgaleses. Se lo comunicaron formalmente hace mes y medio y no ha sido hasta que la alcaldesa, Cristina Ayala, anunció que no esperaría más su respuesta y les culpó de los inconvenientes que se derivasen de su pachorra, cuando han respondido que bueno, que vale. Ya me dirán ustedes qué dificultad hay para en un plazo de medio año o de un mes dar luz verde a que se coloque una pasarela metálica que ni siquiera tocará el cauce o la ribera, que son los dominios de la CHD. Con un par. A saber si en esa enorme sede que tiene esta institución en Valladolid resulta que no hay nadie, que sólo queda un paisano y que todo pasa por su mesa. No encuentro otra explicación a estos retrasos y debería haberla porque la ciudad de Burgos planea trabajar sobre un total de siete pasarelas sobre el río Arlanzón. Dos de estas pasarelas serían nuevas, si es que el PP logra que le aprueben los fondos para esta inversión, mientras que las cinco restantes sustituirán a otras ya obsoletas y que no cumplen con los requisitos de accesibilidad. Visto que con la de Capiscol la obra se prolongó durante 14 meses, muy difícil será que este proyecto esté listo antes de las elecciones y que será la próxima corporación la que inaugure. O la siguiente.

tracking