Diario de Castilla y León

INVESTIGACIÓN

Más cerca del prototipo para una refinería de residuos vitivinícolas

El Itacyl tiene el visto bueno para continuar con el proyecto Biovino hasta finales de 2028 con un presupuesto global de dos millones de euros

Sarmientos en una finca vitivinícola de Castilla y León.

Sarmientos en una finca vitivinícola de Castilla y León.HDS

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Soria

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Biovino nació en 2020 con el objetivo de implantar una plataforma de biorrefinería en Castilla y León de subproductos vitivinícolas para la producción de una amplia variedad de compuestos bioactivos. Ahora, el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) acaba de recibir el visto bueno para continuar con la investigación, en el Bovino II, durante los próximos tres años y conseguir un prototipo de referencia, un proyecto para el que cuenta con un presupuesto total de casi dos millones de euros.

Lo explica Rebeca Díez Antolínez, coordinadora del proyecto, cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, en el que trabajarán 20 personas entre todas las instituciones implicadas hasta finales de 2028. Y es que además de las seis entidades que ya participaban, el Itacyl a través del Centro de Biocombustibles y Bioproductos, el Instituto de Energías Renovables de la Universidad de León, el Centro Tecnológico de Innovación Multisectorial de La Coruña, el Instituto de Materiales de la Universidad de Aveiro, el Centro de Ingeniería Biológica de la Universidad de Miño en Braga y la Asociación BLC3-Campus de Tecnología e Innovación (Oliveira do Hospital), se incorpora la Universidad de Salamanca a través del grupo PSE-Lab.

Tiene como principal objetivo unificar todas las investigaciones desarrolladas hasta ahora y realizar una integración de las mismas de cara a definir estrategias en la que se combinen todas las tecnologías mediante simulaciones en la que se establezcan los mejores productos finales según los subproductos disponibles y a su validación a escala de prototipo. Así, se promueve «el desarrollo de modelos bioeconómicos innovadores, viables y sostenibles a través de la integración, escalado y validación de estrategias de biorrefinería multiproducto para la valorización de subproductos, excedentes y efluentes vitivinícolas».

El gran logro de Biovino II será «contribuir a dar un gran salto tecnológico en el desarrollo de biorrefinerías de subproductos vitivinícolas en la zona transfronteriza». Así, «a partir de los resultados obtenidos en el proyecto Biovino, que generó el conocimiento a escala de laboratorio y entornos controlados, se conseguirá avanzar hacia un prototipo integrado de todas tecnologías optimizadas para su validación en un entorno relevante pero simulado».

Y es que a pesar de la gran importancia del sector del vino en la Comunidad, con un volumen de negocio en torno a los 850 millones de euros anuales y que emplea alrededor de 19.000 personas entre viticultores y contratos asociados a unas 620 bodegas, no existe en la actualidad ningún destilador autorizado que realice una valorización de los subproductos generados, de forma que se derivan a otras comunidades como La Rioja, Navarra o Castilla-La Mancha.

En la primera fase del proyecto se evaluaron innovadoras alternativas de valorización de los citados subproductos derivados de la industria vitivinícola. Entre ellos, se estudió el uso de sarmientos, rampojos de vendimia, orujos, lías y mosto excedentario, como materia prima para la síntesis de biocompuestos de alto valor añadido incluyendo alcoholes (etanol, butanol o xilitol), ácidos orgánicos (ácido láctico y ácido succínico), polioles (ertitritol o manitol), polímeros tipo PHAs o polifenoles como el resveratrol, cada vez más demandados por el mercado dado su origen biológico, para la producción de edulcorantes, bioplásticos o como compuestos base de la industria química, nutraceútica o farmacéutica.

También, se evaluaron tecnologías sostenibles de deconstrucción de las biomasas que permiten liberar sus principales macrocompuestos (celulosa, hemicelulosa y lignina, con una mayor pureza) y se desarrollaron novedosos tratamientos de los efluentes tanto de la biorrefinería como de industrias agroalimentarias mediante el empleo combinado de digestión anaerobia con celdas de electrólisis microbianas que permiten una mayor producción de metano. Asimismo, se realizó una prospección de los subproductos vitivinícolas generados en Castilla y León, estimando cantidad y ubicación geográfica a escala municipal, y se realizó una evaluación de la sostenibilidad ambiental, social y económica de los procesos estudiados mediante análisis de ciclo de vida y un estudio de mercado de los bioproductos más prometedores obtenidos en el proyecto.

Con Biovino II se busca la integración y validación de las tecnologías más innovadoras para la producción y recuperación de los biocompuestos de alto valor con mayor demanda por parte del mercado.

Entre los principales resultados que se esperan conseguir de este proyecto está la optimización integrada de tecnologías sostenibles de deconstrucción de subproductos vitivinícolas lignocelulósicos como son los sarmientos o los rampojos, la optimización y recuperación de bioproductos de alto valor como bioplásticos, polioles, biohidrógeno, resveratrol, lactonas, alcoholes o ácidos orgánicos a escala prototipo. Esto a su vez permitirá definir y simular estrategias de biorrefinería a distintas escalas, así como evaluar su sostenibilidad ambiental, económica y social, con el fin último de desarrollar planes de negocio reales a escala comercial.

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