Diario de Castilla y León

TRUFICULTURA

Final agónico de la trufa negra de Soria tras una campaña media-baja

Aunque todavía quedan unos días para finalizar la temporada, Atrusoria habla de que los truficultores ya la dan por concluida, muy dispar en cuanto a producción y con precios bajos

Eduardo Ballano en su finca trufera al sur de la provincia de Soria.

Eduardo Ballano en su finca trufera al sur de la provincia de Soria.HDS

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Final agónico para la trufa negra de Soria tras una temporada general considerada como «media-baja», a excepción de algunas plantaciones que se han salvado y han registrado una mayor producción, con unos precios que tampoco han acompañado ni siquiera en Navidades. Aunque quedan unos días para dar por concluida la temporada, han sido muchas las explotaciones que desde finales de enero dejaron de tener trufa. Y el resto sigue acudiendo a recolectar, pese a que son ejemplares pequeños y escasos con apenas una quinta parte de la producción de enero.

La Asociación de Recolectores y Cultivadores de Trufa de Soria vaticina que la campaña prácticamente está finalizada, pese a que según el calendario oficial quedaría todavía otra semana más para el caso de la trufa silvestre, y hasta el 31 de marzo para las explotaciones de riego.

Eduardo Ballano, recién estrenado presidente de la agrupación, califica la temporada de «bastante desigual» en cuanto a producción, porque ha habido plantaciones a las que les ha ido muy bien, otras igual que en años anteriores, y el resto muy mal debido a una maduración más repentina que ha acelerado el fin de la campaña.

Este truficultor de la comarca del sur de la provincia lo vincula con el exceso de humedad debido a los más de 30 días seguidos sin parar de llover, seguido de un aumento de las temperaturas que han madurado más rápidamente la trufa, aunque de calidad buena. «En Soria es bastante uniforme la calidad de la trufa».

En cuanto a los precios, Ballano recuerda que la campaña arrancó a la baja, que se incrementó con la llegada de las Navidades, dando una alegría a los productores, pero «sorprendentemente, después se produjo una situación muy atípica que no había ocurrido nunca, con un desplome de los precios, que sólo afectó a los productores y no repercutieron en los consumidores finales, y que, sin embargo, no se recuperaron».

Desconoce el motivo, que podría estar relacionado con un descenso del consumo en Francia, o con un exceso de producción a nivel mundial… Ahora mismo no pasa por ejemplo de los 250 a los 350 euros el kilo.

Eduardo Ballano, que asumió el cargo de presidente de Atrusoria hace apenas dos semanas «con mucha ilusión y muchas ganas», reconoce la profesionalidad del sector en Soria, con un equipo muy potente y muchas posibilidades de hacer realidad sus proyectos.

«La trufa es impredecible; no es una ciencia exacta y este año hemos vivido de todo en las plantaciones. Algunas ya a finales de enero barruntaban que se acababa su producción», sostiene Javier López, uno de los truficultores veteranos de la provincia. Asegura que «cada explotación es distinta, ya que sobre todo depende mucho del manejo de riego que haya».

Explica que «en esta campaña ha ocurrido todo lo contrario a la anterior, ya que en Soria y Burgos ha sido media-baja mientras que en Aragón ha resultado mejor». De hecho, en estos momentos se está grabando una quinta parte de lo que había en enero. «Todo apunta a que la temporada se va a terminar antes de tiempo». Lo achaca primero al exceso de precipitaciones y después a las elevadas temperaturas. «De 30 días apenas se habrá podido ir a recoger cinco porque con exceso de agua se hace demasiado barrizal y eso es malo para la trufera, y ahora con los 20 grados, demasiado calor para los perros y no cazan, de modo que hay que ir dos horas por la mañana y dos por la tarde».

Para Javier López está siendo un final agónico porque hay que seguir yendo a la finca a dar vuelta y recoger lo que haya, sabiendo que es escaso lo que vas a encontrar, si es que hay algo, y además, pequeño.

Confirma que este año los precios han estado por debajo de los de la campaña anterior, oscilando en una horquilla de entre 200 y 550 euros el kilo en origen, pese a que en el último tiempo han experimentado un repunte debido a la escasez de trufa. «Ahora son buenos pero porque no hay producto».

tracking