Diario de Castilla y León

SECTOR LÁCTEO

Baja un 3% la producción láctea en Castilla y León por la falta de rentabilidad

Upa denuncia que el sector está «a la cola de Europa en precio de origen»

UCCL alerta de la caída de precios en leche de ovino y caprino y Agaprol aconseja subir al menos 4 céntimos el litro en los nuevos contratos de vacuno

Vacas de leche pastan en un prado

Vacas de leche pastan en un pradoPXB / CCO

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Valladolid

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Nuestros abuelos nos advirtieron de que con las cosas de comer no se juega, pero parece que es lo que estamos haciendo en Europa con los alimentos. Pagar a agricultores y ganaderos sus productos por debajo de costes lleva sin remedio al cierre de explotaciones, y eso se refleja de forma muy evidente en el sector de vacuno de leche. En Castilla y León ha caído un 2,87% la producción de leche en lo que va de año, 1,15 puntos más que la media del país, que baja el 1,72%.

El porcentaje se traduce en que, de enero a mayo, se ha ordeñado 11.289.216 kilos menos respecto al mismo periodo del año anterior, o lo que es lo mismo, 11.289 toneladas. La cifra da para muchos desayunos. Aun así, Castilla y León mantiene su liderazgo como la segunda comunidad autónoma española que más produjo, un total de 382.287.365 kilos (393.576.581 en el mismo periodo del año anterior), solo por debajo de Galicia, que se anota el triple con 1.298.602.500 kilos.

Todas las autonomías de España redujeron su producción respecto al mismo periodo del año anterior, salvo Madrid, Murcia y Comunidad Valenciana, que anota producciones muy inferiores a Castilla y León con 24.554, 32.525 y 39.685 toneladas respectivamente. La producción total del país alcanzó los 3.154.641.615 kilos.

En este marco, las Organizaciones Profesionales Agrarias (Opas) y las Organizaciones de Productores de Leche (OPL) exigen a la Administración que tome medidas y alertan a los ganaderos de que no se dejen abusar de cara a la firma de los contratos de la próxima temporada, los que entrarán en vigor a partir del 31 de julio.

Así, Upa de Castilla y León pone de manifiesto que España está «a la cola de Europa en el precio en origen de la leche de vaca» y denuncia que los ganaderos del sector lácteo español perciben hasta un 10% menos por su leche que la media europea. Y eso que España es un país deficitario en leche de vaca. Aun así «está a la cola de la Unión Europea en el precio que perciben los ganaderos en origen».

«Entre los principales países productores, España ocupa el farolillo rojo: cobra 6 céntimos menos que Alemania, 7 céntimos menos que Irlanda o Países Bajos y 5 céntimos menos que la media de la Unión Europea», asegura la organización agraria en un comunicado.

Según las declaraciones obligatorias del Registro General de Agentes y Contenedores del Sector Lácteo, el precio de la leche de vaca en Castilla y León en mayo alcanzó los 0,511 euros por litro (E/l), ligeramente por encima de la media nacional, que se situó en 0,501 E/l. El mayor precio se pagó en el País Vasco, con 0,532 E/l, y el menor en Baleares, con una media de 0,467 E/l.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos ha señalado que no se dan las circunstancias para que el precio en España esté tan por debajo de la media europea, y culpa a las industrias lácteas: «Nos preocupa enormemente esta situación de bajos precios ofertados por la industria», asegura, «o no son competitivos o se están poniendo de acuerdo para hundir los precios», señalan desde la organización.

UPA denuncia además una discriminación que están llevando a cabo las industrias: «A las explotaciones de menos de 100.000 kilos las industrias lácteas les están pagando 9 céntimos menos que a las de más de 700.000», asegura. Igualmente «discriminan a determinadas regiones productoras, como Galicia, donde el diferencial de precio es también considerable». Desde UPA reclaman a las industrias que corrijan esta situación, poniendo en valor a sus proveedores –sin los cuales «no existirían», recuerdan– y «paguen un precio justo por la leche en origen».

Unión de Campesinos de Castilla y León pone el foco en la leche de ovino y caprino, para denunciar que el sector pasa por una «situación crítica» y reclamar «medidas urgentes» a la Administración. UCCL ha trasladado al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (Mapa), a través de su organización estatal, Unión de Uniones, en el marco de una reunión sectorial convocada por la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios, la «crítica situación que atraviesa el sector de ovino y caprino de leche», y la organización también ha hecho un llamamiento a los eslabones superiores y a las administraciones «a adoptar medidas urgentes».

Caída

Según los últimos datos oficiales disponibles correspondientes al mes de mayo, la producción de leche de cabra ha caído un 9,7 % respecto al mismo mes del año anterior, y la de oveja un 6,13 %, según los datos de UCCL, «continuando con la tendencia negativa ya registrada en el primer trimestre de 2025. En el acumulado anual, la leche de cabra suma una caída del 7,68% y la de oveja del 5,21%».

La lógica indicaría que esta caída de producción debería estar acompañada de un aumento del precio por la menor oferta, ya que se está reduciendo la producción de leche tanto en vacuno como en ovino y caprino. Sin embargo se observa que en mayo, el precio medio percibido por los ganaderos fue de 0,925 E/l para la leche de cabra y 1,202 E/l para la de oveja, muy por debajo de los costes reales de producción, que Unión de Uniones estima entre 1,40 y 1,50 E/l, lo que «está provocando pérdidas económicas sistemáticas y acelerando el abandono de la actividad», señalan desde la organización.

De hecho, «en el último año han cerrado 357 explotaciones de cabra y 320 de oveja, lo que deja un censo total de apenas 3.673 y 2.562 granjas respectivamente en España, con especial impacto en las zonas más despobladas y desfavorecidas del medio rural», explican desde UCCL.

Durante la reunión sectorial, la organización reiteró la necesidad de que el eslabón industrial lácteo «se dé cuenta del tiro en el pie que se está provocando con esta bajada brutal de precio, que se está llevando por delante granjas y cualquier perspectiva de relevo en el sector», indicó José Antonio Martínez, responsable de ovino y caprino de leche de Unión de Uniones. Por eso reclamó a la industria «precios justos y estables en los contratos», pues «no queremos hacernos ricos, sólo poder vivir dignamente y modernizar y profesionalizar nuestras granjas», apuntó.

Asimismo, reclamó al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (Mapa) acciones urgentes para la mejora del sector, y reclamó que, a nivel estatal, así como coordinando a las autoridades autonómicas, se renueven «urgentemente» y se publiquen los estudios de costes de producción que puedan ayudar a «una mejor negociación, la modificación normativa para mejorar la transparencia en cuanto a las declaraciones de leche y a intermediar entre los eslabones para lograr mejorar la perspectiva del sector».

«El Mapa y las Comunidades Autónomas deben velar por el futuro del sector con acciones, no con fotos y palabras que dicen lo estratégico del sector ovino y caprino y luego se quedan en nada, o hacen algo o son igual de responsables de la destrucción del sector por su inacción», concluyen desde UCCL.

En este marco Agaprol, la mayor OPL de España, con sede en Valladolid, insiste en que «no hay prisa para cerrar los contratos» de la próxima temporada, ya que «hay que seguir negociando con la industria hasta el 31 de julio». La OPL defiende que lo conveniente es renovar los contratos por cuatro meses con una subida de cuatro céntimos.

Negociación

«La negociación de los contratos lácteos que finalizan el 31 de julio ha entrado en su fase final. Las mayores industrias con recogida en Galicia plantean estos días lo que será su propuesta para el próximo periodo y Agaprol OPL negocia en estos momentos para que ese acuerdo contemple una duración de 4 meses y una subida en el precio de 4 céntimos por litro», señalan desde la organización.

Lo que ahora se acuerde en Galicia, primera en cerrar los contratos, será vital para el desarrollo de la negociación en el resto del país. «Las negociación se produce en un momento en el que las entregas disminuyen de forma constante en nuestro país, hasta el mes de mayo el descenso confirmado es del 1,72% y las estimaciones realizadas prevén que ese descenso sea aún mayor de aquí a final de año mientras la demanda de los consumidores se mantiene estable o con ciertas mejorías», añaden.

Por otro lado, es importante tener en cuenta las condiciones meteorológicas que avanza para el verano la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), para poder hacer una previsión sobre la producción de leche que se puede esperar. «La Aemet ya ha confirmado que el mes de junio ha sido el más caluroso de la serie histórica y las previsiones apuntan a que julio, agosto y septiembre irán por el mismo camino», advierten desde Agaprol. «El estrés término podría reducir aún más la producción y generar un escenario nunca visto de cara al otoño».

Según Agaprol, la negociación de los contratos de leche de vaca que en Galicia terminan el 31 de julio «vuelve a ser trascendental para el conjunto del sector en España». Las empresas con mayor recogida en Galicia lo son también en el resto del territorio, sin olvidar el fundamental peso especifico de la producción gallega en el conjunto del país.

«Son muchos los factores a tener en cuenta y por ese motivo desde Agaprol OPL se llama a una negociación sosegada puesto que hasta finales de mes no vence el plazo para firmar», apuntan. «La industria es conocedora del descenso de producción que el campo presenta en estos momentos y de la demanda de los consumidores que, por su parte, permanece estable e, incluso, con cierta tendencia alcista. Este escenario, junto con los precios registrados en el resto de Europa –cinco céntimos por litro más caro que en España– hacen que todo el mundo quiera ‘amarrar’ cuanto antes la leche en el campo y hacerlo para un periodo largo de tiempo».

La OPL vallisoletana advierte de que el verano «ha comenzado fuerte en cuanto a temperaturas se refiere», y con el junio más cálido de la historia «las alarmas comienzan a dispararse en todas partes. El estrés térmico en las explotaciones podría agravar aún más la carestía de leche en las cisternas».

Por todo lo anterior, «la negociación es fundamental puesto que las previsiones realizadas por Agaprol, dentro de un marco conservador, llevarían a la producción lechera española a cifras similares a las vividas en el verano del año 2022. Esto es lo que lleva a pensar que no vale con que al ganadero le pongan delante un contrato con una subida y con vencimiento para la próxima primavera», aconseja la OPL.

Subida «sustancial»

«Es fundamental poner sobre la mesa una subida sustancial no inferior a cuatro céntimos y, además, un periodo de tiempo estimado de cuatro meses para que las sorpresas en el futuro próximo no sean en contra del ganadero», recomiendan desde Agaprol. «Esto, además, evitará una ‘tarifa plana’ como la que en estos momentos buscan las industrias presentando sus ofertas como un ejercicio de estabilización y garantías».

Ese discurso, el de las garantías y la estabilización, «sería válido si no se supiera que los próximos movimientos apuntan a subidas que podrían ser muy importantes. En definitiva, la clave de la negociación vuelve a jugarse en este mes de julio y, en buena medida, de lo que se haga ahora dependerá lo que el sector vivirá, por lo menos, hasta la próxima primavera», concluyen desde la OPL.

La Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil) celebró el pasado 4 de junio la 66 edición del Día Internacional Lácteo (DIL) bajo el lema El sector lácteo español 2025–2050: transformaciones y oportunidades, con el objetivo de «poner en el centro del debate la necesidad de garantizar el abastecimiento futuro de leche en España ante los grandes desafíos que enfrenta el sector», señaló la entidad.

Este encuentro de referencia para el sector lácteo español sirvió para debatir sobre la importancia de «evolucionar hacia nuevos modelos de producción y transformación de leche más eficientes» y puso de manifiesto «la necesidad de desarrollar medidas que generen actividad ganadera y atraigan personas e inversión al sector para asegurar su continuidad», señalaron desde las industrias lácteas.

En el encuentro subrayaron el papel de la industria láctea como «motor clave» para la modernización del sector, «impulsando la digitalización, la eficiencia, la sostenibilidad, la creación de empleo y la atracción de talento». Para ello, desde la Federación destacaron que resulta «necesario un cambio del enfoque regulatorio que permita acabar con las limitaciones al crecimiento que ahora mismo están en vigor».

El presidente de Fenil, Ernesto Castro, recordó que «el sector lácteo español, y la industria como parte del mismo, es esencial para la alimentación, la economía y la vida rural, generando más de 60.000 empleos directos en nuestro país», pero advirtió que «si no se actúa con urgencia, la producción de leche podría caer un 15% en los próximos años, aumentando nuestra dependencia de importaciones y poniendo en riesgo la autosuficiencia alimentaria del país».

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