CAMINO DE SANTIAGO
Los primeros hospitaleros chinos de León
Los albergues de Ponferrada y Astorga reciben a los primeros voluntarios procedentes de China dentro del nuevo programa internacional de hospitalidad jacobea

Los primeros hospitaleros chinos llegan a León gracias al acuerdo impulsado por Camino Francés Federación.
Los primeros hospitaleros voluntarios chinos vinculados al Camino de Santiago ya comenzaron su labor en la provincia de León gracias al acuerdo de cooperación cultural establecido entre el Camino Francés Federación y Beijing Camino International Cultural Exchange Center.
Los voluntarios fueron recibidos ayer en el Albergue de Peregrinos públicos San Nicolás de Flüe de Ponferrada y en el Albergue de Astorga ‘ Siervas de María’, convirtiéndose ambos espacios en los primeros del Camino Francés en recibir hospitaleros procedentes de China dentro de este nuevo programa internacional de voluntariado jacobeo. Próximamente también se incorporarán nuevos voluntarios al albergue de Estella-Lizarra, en Navarra.
Los nuevos hospitaleros se han incorporado desde primera hora de la mañana de este sábado a las tareas cotidianas de los albergues, mostrando una actitud especialmente participativa, cercana y atenta con los peregrinos.
Su llegada es fruto directo del protocolo de colaboración firmado meses atrás entre ambas entidades tras el viaje institucional y cultural realizado por asociaciones integradas en Camino Francés Federación al país asiático. Aquel encuentro permitió abrir una vía estable de cooperación entre organizaciones civiles vinculadas al Camino de Santiago y al creciente movimiento jacobeo chino, informa Ical.

Los primeros hospitaleros chinos llegan a León gracias al acuerdo impulsado por Camino Francés Federación.
Este año serán una veintena los voluntarios chinos, eminentemente jóvenes, que participarán en el programa, realizando turnos quincenales en distintos albergues del Camino Francés. Todos ellos asumirán de manera altruista un servicio gratuito de hospitalidad y ayuda al peregrino, colaborando en la vida diaria de los albergues y compartiendo experiencias humanas y culturales con personas llegadas de todo el mundo.
El programa prevé una segunda fase de expansión para el próximo año, en la que el número de voluntarios podría alcanzar ya las 45 personas distribuidas a lo largo de distintos puntos del Camino Francés.