Herida una mujer tras ser atacada por un pitbull en un pueblo de León
Dos personas están siendo investigadas por el atasque del animal de raza peligrosa, que mordió en una pierna y tiró al suelo a la víctima

Un agente del Seprona en la localidad leonesa de Ribaseca, en una imagen de archivo.
Nuevo ataque de pitbull a una persona en León. La patrulla del Servicio de Protección de la Naturaleza Seprona de León, ha investigado a dos personas como presuntas autoras de un delito de lesiones al ser mordida una mujer por un perro de raza potencialmente peligrosa de su propiedad, concretamente un pitbull.
Los hechos ocurrieron en febrero de este año, según detalla el comunicado de la Subdelegación del Gobierno remitido a los medios, cuando un perro de raza pitbull se lanzó sobre una mujer que transitaba por una calle de la localidad leonesa de Ribaseca mordiéndole una pierna y tirándola al suelo. Posteriormente, y una vez que el animal desiste del ataque, la víctima se traslada hasta el Hospital de León para realizarse las curas correspondientes.
A raíz de este suceso, la patrulla del Seprona inicia la investigación en la cual se verifica que el perro responsable de la agresión es un perro raza pitbull. Se averigua que el citado animal se encontraba encerrado en las instalaciones de una empresa, sin la custodia de la persona responsable del mismo y que por descuido de otro trabajador de la empresa, al dejarse la puerta abierta, permitió que escapara a la vía pública, causando lesiones por mordedura en varias partes del cuerpo a una mujer que caminaba por el lugar.
De las gestiones practicadas, han dado como resultado la identificación e investigación de dos personas y la instrucción de diligencias por un supuesto delito de lesiones por imprudencia que fueron remitidas al Juzgado de Instrucción de Guardia de los de León.
Normativa perros peligrosos
La Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos, en concordancia con el Real Decreto 287/2002, de 22 de marzo, por el que se desarrolla la citada Ley, sobre el Régimen Jurídico de la Tenencia de Animales Potencialmente Peligrosos, establecen las medidas de seguridad mínimas a adoptar por los propietarios y tenedores de perros potencialmente peligrosos.
Así señalan la necesidad de obtener una licencia administrativa que habilita para su tenencia, que será otorgada por el Ayuntamiento del municipio de residencia del solicitante, o, con previa constancia en este Ayuntamiento, por el Ayuntamiento en el que se realiza la actividad de comercio o adiestramiento. Además fijar las medidas necesarias de vigilancia y protección de los lugares en los que se encuentren, ser mayor de edad, contar con el certificado de aptitud psicológica, tener un seguro de responsabilidad civil, entre otras.
Además, los animales potencialmente peligrosos que se encuentren en una finca, casa de campo, chalet, parcela, terraza, patio o cualquier otro lugar delimitado, habrán de estar atados, a no ser que disponga de habitáculo con la superficie, altura y adecuado cerramiento, para proteger a las personas o animales que accedan o se acerquen a esos lugares.
Y en los espacios públicos el animal no puede estar suelto y debe ir con bozal y sujeto con cadena o correa.