EL SITIO (SEGOVIA)
La tradición segoviana se sirve a la mesa
El restaurante El Sitio, abierto desde 1988, combina platos tradicionales y una amplia oferta de cocina casera en pleno centro de Segovia
Juliá enseña desde la puerta de su establecimiento como se parte el cochinillo segoviano
Desde el año 1988, la barra de ‘El Sitio’ lleva atendiendo tanto a residentes como a visitantes que pasean por las calles de Segovia. A partir del año 2000, Julián y su socio ampliaron el establecimiento para convertirlo en un restaurante «y hasta día hoy». ‘El Sitio’ cuenta con una «carta muy variada con lo más típico».
La carta ofrece distintas alternativas dependiendo la fase de la comida en la que se encuentre el comensales. Como entrantes y raciones destacan entre los clientes las patatas revolconas, una de las especialidades del restaurante, las croquetas caseras de jamón, la ración de torreznos, las rabas o los huevos rotos con jamón.
Otras opciones como entrante son la morcilla de arroz segoviana, los chipirones a la plancha con alioli de aguacate o foie a la plancha con reducción de vino de Oporto.
En cuanto a los primeros platos y de cuchara destacan los ‘judiones de La Granja’. Una de las alternativas más pedidas por los comensales junto al plato característico de la zona, el cochinillo. Entre los platos de cuchara más particulares de la carta también se encuentra la ‘sopa castellana a la antigua usanza’.
Los pescados también son una parte importante de la carta con el ‘lenguado al horno con boletus, gambas y muselina de puerros’ como especialidad. Dentro de este apartado se encuentran opciones como ‘bacalao con salsa vizcaína, gambas y almejas’, ‘lubina a la espalda con sofrito de ajo y jugo de tomate’ o ‘al horno en su jugo con patata panadera. Las carnes componen algunos de los platos preferidos de los comensales como el ‘codillo de cerdo cocido con puré de patatas y verduras fritas’ o la ‘paletilla de cordero deshuesado relleno de boletus con salsa española’.
Entre los postres caseros no podía faltar el ‘ponche segoviano sobre fondo de natillas’ o la clásica tarta de queso y ‘las natillas de la abuela con canela’.
«Son ya muchos años y tenemos un buen servicio de sala y eso nos lo valora mucho la gente», detalla Julián uno de los rasgos que distingue al restaurante.