Jose Galindo Winegrower (Do valtiendas)
El tema del señor de Ardalejos

José Galindo, en su viñedo en Valtiendas, con La Nota y Galindo.
Se llama Jose Galindo y es de Valtiendas. Hijo de viticultor, herencia que mantiene intacta contra viento y marea. Entre helada y pedrisco. Afrontando los vaivenes de un mercado que es incapaz de poner por delante los registros sensoriales de un vino de la contraetiqueta de procedencia. Conozco a Jose Galindo desde hace muchos años. Fui testigo de aquel tiempo en el que se libraron las últimas batallas por entrar en la DO Ribera del Duero. Derrota colosal. Pero los de Valtiendas, bodegueros y viticultores, con sus tempranillos a cuestas resurgieron de las cenizas de un sueño que nunca se logró. Eran los hijos del río Duratón. Los hijos de un dios menor del Duero que tenían a su favor que el entorno de Valtiendas tenía las mismas virtudes que las viñas que unos kilómetros más abajo entraban dentro del feudo del Consejo Regulador de la madre de todos los vinos del Duero. Jose Galindo y su hermano en aquel tiempo salieron adelante sin el aval soñado de pertenecer a la DO. Y así nació la DOP Valtiendas, segoviana por los cuatro puntos cardinales. Y a pesar de todo, ahí está. Con su fiesta de vendimia, su contraetiqueta y siempre llamando a la puerta de los profesionales cercanos y lejanos para que defiendan sus vinos. Y es que Jose Galindo, además de ser el alcalde de su pueblo, es también el presidente de la comarca vitivinícola DOP Valtiendas. Y todos estos no dejan de ser activos para un bodeguero y pormenores que todo consumidor y profesional de hostelería debe conocer. La familia Galindo realizó la primera plantación de cerca de 8 hectáreas de viñedo en 1998 en el pago conocido como Paraje de Ardalejos. Hoy, pasa de 15 hectáreas. Jose Galindo apuesta fuerte y, al margen de sus responsabilidades y compromisos con su pueblo y la DOP, gestiona su propia bodega y es el enólogo de sus vinos. Un viticultor comprometido con la tierra. Viñedos ecológicos y sometidos, según sus palabras, a la biodinámica. En los últimos años Jose se ha ganado un titular en el que se siente cómodo: es winegrower. Lo que viene a ser algo así como un tipo que hace viticultura, enología, ecología y biodinámica. Ahí es nada. Todos sus vinos pronto encontrarían el refuerzo varietal que marcaría el diferencial, el matiz. Y así llegó, por el injerto, el godello, el malbec, la emergente garnacha, la perfumada syrah y la garnacha blanca. Todo ello tiene una etiqueta que representa a estas cinco castas y se llama La Nota. Pero su vino estrella siempre será el Paraje Ardalejos. Pero Jose Galindo es además un tipo muy original para la imagen de la bodega y para sus etiquetas. Sin duda, como muchos bodegueros de Valtiendas tiene toda la razón a la hora de defender el potencial de sus tempranillos. Sus vinos reúnen todas esas coordenadas sensoriales que caracterizan a sus vecinos del Duero: expresión frutal, mineral, buen comportamiento en el envejecimiento en madera y un criterio en fermentación y crianza que se ajusta al momento del mercado. Aunque la trayectoria de Jose en la vitivinicultura suma décadas a sus espaldas, la bodega es de reciente creación. Atrás queda Vagal, el proyecto que inició con su hermano Manolo. Ahora, defiende los vinos de Jose Galindo Winegrower. Tiene una producción media de 30.000 botellas, que encuentran su nicho de mercado fundamentalmente en Segovia y Madrid. Con el tiempo ha logrado exportar un 35% de su elaboración, con destino a los mercados de suiza, Alemania, Escocia, Inglaterra, Holanda y Bélgica. Uno de sus vinos, que lleva la etiqueta de Mitema, responde curiosamente a su filosofía, con el tema biodinámico. Porque Jose insiste en que trabaja con el ciclo lunar y con compuestos biodinámicos para mejorar el suelo, la viña y, por tanto, el vino. Ese es el tema del señor de Ardalejos.