Diario de Castilla y León

PERSONAJES ÚNICOS / ANA CISNAL

La investigadora de la robótica médica

Esta joven científica del Grupo de Investigación de Robótica Médica de la UVa recibe el Premio Joven Talento Femenino 2026 que otorga el Comité Español de Automática por su trabajo en la aplicación de las nuevas tecnologías al ámbito de la salud

Ana Cisnal, científica del grupo de Investigación de Robótica Médica del Instituto de las Tecnologías Avanzadas de la Producción de la UVa.

Ana Cisnal, científica del grupo de Investigación de Robótica Médica del Instituto de las Tecnologías Avanzadas de la Producción de la UVa.E.M.

Publicado por
María Bausela

Creado:

Actualizado:

La posibilidad de utilizar la tecnología para resolver problemas reales, esta es la gran motivación que llevó a Ana Cisnal a interesarse por la robótica médica. Esta rama de la ingeniería reúne dos vertientes fundamentales para la joven investigadora, ya que «plantea retos tecnológicos relacionados con la electrónica, el control o la programación y permite aplicar esos conocimientos a un ámbito tan importante como la salud». Elementos que la llevaron a dedicarse a este ámbito en el que actualmente trabaja centrada en el desarrollo de tecnologías para la rehabilitación y la evaluación de la función motora.

Tras graduarse en Ingeniería Electrónica Industrial y Automática por la Universidad de Valladolid (UVa) en 2017 y, posteriormente, cursar el Máster en Ingeniería Industrial, que finalizó en 2019. Su carrera profesional ha seguido vinculada a la UVa tras obtener en este mismo centro el título de doctora. Fue precisamente durante ese periodo que comenzó a trabajar en el Grupo de Investigación de Robótica Médica del Instituto de las Tecnologías Avanzadas de la Producción, equipo desde el cual empezó a interesarse por la robótica médica.

«Mi especialización en este campo surgió de una forma bastante natural, a partir de las oportunidades de investigación que fueron apareciendo durante mi formación, ya que mis primeros pasos en el grupo comenzaron con una beca de investigación vinculada al proyecto RobHand, centrado en el desarrollo de un exoesqueleto robótico para la rehabilitación de la mano de personas que habían sufrido un accidente cerebrovascular. Este proyecto marcaría el inicio de una línea de investigación a la que he dedicado buena parte de mi trayectoria profesional y que posteriormente daría lugar a mi tesis doctoral», explica la joven.

Pero también resultó fundamental en este desarrollo de su faceta investigadora una estancia que realizó en el Instituto Fraunhofer de Ingeniería Biomédica en Alemania, donde diseñó y desarrolló un sistema de medición para la caracterización de electrodos utilizados en electroestimulación funcional. «Esta experiencia fue especialmente importante para mí, ya que despertó mi interés por la investigación biomédica y me permitió conocer de primera mano cómo se desarrolla la investigación en un centro internacional». Por ello remarca que, «más que una decisión tomada desde el principio», su interés por la robótica médica ha sido el resultado de «una especialización progresiva. Con el tiempo, lo que comenzó como una oportunidad profesional se convirtió en un ámbito de investigación que me resulta especialmente interesante, tanto por los desafíos tecnológicos que plantea como por sus posibles aplicaciones para mejorar la calidad de vida de las personas».

Así ha dedicado los últimos años al desarrollo de diferentes proyectos relacionados con la robótica médica, la bioingeniería y el desarrollo de tecnologías aplicadas a la rehabilitación, compaginando su actividad investigadora con la docencia universitaria en la universidad vallisoletana. «Creo que uno de los aspectos más enriquecedores de trabajar en la universidad es precisamente esa combinación: investigar para generar nuevos conocimientos y desarrollar tecnologías que puedan tener un impacto positivo en la sociedad y, al mismo tiempo, contribuir a la formación de quienes desarrollarán las tecnologías del futuro».

Concretamente, desde su trabajo en el grupo de Investigación de Robótica Médica, ha dedicado los últimos años al desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas al ámbito sanitario, tanto en el desarrollo de dispositivos y sistemas robóticos para la rehabilitación como en tecnologías de apoyo a la cirugía.

Dentro de este ámbito, una de las principales líneas de trabajo de la investigadora es la rehabilitación robótica de las extremidades superiores, fundamentalmente la mano y la muñeca, desarrollando dispositivos que permiten asistir o guiar determinados movimientos y pueden utilizarse como herramientas de apoyo durante los procesos de rehabilitación.

«También trabajo en la integración de estas tecnologías con sistemas de realidad virtual, sensores y nuevas estrategias de interacción entre las personas y los dispositivos robóticos. En los últimos años, mi actividad se ha ampliado hacia el desarrollo de herramientas que permitan evaluar de forma más objetiva las capacidades motoras de los usuarios y adaptar las tecnologías a sus necesidades».

Combina estas tareas con su trabajo dentro de la robótica quirúrgica, a través de proyectos de investigación que se centran en el desarrollo de tecnologías robóticas de apoyo a diferentes procedimientos quirúrgicos, como la cirugía laparoscópica hepática y la neurocirugía endoscópica, así como en la coordinación de sistemas robóticos y la evaluación de habilidades quirúrgicas. Así como ha participado en investigaciones de bioingeniería relacionadas con la aplicación de técnicas de inteligencia artificial al análisis de datos clínicos. En esta línea, recientemente han iniciado un proyecto centrado en la pancreatitis aguda, en el que explorará junto a los compañeros de su grupo de investigación el potencial de la inteligencia artificial como herramienta de apoyo al análisis de información clínica y a la toma de decisiones médicas.

En definitiva, aunque se trata de proyectos con aplicaciones muy diferentes, «el objetivo que conecta todas estas líneas es aprovechar los avances tecnológicos para dar respuesta a problemas reales del ámbito sanitario. Considero especialmente enriquecedor haber podido participar en investigaciones tan diversas, ya que me han permitido ampliar mis conocimientos, trabajar con profesionales de distintas disciplinas y aplicar la ingeniería a diferentes ámbitos de la medicina».

Este trabajo es lo que la ha llevado a recibir el Premio Joven Talento Femenino que otorga el Comité Español de Automática, un reconocimiento que Cisnal asegura que «supone una enorme satisfacción, tanto a nivel profesional como personal. La investigación es un camino que requiere mucho esfuerzo, detrás de cada resultado que se publica hay muchas horas de trabajo, experimentos que no salen como se espera y problemas que es necesario resolver para poder avanzar. Por eso, recibir un reconocimiento de este tipo resulta especialmente emocionante».

tracking