PERSONAJES ÚNICOS / ROSA MARÍA CÁRDABA
La enfermera de la salud de las mujeres
Esta investigadora de la Facultad de Enfermería de la UVa recibe el Premio de Enfermería San Juan de Dios debido a su estudio ‘Exploración integral de las experiencias de mujeres con coagulopatía'

Rosa María Cárdaba García, profesora e investigadora de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Valladolid.
Una enfermera entregada a la salud de las mujeres. Hace más de 20 años desde que Rosa María Cárdaba García, profesora e investigadora de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Valladolid, comenzara a adentrarse en el mundo asistencial tras licenciarse en la carrera de Enfermería. Una formación en la que ya observó que existía una falta de «perspectiva de género» en multitud de aspectos del mundo de la salud, pero no fue hasta que se especializó como matrona, especialista en ginecología y obstetricia que empezó a «interesarme por cosas que veía que estaban pasando desapercibidas», apuntala investigadora.
A raíz de esa curiosidad hacia las áreas menos exploradas de la salud de las mujeres, Cárdaba García decidió completar su formación con dos másteres sobre igualdad y género, en los cuales adquirió conocimientos sobre los cuales se apoyó para la realización de su doctorado en el programa de género en la Universidad Complutense de Madrid.
«Cuando estaba ideando mi tesis doctoral, decidí hacerla dentro de este programa de género con una visión hacia el embarazo, concretamente acerca de cómo la conformidad con normas de género influyen en la calidad de vida durante el climaterio, la etapa que transcurre cuando la mujer deja su fase reproductiva y se acerca a la menopausia. Ya en aquel entonces vi cómo estos aspectos de género tienen una influencia sobre la salud, ya que observamos que las mujeres que no estaban de acuerdo con la ‘norma de género de fidelidad sexual’ (por la cual se imponen expectativas sobre la conducta en una relación) tenían mejor calidad de vida».
Con el paso de los años, esta enfermera ha mantenido su visión en la investigación de la salud de las mujeres. «Es lo que más me interesa ahora mismo, sin lugar a dudas». Su trabajo en este ámbito abarca todas las vertientes, desde aspectos de violencia como es el planchado de senos, «que se hace sobre todo en países africanos», con el objetivo de retrasar el desarrollo del seno «para que no se conviertan en deseables para el hombre y no sean violadas». Hasta ámbitos como el estudio del puerperio, aquel periodo que transcurre cuando «el hijo o la hija ya ha nacido, el bebé es el importante y la mujer se convierte en la gran olvidada», ya que «apenas se ha estudiado y muchas mujeres presentan cuadros de ansiedad».
Esta amplia trayectoria investigadora y docente ha sido reconocida recientemente con la entrega del Premio de Enfermería San Juan de Dios, un galardón que le ha sido otorgado con motivo de su estudio ‘Exploración integral de las experiencias de mujeres con coagulopatía (EXIMCO)’, en el cual pone el foco en la situación de mujeres con hemofilia y trastornos hemorrágicos congénitos.
Fue en una jornada organizada por la Federación Española de Hemofilia (FEDHEMO) donde por primera vez escuchó que las mujeres no solamente eran portadoras de la hemofilia, sino que también podían ser enfermas. «Yo tenía la idea de que el hombre es el que lo padece y la mujer solo puede ser una portadora, por ello, acudir a esta cita cambió completamente el concepto que tenía de estos trastornos», asegura.
Tras esto explica que «poco a poco» se interesó por las coagulopatías en el caso de las mujeres y se planteó hacer una exploración integral de las mujeres con estos trastornos hemorrágicos congénitos en función a tres aspectos, el biológico, el psicológico y el social y cultural; ya que «es algo que prácticamente no estaba explorado».
Así, ha empleado análisis cuantitativos y cualitativos para ver cuál es la calidad de vida de estas mujeres que tienen alguna coagulopatía. Estudios en los cuales ha obtenido datos sobre su bienestar emocional, situación social y cultural, pero también sobre sus menstruaciones, algo que resulta fundamental, ya que «las mujeres con coagulopatía tienen menstruaciones mucho más abundantes y anemias y muchas veces es algo que lo tienen normalizado».
Estos son aspectos que remarca que «generalmente no se valoran», pero resultan «muy importantes, debido a hechos como que estas mujeres deben planificar su embarazo debido a que a lo mejor tienen que estar controladas a nivel hematológico. De hecho, entre el 40 y el 50% de las hemorragias postparto inmediatas que son graves son de mujeres que tienen alguna coagulopatía y lo desconocen».
Aún no han finalizado el estudio, pero Rosa María Cárdaba García cuenta que espera poder demostrar que hay más mujeres de las que se piensa con esta patología, e incide en que están convencidos de que «tanto su bienestar físico como psíquico, como social e incluso su reproducción están afectados».
«Principalmente, lo que queremos es dar luz a que esto existe, porque creo que la población en general lo desconoce y considero que por justicia social tiene que conocerse. Simplemente el hecho de sacarlo a la luz y que se pueda seguir investigando en ello será importante».
En este sentido, añade que el Premio de Enfermería San Juan de Dios no solo supone un orgullo y una gran satisfacción, sino que va a contribuir a que puedan seguir investigando en este ámbito y «acabar con los sesgos de género en la salud. Mi mayor motivación es devolverle a los pacientes y a la sociedad lo que invierten para que nosotros investiguemos. A lo largo de mi trayectoria como profesional de la salud he conocido a muchos pacientes y cuando ves que te lo agradecen realmente y que sienten que les has ayudado, eso para mí es de lo más importante. Hay que aportar, hay que tener un respeto por la persona y no tenemos que olvidar para lo que estamos, que es para cuidar y para mejorar su salud, incluida la de las mujeres en aquellos aspectos relevantes a la perspectiva de género».