SANIDAD
Adelantarse a la leucemia infantil
Investigadores del CIC trabajan en un estudio internacional con el que buscan identificar biomarcadores epigenéticos con los que poder distinguir a los niños que cuentan con riesgo de desarrollar leucemia

Isidro Sánchez García junto a su el equipo de investigación del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca.
La leucemia aguda linfoblástica de células B se sitúa actualmente como el cáncer pediátrico más frecuente. Durante los últimos años los tratamientos han mejorado notablemente la supervivencia, pero aún existen necesidades médicas no cubiertas. Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los profesionales de la salud es poder llegar a identificar a los niños portadores de clones preleucémicos que podrían llegar a desarrollar la enfermedad con el objetivo de poder actuar antes de que se produzca la transformación maligna.
Dentro de este ámbito se estudia la epigenética, que consiste en una rama de la biología que estudia cómo ciertos factores pueden modificar la actividad de nuestros genes sin alterar la secuencia del ADN.
Estas modificaciones pueden estar influenciadas tanto por factores internos de la célula como por la alimentación, el estrés, infecciones o la exposición a contaminantes ambientales.
Debido a esto, la epigenética actúa como un instrumento para regular la expresión de los genes y puede contribuir tanto a la prevención como al desarrollo del cáncer.
El proyecto, denominado ‘Buscando biomarcadores epigenéticos para identificar niños en riesgo de desarrollar leucemia’ (REACTION), sitúa la epigenética en el centro de la ecuación para poder llegar a entender por qué algunos niños con predisposición genética a la leucemia finalmente desarrollan la enfermedad y otros no.
Para ello parten de la premisa de que si se llegan a comprender estos mecanismos se podría identificar los biomarcadores epigenéticos que ayuden a predecir el riesgo de leucemia y desarrollar estrategias para prevenir la enfermedad.
Dentro del consorcio internacional que trabaja en este estudio se encuentra el equipo de investigación de Isidro Sánchez García, científico del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC).
«Nuestro grupo trabaja para intentar entender cómo se desarrolla la leucemia infantil y sabemos desde hace muchos años que se nace con predisposición genética para tener esta enfermedad. Un porcentaje muy significativo de niños nacen con esta predisposición genética, entre el 5% y el 10%, pero solo una minoría desempeña la leucemia. Hasta ahora no hay ninguna posibilidad de poder prevenir el desarrollo de la leucemia, de tal manera que tienes que esperar a que surja la enfermedad y luego la tratas como quimioterapia, radioterapia o cirugía, que son tratamientos muy tóxicos», explica Sánchez García.
«En el caso del cáncer de mama los profesionales de la medicina sugieren que se amputen los pechos, pero en el contexto del sistema inmunológico no te pueden prevenir el desarrollo de la leucemia quitando el sistema inmunológico, porque esto te impide la vida. Lo que estamos intentando con este proyecto es tratar de identificar mediante biomarcadores a los niños que van a desarrollar leucemia antes de que se produzca la enfermedad».
El investigador apunta que realizar este tipo de estudios en niños resulta muy complicado, ya que hay muchas variables. «Los seres humanos somos muy diferentes unos a otros, y encontrar un biomarcador estudiando niños es muy, muy difícil. Usar modelos de ratón ofrece una gran ventaja, porque puede fijar la variabilidad genética y lo único que introduces en el ratón como divergente es la susceptibilidad genética. En el ratón toda esa diferencia la puedes eliminar, y te quedas solo con la sociedad genética, de tal manera que hay muchísimo ruido lo quitas, pero todavía no sabemos qué ratón tiene predisposición a tener leucemia. Por ello, queremos usar modelos de ratón con la intención de identificar este marcador y posteriormente validarlo en niños».
«Los grupos que presentamos esta investigación llevamos bastante tiempo trabajando de forma conjunta para intentar entender y prevenir la leucemia en la infancia. Llevamos muchos años colaborando con el Hospital Niño Jesús, que es el hospital más importante en el tratamiento de esta enfermedad en España, y hemos colaborado en estudios de análisis genómicos y genéticos con el equipo de la Universidad de Montreal, Canadá y grupos de Francia. Así surge este consorcio», añade el científico del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca.
En cuanto a la puesta en marcha del estudio, los estudios preclínicos los realizan los colaboradores de Francia. La parte de validación corre a cargo del Hospital Niño Jesús de Madrid y la parte de análisis genético se hace en Montreal.
«Los grupos preclínicos en colaboración con Montreal están buscando biomarcadores y una vez que se han buscado los marcadores se validarán en muestras humanas que facilita el Hospital Niño Jesús».
Por su parte el equipo de Salamanca se está centrando en las susceptibilidades genéticas que conducen a la leucemia. «Estas no son únicas, son diferentes, y necesitan que exista estrés inmunológico para llevar a cabo la leucemia. Ese estrés puede estar introducido bien por exposición a infecciones, antibióticos, etc. Pero no todos los estreses inmunológicos inducen la leucemia. Hay una especificidad entre la subjetividad genética y el factor ambiental para inducir la leucemia que estamos intentando entender».
«Si la entendemos bien nos va a permitir prevenir la leucemia en niños, el cual es nuestro sueño. De llegar a este objetivo sería la primera vez que se previene una enfermedad en el contexto de una sociedad genética en cuanto al cáncer», remarca.