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Un año de éxito: Zamora se suma a la red de calor renovable
La red de calor impulsada por DH Ecoenergías, con el respaldo de Suma Capital, cumple su primer año en funcionamiento consolidándose como una alternativa real al gas y al gasóleo en la ciudad

Inauguración de la central térmica de Zamora hace un año.
La transición energética ocurre en decisiones concretas, en comunidades reales y en edificios que cambian. Zamora es uno de esos lugares donde ese cambio ya se vive. Allí ya no habla de transición energética en futuro, la está viviendo. Hace apenas unos años, hablar de calefacción urbana basada en energías renovables era, para muchos, un concepto difícil de imaginar.
Hoy, esa idea se ha convertido en una realidad que ya forma parte del día a día de miles de vecinos. Una prueba de ello es la red de calor impulsada por DH Ecoenergías, con el respaldo de Suma Capital, la cual cumple su primer año en funcionamiento como una alternativa real al gas y al gasóleo en la ‘ciudad del románico’.
Con 8 kilómetros de red subterránea y 15.7MW de potencia instalada, el sistema da servicio hoy a 41 edificios y 1600 usuarios, marcando un punto de inflexión en la forma de producir y consumir energía en Zamora. Y de cara al futuro quieren alcanzar los 20 kilómetros de red construida y dar servicio a unas 6.700 viviendas. Esta inversión cuenta con el respaldo de la Unión Europea a través del programa InvestEU.

Inauguración de la central térmica de Zamora hace un año.
Esta red de calor es un sistema que sustituye las calderas tradicionales por una solución centralizada, una planta térmica genera energía, en este caso a partir de biomasa, y la distribuye mediante una red de tuberías subterráneas que recorren la ciudad de tal manera que ese calor calor llega a los edificios en forma de agua caliente para calefacción y uso sanitario.
Así, se da un cambio que no es solo tecnológico, sino que “es un cambio de modelo de ciudad”, a la vez que se reduce el riesgo de incendios, mejora el estado del monte y se genera actividad económica local con estos restos de poda, limpieza de montes y subproductos forestales empleados, los cuales están certificados bajo el esquema SURE, que garantiza su origen sostenible y la trazabilidad completa de la cadena de suministros.
Para que continúe creciendo su mayor reto no es técnico, es social. Este modelo se construye comunidad a comunidad, edificio a edificio. Como el agua o la electricidad, su implementación en nuevas áreas de la ciudad requiere planificación y obra. Pero las molestias son temporales y la red queda para décadas conectando la central térmica con la red de tuberías y la subestación en cada edificio.
Ventajas reales del modelo
Para el usuario, el cambio es prácticamente invisible, pero para el sistema energético, es total ya que la producción centralizada optimiza la combustión, ajusta la generación a la demanda y reduce pérdidas. “El resultado es más energía útil con menos consumo”. De esta manera se da un ahorro en torno al 10% y el 20%, a la vez que se mejora la estabilidad de precios, impacto ambiental y el confort, en este sentido destacan desde el proyecto que “el usuario entra por el ahorro, pero se queda por el confort”

La central térmica de Zamora.
En términos medioambientales, la red evita 18.878 toneladas de CO2 al año. Y en términos sociales, genera 7 empleos directos y moviliza alrededor de 25 indirectos en la cadena forestal y logística de la biomasa.
Un dato que destaca con su gran capacidad de distribución, ya que solo en enero de 2026, la red de Zamora suministró 1.73 GWh de energía térmica.
Un cambio que va más allá de Zamora
Lo que está ocurriendo en Zamora no es un caso aislado. Detrás de este proyecto está DH Ecoenergias, un operador especializado con más de 25 años de experiencia en ingeniería de instalaciones y parte del Grupo Engie. Esta entidad, líder en el despliegue de redes de calor renovable en España, ha situado a Castilla y León como uno de sus territorios estratégicos promoviendo más de 30 proyectos calificados como ‘Proyecto Clima’ por el Ministerio para la Transición Ecológica, lo que acredita su capacidad técnica y su compromiso con la reducción de emisiones.
Este modelo ya está dando servicio en ciudades como Ávila y Palencia, y continúa su desarrollo con nuevos proyectos en Burgos.

Central térmica de DH ECOENERGÍAS en Zamora.
Dentro de estas acciones, como inversor especializado en infraestructuras de transición ecológica y con experiencia invirtiendo con éxito en redes de calor, Suma Capital no solo facilita el capital necesario para desplegar los proyectos de largo plazo, sino que acompaña la gestión con un seguimiento de métricas operativas y de impacto, garantizando que el despliegue del servicio sea eficiente y tenga un impacto medioambiental positivo para la ciudad.
La empresa impulsa estas infraestructuras como parte de su estrategia en sostenibilidad centrada en las infraestructuras esenciales para acelerar la transición ecológica, desde bioenergía y redes eficientes hasta proyectos de valorización y reciclaje.
Así, detrás de una infraestructura como la red de calor de Zamora hay una apuesta por soluciones energéticas más eficientes y resilientes para las ciudades.
Ya no se trata de un proyecto. Es un servicio que, de forma invisible, bajo las calles, está transformando cómo se genera el calor en la ciudad.
Lo que ocurre en la capital zamorana forma parte de una tendencia que está creciendo, impulsada por unos operadores que conocen el territorio y estructuran cada proyecto con presencia local
Una tendencia que no solo cambia cómo se produce el calor, cambia cómo se vive con radiadores que calientan más, temperaturas estables y confort constante. En Zamora, ese cambio ya se está notando.