Sanidad
Un millar de personas accede en Castilla y León al tratamiento preventivo del VIH
Sacyl puso en marcha el programa hace seis años para frenar los contagios en las personas con mayor riesgo de infección

Lectura del manifiesto del Comité Anti Sida de Palencia.
La profilaxis preexposición frente al Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), conocida como PrEP, ha beneficiado a 913 personas en Castilla y León desde la incorporación de este tratamiento preventivo al sistema sanitario público. La Consejería de Sanidad impulsó el programa en los hospitales de la Comunidad en octubre de 2020 como una intervención destinada a reducir la transmisión del VIH entre las personas con mayor riesgo de infección, una prestación que forma parte de la cartera farmacéutica del Sistema Nacional de Salud y que se ha convertido en una de las principales herramientas de prevención frente al virus.
Desde la puesta en marcha del programa en Castilla y León, el número de beneficiarios ha aumentado de forma progresiva. En estos momentos, Valladolid concentra el mayor número de usuarios, con 253 personas, seguida de Salamanca (173), Burgos (153), León (124), Segovia (76), Palencia (41), Ávila (38), Zamora (36) y Soria (19), según los datos conocidos por Ical.
La PrEP consiste en la administración de fármacos antirretrovirales a personas que no están infectadas por el VIH, pero presentan un elevado riesgo de adquirirlo. Su finalidad es evitar la infección antes de que se produzca y forma parte de una estrategia de prevención combinada que incluye revisiones médicas periódicas, pruebas diagnósticas de VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), además de educación sanitaria y promoción de prácticas sexuales seguras. La prestación se incorporó a la cartera común del Sistema Nacional de Salud en septiembre de 2019 y desde entonces todas las comunidades autónomas han ido desarrollando sus programas específicos.
Destinatarios
Inicialmente, el programa estaba dirigido a hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y mujeres transexuales mayores de edad con prácticas de alto riesgo, como mantener relaciones sexuales sin preservativo, haber tenido múltiples parejas sexuales, practicar chemsex, haber precisado profilaxis postexposición en varias ocasiones o haber sido diagnosticados de alguna infección de transmisión sexual. Desde finales de 2021, los criterios se ampliaron para incluir también a otras personas especialmente vulnerables a la infección, entre ellas mujeres y hombres heterosexuales y personas que consumen drogas por vía inyectada cuando cumplen los requisitos clínicos establecidos.
La expansión de esta herramienta preventiva coincide con una evolución favorable de la enfermedad en la Comunidad. El último informe de vigilancia epidemiológica de la Junta recoge 13 nuevos diagnósticos de sida en 2024, con una incidencia de 0,54 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra similar a la registrada en los últimos años y muy alejada de la alcanzada durante la década de los 90, antes de la generalización de los tratamientos antirretrovirales. Desde que se notificó el primer caso en Castilla y León, en 1982, se han contabilizado 3.266 casos de sida, aunque la tendencia descendente se mantiene desde comienzos de este siglo.
El perfil de la epidemia también ha cambiado. Mientras que en los primeros años predominaban las infecciones asociadas al consumo de drogas por vía intravenosa, en la actualidad la transmisión sexual representa más del 80 por ciento de los nuevos diagnósticos de sida. En 2024, el 53,85 por ciento de los casos correspondió a hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres y el 30,77 por ciento a transmisión heterosexual.