POLÍTICA
Martínez elogia a Barbón por quemar 5.600 toneladas de basura en La Robla (León)
"El problema no es que un tercero más listo que tú ceda los residuos que no quiere quemar en su comunidad", afirma el líder del PSOECyL, mientras VOX confía en que Quiñones dé explicaciones

El portavoz del Grupo Socialista, Carlos Martínez, junto al portavoz del Grupo Vox, David Hierro, momentos antes de la reunión de la Junta de Portavoces de las Cortes
La polémica en torno al traslado de 5.600 toneladas de basura desde el Principado de Asturias hasta la cementera de la empresa Tudela Veguín en el municipio leonés de La Robla ha dado el salto a Castilla y León, donde entre las críticas se ha dejado ver algún elogio hacia el presidente asturiano, Adrián Barbón. Elogio que llegó a través del portavoz del PSOE en las Cortes, Carlos Martínez, quien consideró a su compañero socialista «listo» por aprovechar la normativa para deshacerse de los deshechos en otra autonomía.
Señaló Martínez, en este sentido, que la empresa titular de la cementera de La Robla, Tudela Veguín, «no ha incurrido en ninguna ilegalidad», y agregó que «el problema está en quien lo autoriza». «El problema está en que no asume su responsabilidad, no en que haya un tercero que sea más listo que tú y que ceda los residuos que no quiere quemar en su comunidad autónoma», señaló, y agregó que «quien es torpe, a quien le han colado otra vez un gol, quien ha sido incapaz por ineptitud de planificar la gestión de residuos es la Junta de Castilla y León».
Martínez calificó la polémica por el traslado de residuos de «regalito envenenado que dejan Quiñones y Mañueco a la señora González», en alusión al presidente de la Junta, al anterior consejero de Medio Ambiente y a la nueva responsable de esta cartera.
Aprovechó Martínez para señalar que «la gestión de los residuos es una asignatura pendiente de la comunidad autónoma» y que la polémica es el resultado de la «ineptitud e inoperancia de Mañueco y Quiñones».
«Cuando todo esto se deja en manos del libre mercado, las empresas buscan en torno a la gestión de residuos una oportunidad para incrementar su capítulo de beneficios y no se tiene ningún tipo de control, pues pasa lo que pasa», remachó Martínez.
Después de que una dirigente del gobierno asturiano revelara estos movimientos de residuos dejando en evidencia a Barbón, VOX señala que debe ser el por entonces consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, el que debe dar explicaciones al respecto; mientras que desde la Junta afirman ahora que examinarán el registro para conocer qué tipo de residuos fueron los que se depositaron.
Después de que varias fuerzas políticas del parlamento asturiano criticaran la gestión y el oscurantismo del gobierno del socialista Adrián Barbón con respecto al traslado de residuos a León, incluidos sus socios de gobierno, son ahora las formaciones de Castilla y León las que se pronuncian al respecto.
Desde VOX, el recientemente estrenado socio de gobierno del PP, su portavoz parlamentario, David Hierro, se mostró ayer «seguro de que el señor Quiñones tendrá explicación». Además, se sumó a las críticas del partido de Abascal en Asturias y quiso «evidenciar que cualquier gobierno del Partido Socialista es una desastre. «La gestión de Barbón es Asturias está siendo absolutamente desastrosa y que cuanto antes salgan del gobierno, mejor», apostilló.
Por parte del PP se refirió a este asunto por dos vías. La primera, a través de la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Leticia García, quien aclaró que no respondía al respecto en nombre de la Junta de Castilla y León, «que es quien tiene que informar expresamente de la situación desde el punto de vista técnico de lo que supone ese centro de tratamiento de residuos de La Robla».
«De lo que nosotros conocemos», agregó García, «ese centro tiene la autorización correspondiente para dar cabida a las toneladas de residuos que se están trayendo desde el Principado y con los debidos registros cada vez que se produce ese tratamiento de los residuos». Así, la portavoz parlamentaria del PP apostilló que «es una cuestión absolutamente con cabida dentro de la legalidad, dentro del funcionamiento de ese centro». «Aspectos técnicos mayores los tiene que dar la Junta de Castilla y León y yo no entro a valorar la gestión del Principado de Asturias», finalizó.
Además de García, también se refirió a este asunto el portavoz de la Junta y consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, que compareció en la rueda de prensa posterior al segundo Consejo de Gobierno de la legislatura. A preguntas de los periodistas, incidió en que «la planta de La Robla tiene la autorización en este momento para incinerar 95.000 toneladas al año de combustible sólido recuperado» que, como aclaró «es un residuo industrial no peligroso».
Así, remarcó que las 5.600 toneladas trasladadas desde Asturias «están dentro del volumen que está autorizado para esa planta de La Robla». «En todo caso», agregó Carriedo, «sí es preciso realizar un registro de su tratamiento, sin perjuicio de que lógicamente está dentro de la autorización administrativa que se ha previsto para este residuo industrial no peligroso».
Asimismo, y acerca de si la Junta tenía constancia del traslado de los residuos, el portavoz de la Junta insistió en que «es una autorización que no requiere de autorización individual para cada uno de los hechos hasta la cifra de 95.000 toneladas, que es lo que está establecido». «Lógicamente hay un registro de su tratamiento que examinaremos porque no tiene que ser con carácter previo», remachó.
Finalmente, en el caso de la portavoz del Grupo Mixto en las Cortes y secretaria general de Unión del Pueblo Leonés, Alicia Gallego, se mostró en contra de que «el negocio sea traer basura», a lo que añadió que «estaría bien que hubiera una correlación de información» al respecto.