Diario de Castilla y León

ALTA VELOCIDAD

La CNMC pone en riesgo 2,3 millones de plazas del Avant Valladolid-Segovia-Madrid al obligar que Renfe atienda los Iryo en sus talleres

Competencia obliga a permitir a la operadora realizar mantenimiento pesado, pero Renfe se niega y alega que "alteraría las reglas del sistema"

Tren Avant en la estación de trenes Campo Grande de Valladolid.- ICAL

Tren Avant en la estación de trenes Campo Grande de Valladolid.- ICAL

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

En juego más de 2,3 millones de plazas para los trenes Avant que conectan la ciudad de Valladolid con Madrid a través de Segovia. Y no sólo eso, sino el sistema. Así prevé Renfe la situación del servicio público tras la obligación por parte de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de tener que abrir sus talleres a Iryo para que puedan realizar tareas de mantenimiento de sus trenes.

No es una decisión que recibe por primera vez la entidad estatal, también requerida para permitir el acceso a sus talleres a Ouigo en determinados puntos del país, lo que derivó en un primer conflicto. Ahora el segundo capítulo se abre después de que Iryo, la operadora italiana que ofrece sus servicios en el mercado español de alta velocidad, necesite realizar mantenimiento pesado en los talleres de Renfe, según avanzó la Cadena Ser.

Uno de los puntos más afectados sería Valladolid, donde se reparan unidades como la serie S103 y de la serie S120, que operan servicios de Avant, como el corredor Valladolid-Madrid, el más demandado de España desde que se puso en marcha en el año 2009. No obstante, si Renfe acata la última resolución de la CNMC sobre el mantenimiento pesado, que implica actuaciones sobre boogies, cableado o asientos, esa relevancia estaría en juego al estimarse la pérdida de 8.379 circulaciones y más de 2,3 millones de plazas anuales.

Las instalaciones de Renfe sí que tienen la obligación según el artículo 91.1 de la Ley del Sector Ferroviario (LSF) de permitir el acceso a determinados talleres para que Ouigo e Iryo realicen sus operaciones de mantenimiento, pero únicamente de tipo ligero, conocido en el sector como mantenimiento 'de nivel 1'. Pero en el del tipo pesado, las normativas difieren ya que la LSF no hace distinción entre ambos mantenimientos, pero sí lo hace la Directiva 2012/34/UE (RECAST).

En cualquier caso, Renfe ya se ha dirigido ante la Audiencia Nacional tras la última resolución de la CNMC que obliga a Renfe a dejar a Iryo hacer mantenimiento pesado en sus talleros, entre ellos el de Valladolid. De hecho, ya tienen estimado su posible estimado en sus espacios que defienden que ya están saturados. "Esto alteraría las reglas del sistema a través de una decisión urgente y conllevaría el riesgo de reordenar capacidades industriales críticas ya comprometidas con el servicio público", trasladaron fuentes de Renfe a Cadena Ser.

Por su parte, desde Iryo argumentan que no podría mandar sus trenes para hacerles su mantenimiento pesado, por lo que había solicitado utilizar el taller de Renfe en Valladolid como en La Sagra, donde ya intervienen con mantenimiento ligero. A la espera de una resolución, el corredor Valladolid-Madrid está en juego.

tracking