CONSTRUCCIÓN
La construcción de Castilla y León registra un déficit de 30.000 trabajadores
La Fundación Laboral del sector reconoce que "no ha sido capaz de llegar a los jóvenes y las mujeres"

Juan Carlos Suárez-Quiñones y Nicanor Sen asisten a las jornadas de 'Universidad Pyme en ruta'.
El sector de la construcción continúa asfixiándose en Castilla y León ante la falta de trabajadores para cubrir los puestos libres, que ya se sitúan entre los 25.000 y 30.000 trabajadores en cuanto a déficit.
Así lo reveló ayer el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio en funciones, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en las jornadas de ‘Universidad Pyme en ruta’, organizadas por el SEPE, la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (Fundae) y la Fundación Laboral de la Construcción (FLC) en Valladolid, en el que estuvo acompañado por el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen y el presidente de la Fundación Laboral de la Construcción de Castilla y León, Javier Vega.
Durante las jornadas, Quiñones insistió en la importancia de «hacer más atractivo el sector» con el objetivo de atraer a los jóvenes. «Una construcción tecnificada, digitalizada y más segura es una construcción más atractiva para que los jóvenes elijan ese camino», sentenció.
En la misma línea se pronunció el presidente de la Fundación Laboral de la Construcción de Castilla y León, Javier Vega. «La situación es demasiado palpable», confesó Vega en declaraciones a este periódico, donde recalcó que el principal problema reside en el relevo generacional. «Lo que necesitamos es salvia nueva. Profesionales. Si están formados, bien, pero sino hay que estar ahí para formarlos», continuó.
Otro de sus retos pendientes reside en intentar que las mujeres se introduzcan en el sector. «Las mujeres no entran en este mundo. Actualmente lo hacen sobre todo com arquitectas, aparejadoras o en administración, pero hay que seguir trabajando en ello», afirmó. «En un momento en que hay un problema de vivienda y de materiales, todos tenemos que juntarnos y tirar para adelante por que es un sector que tiene mucho futuro y es sostenible en el tiempo», añadió.
Además, Vega también apuntó a las jubilaciones que tendrán lugar en los próximos años y que supondrán un panorama al que tendránque enfrentarse ante la falta de personal. «Uno de cada tres trabajadores se jubilan dentro de tres años y eso hace que el panorama vaya a ser complejo. Por ejemplo, actualmente los trabajadores de 29 años representan solo el 16% del total», manifestó.
El pasado noviembre, el número medio de afiliados a la Seguridad Social en el sector registró 68.556 personas trabajadoras, lo que supone un incremento anual del 0,9%, una variación menor en comparacion con la registrada a nivel nacional. Actualmente, el número de afiliados al sector de lla construcción en Castilla y León es de 45.317 personas, mientras que los autónomos son 23.240, de acuerdo con las estadísticas aportadas por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio.
Vega también quiso reparar en el aumento del número de construcción de obras tanto públicas como privadas. «Hay trabajo y demanda, pero hay que facilitar la emancipación a los jóvenes y con el modelo que tenemos ahora esto no está sucediendo», lamenta Vega.
Durante la jornada, el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, subrayó la importancia de este tipo de jornadas para concienciar sobre la seguridad, la salud laboral, la formación y la digitalización del sector de la construcción. Hizo hincapié en la prevención de los trabajadores, de cara a aumentar la productividad y el futuro de las empresas. No en vano, apostó por un «fortalecimiento» del tejido empresarial sobre todo en una comunidad «muy dispersa», donde las pymes son un «importante pilar» y que cuentan con el apoyo del Ejecutivo central.
Por su parte, la directora de Gestión de la oferta en Fundae, Mercedes Carrasco, defendió la necesidad de potenciar la formación, sobre todo en seguridad y salud. «Es esencial que todos los trabajadores estén formados en estas materias», apuntó. De ahí el papel de la Fundación que el año pasado formó a más de 700.000 trabajadores en el conjunto del país, de los que cerca de la mitad era del sector de la construcción y 328.000 fueron del sector de construcción, de los que 15.000 eran de Castilla y León.
«Queremos seguir potenciando la formación para que sea uno de los pilares para que todos los trabajadores estén dotados de las competencias necesarias para desarrollar su actividad de manera efectiva», concluyó.
Así, el vehículo itinerante ‘Universidad Pyme en ruta’ que aparcó ayer en Valladolid, en concreto en la plaza de San Pablo, busca dinamizar la sensibilización y formación de la innovación en soluciones tecnológicas y de digitalización en el marco de la seguridad y la salud.
Durante cada parada, los visitantes pueden conocer de primera mano tecnologías innovadoras y participar en tres espacios temáticos diferenciados, cada uno de los cuales ofrece una experiencia diferente. Por un lado el de Seguridad y Salud, donde se muestran las innovaciones tecnológicas en prevención (demostraciones de exoesqueletos y herramientas ergonómicas avanzadas) y soluciones orientadas a reducir riesgos y mejorar el bienestar en la obra.
También hay un área reservada a la transformación tecnológica en construcción, donde se muestran herramientas digitales destinadas a mejorar procesos y seguridad como los sistemas de monitorización y sensores de última generación. El último espacio es el destinado a la formación y el empleo, con recursos de Digitalízate, Experiencia Fundae y contenidos formativos especializados para promover la digitalización de pymes y profesionales autónomos.
La complicada situación del sector de la construcción llevó incluso a la Asociación Vallisoletana de Empresarios de la Construcción (AVECO)a buscar reservistas para formar parte del sector bajo el programa ‘Ea tu Fuerza’. Esta llamada, realizada el pasado mes de octubre, explicaba que estos reservistas, aunque no hayan trabajado anteriormenete en el sector de la construcción, son valiosos para la profesión por la experiencia que muchos de ellos llevan a sus espaldas en otras disciplinas útiles en la obra.
«Una persona que tiene el carné de conducir camiones u otra persona que tiene un determinado carné para operar con una determinada maquinaria o alguien que sabe que es fontanero, mecánico o electricista puede ser de gran utilidad», explicaba Benjamín Hernantes, secretario general de AVECO, que ponía el foco en la supervivencia del sector a largo plazo. «El sector de la construcción pueda nutrirse de este colectivo para poder seguir haciendo obras».