El teletrabajo como revulsivo para el mundo rural de Castilla y León
Un estudio elaborado por AFI para Cowocyl revela que los municipios de menos de 10.000 habitantes han experimentado la mejora más visible

El presidente del CES, Enrique Martín, y la coordinadora del proyecto de Cooperación Cowocyl, Mar Martín, presentan el estudio ‘El teletrabajo como oportunidad para las áreas rurales de Castilla y León’
Las nuevas tecnologías han ido ganando terreno con el paso de los años en todos los ámbitos de la sociedad: desde el escolar al social, también ha llegado para quedarse en el ámbito laboral. Así, el teletrabajo avanza en Castilla y León, en especial en las áreas rurales.
Así lo anuncia el estudio 'El teletrabajo como oportunidad para las áreas rurales de Castilla y León' elaborado por Analistas Financieros Internacionales (Afi) para la red CWOCYL y financiado por la Junta de Castilla y Léon. Este informe identifica más de 83.000 personas nacidas en la Comunidad que actualmente residen en otras comunidades autónomas y practican el teletrabajo en una cifra que se ha triplicado desde 2019.
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En concreto, representan al 3,4% de la población total de la región, representando el 5-6% en las provincias de Soria y Segovia. El 60% trabaja por cuenta ajena en el sector privado, el 25% en el empleo público y el 15% son trabajadores autónomos. El estudio subraya también la mejora del saldo migratorio en Castilla y León desde 2019 con especial repunte entre 2022 y 2023.
La encuesta se ha realizado entre 263 usuarios actuales y potenciales de COWOCYL, de la que se ha extraído que el 56% puede elegir tres o más días de teletrabajo a la semana, el 31,8% combina el teletrabajo rural y urbano y el 40,3% ha trabajado alguna vez en centros COWOCYL.
De igual forma, este estudio también plantea propuestas para potenciar el teletrabajo rural, como la estandarización de experiencias de usuarios en todos los centros, la consolidación de una red pública regional de teletrabajo rural con identidad común, convenios de gestión compartida entre ayuntamientos y COWOCYL y fondo flexible de apoyo a mejoras técnicas y experiencia de usuario.
En este informe también se analizan casos denominados de éxito a nivel internacional, como el caso de Irlanda (Connected Hubs, con más de 300 centros), Francia (3.500 tiers-lieux con 130 millones de euros de inversión), Portugal (Rede Nacional con 88 municipios) y Estonia (red Kupland).
El presidente del CES, Enrique Martín, ha definido el teletrabajo en las zonas rurales "un elemento innovador, dinamizador del trabajo y también en una dimensión muy relevante que es la captación y fijación de población en el medio rural". Por otro lado, la coordinadora del proyecto COWORCYL, Mar Martín, ha detallado que existen siete grupos de acción local de seis provincias diferentes, que están en Cuatro Valles, en León; en Soria, en la zona de San Esteban de Gormaz; en Codinse, en el nordeste de Segovia; en Salamanca, en la zona de la Sierra y la zona de Ciudad Rodrigo y en Burgos, en el territorio de Agalsa, de la Sierra de la Demanda y la zona de las Merindades.
El presidente del CES ha reivindicado el teletrabajo como un "instrumento muy útil" para "fijar actividad" en el medio rural para la que hay que "articular decisiones e iniciativas público-privadas" que "garanticen la infraestructura y conectividad necesarias".La coordinadora ha explicado, además que tienen la intención de ampliar la red de centros, razón por la que también han realizado este estudio. "Necesitábamos tener un poco datos y tener un estudio que, digamos, nos dijera un poco por dónde tenemos que ir".
Julio Ortega Carrillo de AFI, del Área de Economía Aplicada y Territorial y uno de los creadores del estudio, ha afirmado que en los pueblos más pequeños, de menos de 10.000 habitantes "han conseguido tener un saldo migratorio".
Ortega también ha subrayado que las empresas de tecnología son las más proclives a adoptar el teletrabajo. "No se puede poner un centro de teletrabajo donde falla el Internet, donde la conexión es deficiente o el acceso es más complicado. Entonces, digamos que todo el mundo tiene que trabajar", zanjó.