SEGUIMIENTO DE POBLACIONES DE QUIRÓPTEROS
Inyección para salvar 40.000 murciélagos en Castilla y León
La Junta destina 330.000 euros a la conservación de una veintena de colonias
Los túneles de La Fregeneda en Salamanca y el Convento de los Jerónimos en Ávila albergan algunas de las mayores concentraciones

Realización del estudio de conteo de murciélagos en uno de los refugios de Castilla y León
A creencia de algunos, Castilla y León es uno de los territorios clave para que las diversas especies de murciélagos formen su hábitat en cuevas o refugios singulares como iglesias o túneles ferroviarios.
Por esta misma razón, el Consejo de Gobierno ha aprobado actuaciones de cerramientos semipermeables, limpieza y mantenimiento de refugios naturales y construcciones, para garantizar la conservación de quirópteros cavernícolas y murciélagos en todas las provincias de la Comunidad.
La inversión, que supera los 330.000 euros, irá destinada a la aprobación del gasto de un encargo de la empresa de Transformación Agraria para la realización de actuaciones dirigidas a evitar la progresiva reducción de las poblaciones de murciélagos.
Entre las actuaciones a llevar a cabo por la empresa está la regulación de accesos a ciertas cavidades con presencia de colonias de murciélagos, a través de la instalación y reparación de cerramientos semipermeables que permitirán garantizar que el paso de las personas y otras especies no resulten perjudiciales para los quirópteros.
Fundamentalmente, se llevará a cabo una recuperación ecológica del hábitat de varios refugios de murciélagos. Lo que implicará la eliminación de desechos sólidos urbanos olvidados, elementos de escombros y la limpieza del guano. Además, se realizarán intervenciones complementarias en construcciones que albergan colonias de murciélagos para optimizar su conservación.
Y por último, la instalación, junto a cavidades y refugios de quirópteros, de carteles informativos sobre las especies de murciélagos presentes.
Según el informe de ‘Seguimiento de las poblaciones de quirópteros amenazados en Castilla y León’, durante la campaña estival de 2024, «el seguimiento se ha efectuado sobre una selección previa de las principales colonias de crías conocidas en la Comunidad», aseguran fuentes del propio equipo de investigación.
Esta muestra ha tenido que llevarse a cabo a través de dos metodologías. El censo invernal se ha realizado mediante fotografía de los clústeres de murciélagos para posteriormente conteo de los individuos en el gabinete; mientras que la época estival se efectuó mediante grabación con cámara de infrarrojos de la emergencia de los murciélagos al anochecer.
El equipo de investigación incorporó a su trabajo de campo medios tradicionales e innovadores, como por ejemplo el uso de visores térmicos, que «facilitaron el conteo de individuos y reveló aspectos interesantes del comportamiento de los quirópteros tanto de las crías como de los invernales».
Una vez acabados los censos, en la etapa invernal se registraron un total de 11.429 murciélagos de siete especies diferentes. Entre ellas el murciélago de cueva, el cual registra el mayor número de individuos con 8.593, y el murciélago grande de herradura con 2.324. Entre los refugios donde más especies se identificaron ha sido en el túnel La Fregeneda en Salamanca con 7.659 individuos, y en la Cueva de Pala Bonita en León con 1.390.
Por provincias, durante la etapa invernal se encontraron en Salamanca 7.926 quirópteros, en León 1.390, en Ávila 1.585, en Burgos 301 y por último Segovia con 227 individuos.
Por otro lado, en la etapa estival se alcanzó el registro de 37.163 murciélagos. Un número que experimentó un elevado crecimiento gracias al censo de colonias de crías. Identificando especies nuevas como el murciélago ratonero, del cual se encontraron cinco quirópteros; el pardo, con siete individuos y otras especies indeterminadas, de las cuales se contabilizaron 3.631.
Por provincias, durante el verano se registraron 11.578 en Segovia; 10.506 en Ávila; en Salamanca se hallaron 10.786 murciélagos; en Soria 3.006; Valladolid con 748 y por último Zamora con 539 quirópteros.
Según el informe, se muestra que los resultados entre provincias son «bastante dispares». Mientras que en Ávila, Segovia y Salamanca la evolución, con respecto al censo del año 2023, es positiva «o estacionaria»; en Soria y Valladolid se muestra un «ligero» declive. En el caso de León las cifras obtenidas son «tan dispares» que no se puede inferir una tendencia clara «debido a que seguramente se produzcan movimientos entre varios refugios». Zamora muestra notables fluctuaciones, pero el dato positivo es que el censo de 2024 ha arrojado el doble de efectivos que la pasada campaña. El principal refugio estudiado en Burgos está en «franco» crecimiento. El principal refugio de cría en Palencia arroja unas cifras «estables con cierta tendencia en aumento», se escribe en el propio informe.
Principales refugios
Dentro de las denominaciones investigadas en Ávila, la colonia más importante está en la Cueva Cerro Guisando. Un refugió que alberga el Convento de los Jerónimos y, que por lo tanto, es una propiedad privada en la que se hacen varias visitas turísticas.
En la cueva abulense de Castañarejo alberga la principal colonia de cría conocida en Castilla y León, formada por varios miles de murciélagos. «Fundamentalmente el murciélago de cueva, el ratonero y algún rinolófido».
Como peculiaridad, el tercer refugio abulense se trata de una vivienda abandonada en Pedro Bernardo, en la cual se tuvo constancia de una colonia de quirópteros en el otoño de 2023. Tras las visita del equipo de investigación se comprobó que «efectivamente» albergaban un gran número de rinolófidos. Por lo que «desde la Fundación del Patrimonio Natural de la Comunidad se adquirió el inmueble con el objetivo de proteger la colonia», aseguran las fuentes.
Salamanca es de las provincias con más refugios investigados en Castilla y León. De los 23 túneles construidos para la línea de ferrocarril La Fregeneda-Barca D’Alva, cuatro registran colonia de crías: el túnel La Fregeneda en su tramo primero y tercero, el túnel del Puerto de la Molinera y el túnel de la Presa de Aldeadávila. «Debido a su repetido riesgo expuesto por la realización de actividades turísticas dentro de los túneles en la época invernal, se ha decido habilitar un camino exterior alternativo para evitar el tránsito de personas», confirman. Infraestructuras que en su tramo tres ya se fabricaron creando el ‘Camino de Hierro’.
En la provincia salmantina también se puede encontrar el refugio del Molino en Pedros Pardos. Una singular edificación a orillas del río Águeda que conserva su valor como elemento del patrimonio histórico-industrial con la finalidad de ser uno de los refugios con mayor diversidad de especies de murciélagos. Sin embargo, al carecer de cerramiento, su acceso es «muy fácil» por lo que el seguimiento de la cría muestra un descenso de los efectivos.
Otra de las comarcas con más arrastre de refugios históricos es Segovia. Dentro de sus numerosas cuevas, hay que destacar el refugio en una piscifactoría en desuso ubicada en Majarguenillas. Un conjunto de instalaciones que incluyen un edificio con varios anejos. «El edificio principal alberga una colonia reproductora de murciélago grande de herradura; y en uno de los edificios anejos está el murciélago ratonero ibérico». También, se han encontrado «importantes» colonias de crías en la zona de ‘La Bóveda’ en los Jardines del Palacio de la Granja de San Ildefonso. Concretamente en un túnel auxiliar perteneciente al sistema de fuentes. «Al encontrarse en un entorno vigilado y fuera del circuito de visitas, el refugio no presenta amenazas significativas», aclararon.
En León se pueden encontrar quirópteros en dos cuevas de origen kárstico: la Cueva Pala Bonita y la Cueva de Cornatel; localizadas en la vertiente berciana de la sierra de la Encina de la Lastra. Dada la singularidad de la primera de ellas (se hallaron algunas marcas de pinturas), la cueva fue incluida en la relación de refugios en los que realizar mejoras de conservación.
Aún así, ambas presentan una gran variabilidad de ocupación de un año a otro y no alberga colonias de crías.
Sea como sea, el equipo quiere destacar que «por encima de que la tendencia numérica de las colonias sea positiva o negativa, debe tenerse en cuenta la elevada vulnerabilidad de las mismas, sobre todo de las actuaciones humanas sobre sus refugios». Por lo que las actividades serán supervisadas por personal técnico especializado.